Hijos de Dios llamados a la misión y a la evangelización

eusebiohernandezobtarazonaMons. Eusebio Hernández      Queridos hermanos y amigos:

El Evangelio de este domingo, en que celebramos el Bautismo del Señor, concluye con la voz del Padre que dice: Tú eres mi hijo amado, mi predilecto(Marcos, 1, 7-11). Desde este momento, Jesús va a iniciar lo que conocemos como su vida pública que va a tener como misión fundamental anunciar la Buena Noticia y cumplir el plan salvador del Padre.

Nosotros somos también hijos de Dios por el Bautismo y proseguimos la misión que Cristo ha realizado. También hoy debemos escuchar en nuestro espíritu la voz del Padre que nos dice que también nosotros somos sus hijos amados y predilectos y, por lo tanto, también enviados con Él a anunciar el Evangelio que trae la salvación. Al inicio de este año 2015 nuestra diócesis de Tarazona debe sentirse nuevamente enviada a proseguir la misión que el Padre nos sigue encomendando.

Al comienzo de este curso pastoral quise dirigiros una carta pastoral, La Iglesia soñada por el papa Francisco, que quiere transmitir y aplicar en nuestra diócesis la Exhortación Apostólica del papa Francisco: Evangelii gaudium.

En los dos primeros capítulos de la carta pastoral he querido subrayar dos aspectos fundamentales que nos exigen nuestros tiempos actuales: La Iglesia es misionera y es evangelizadora. Ser misioneros y evangelizadores incumbe a todo bautizado, es una invitación que se nos hace a todos; es, como dice el Papa,Una etapa evangelizadora marcada por la alegría (EG 1).

Jesús para cumplir esta misión ha salido del Padre y ha venido al mundo (Cf. 1 Juan 4, 10). Salir del Padre es decir que ha salido del corazón del Padre, de la ternura del Padre; y venir al mundo es venir a un lugar que el Padre ama. Jesús se siente enviado por amor y, a su vez, amando el objeto de la misión que se le ha confiado, el mundo.

Ese mismo amor es el que nosotros debemos tener al asumir nuestra misión que la Iglesia nos confía. Este amor sólo es posible si nuestra relación con Dios es cada día más fuerte: la evangelización se hace de rodillas. Sin una relación constante con Dios la evangelización se convierte en un mero activismo que no produce nunca frutos verdaderos.

Al comenzar este año nuevo debemos sentirnos enviados, es decir misioneros. Podemos poner muchas excusas para no cumplir lo que Dios pone en nuestras manos, que incluso pueden parecer justas: ser mayores, falta de preparación, la indiferencia que nos rodea, los valores antievangélicos que vive nuestra sociedad, nuestra debilidad; pero es Dios quien lo hace posible; Él no se cansa de llamarnos, de darnos su amor y de confiarnos la transmisión de su amor al mundo.

Incrementemos en todos nosotros y en cada comunidad el encuentro con Dios, con nuestra oración, con la escucha de la Palabra, con la celebración de los sacramentos. De esta forma estaremos cimentados en el amor de Cristo, dejándonos llevar por el Espíritu Santo y, así, injertar nuestra propia vida en el árbol de la vida, que es la cruz del Señor.

Con todo afecto os saludo y bendigo.

+ Eusebio Hernández Sola, OAR

Obispo de Tarazona

Mons. Eusebio Hernández Sola
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Nació en Cárcar (Navarra) el 29 de julio de 1944. Sus padres, Ignacio (+ 1973) y Áurea. Es el mayor de cuatro hermanos. Ingresó en el seminario menor de la Orden de los Padres Agustinos Recoletos, en Lodosa, el 12 de septiembre de 1955. En 1958 pasó al colegio de Fuenterrabía donde completó los cursos de humanidades y los estudios filosóficos. A continuación (1963-1964) ingresó en el noviciado del convento de la orden en Monteagudo (Navarra), donde hizo la primera profesión el 30 de agosto de 1964, pasando posteriormente a Marcilla donde cursó los estudios teológicos (1964-68). Aquí hizo la profesión solemne (1967); fue ordenado diácono (1967) y presbítero el 7 de julio de 1968. Su primer oficio pastoral fue el de asistente en la Parroquia de "Santa Rita" de Madrid, comenzando al mismo tiempo sus estudios de Derecho Canónico en la Universidad de "Comillas", de la Compañía de Jesús. Al curso siguiente (1969) fue traslado a la residencia universitaria "Augustinus", que la orden tiene en aquella ciudad. Se le confió la misión de director espiritual de sus 160 universitarios, continuó sus estudios de derecho canónico, que concluyó con el doctorado en 1971, e inició los de Derecho en la universidad complutense de Madrid (1969-1974). Durante el curso 1974-75 hizo prácticas jurídicas en la universidad y en los tribunales de Madrid. El 3 de noviembre de 1975 inició su trabajo en la Congregación para los Institutos de vida consagrada y Sociedades de vida apostólica. Desde 1976 fue el director del departamento de la formación y animación de la vida religiosa, siendo el responsable de la elaboración y publicación de los documentos de la Congregación; además dirige una escuela bienal de teología y derecho de la vida consagrada. Desde 1995 es "capo ufficio" del mismo Dicasterio. Por razones de trabajo los Superiores de la Congregación le han confiado multitud de misiones en numerosos países del mundo. Ha participado en variados congresos de vida consagrada, de obispos y de pastoral vocacional. Durante este tiempo ha ejercido de asistente en el servicio pastoral de la orden en Roma. El día 29 de enero de 2011 fue publicado su nombramiento como Obispo de Tarazona y fue ordenado el 19 de marzo, fiesta de San José, en la Iglesia de Ntra. Sra. de Veruela.