El bautismo de Jesús en el Jordán

martinez_sistachMons. Lluís Martínez Sistach      Hemos celebrado la fiesta de los Reyes Magos o de la Manifestación de Jesús como salvador de todos los pueblos del mundo. Y pocos días después celebramos la fiesta del Bautismo del Señor en el Jordán, cuando empieza su manifestación a Israel. ¿Cuál es el sentido de esta fiesta tan cercana a la Epifanía?

La liturgia de la Epifanía del Señor une tres signos. En la antífona de las segundas vísperas se lee: «Celebramos un día santificado por tres milagros: hoy la estrella guió a los magos al pesebre; hoy, en las bodas, el agua fue convertida en vino; hoy, Cristo, para salvarnos, quiso ser bautizado por Juan en el Jordán».

Son tres manifestaciones de Cristo, tres epifanías, porque epifanía es una palabra griega que significa manifestación. Manifestación a los pueblos paganos, con los magos; manifestación a sus discípulos, en las bodas de Caná; manifestación al pueblo de Israel, con el bautismo en el Jordán.

El papa Francisco centró unos ejercicios espirituales de san Ignacio de Loyola que dio siendo arzobispo de Buenos Aires en el concepto de la epifanía o manifestación del misterio de Dios en la historia de la salvación. El texto de estas meditaciones ha sido publicado ahora en el libro titulado Mente abierta, corazón creyente (Edic. Claretianas, Madrid, 2013). En la meditación sobre el bautismo del Señor, dice comentando la antífona que he citado que «estos tres misterios quedan unidos en una visión esponsalicia: el esposo es Cristo, el Mesías, que ama a su esposa, la Iglesia, y se entrega por ella purificándola en las aguas del bautismo, haciéndola suya. Y se habla de boda, no ya sólo de noviazgo, y se habla de fiesta de bodas a la acuden invitados que traen regalos y se alegran con el buen vino. Es la epifanía de Cristo, el Hijo de Dios que hace suyo a su pueblo y se une a él con un amor esponsal. Es la epifanía de una boda, la epifanía también de la esposa, la santa y pecadora madre Iglesia”.

Todo ello pasa a ser símbolo de la historia de la salvación. En esta hay un tiempo de espera, de noviazgo antes de Cristo; un tiempo de boda, la presencia terrena del Mesías prometido; un tiempo de separación y como de viudedad; y un tiempo de camino hacia la consumación final, que es la expectación de las bodas finales, en el cumplimiento de las promesas definitivas.

En Israel, y también en muchos otros lugares, era y es costumbre celebrar la boda con un banquete. Y los profetas de Israel –sobre todo Isaías- ven la culminación de la historia como un gran banquete: el de las bodas del Cordero con la humanidad. «Su esposa –dice el libro del Apocalipsis (19,7-8) – se ha embellecido, y se le ha concedido vestirse de lino deslumbrante de blancura, el lino son las buenas acciones de los santos.»

El bautismo de Jesús es una epifanía; por eso tiene mucho sentido su presencia en el año cristiano muy cerca de la fiesta de los Reyes Magos. Es la epifanía de Cristo como revelador de Dios Padre, en el cielo abierto tras el bautismo de Jesús; como Esposo de la Iglesia, en el agua y el vino del banquete de bodas; y como la luz para Israel y para todas las naciones, como celebraremos en la próxima fiesta de su Presentación en el Templo.

+ Lluís Martínez Sistach

Cardenal arzobispo de Barcelona

Mons. Lluís Martínez Sistach
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El Cardenal Martínez Sistach nace en Barcelona el 29 del abril de 1937. Cursó los Estudios Eclesiásticos en el Seminario Mayor de Barcelona entre los años 1954 y 1961. Fue ordenado sacerdote el 17 de septiembre de 1961 en Cornellá de Llobregat. Entre 1962 y 1967 cursó estudios jurídicos en la Pontificia Universidad Lateranense de Roma, doctorándose en Derecho Canónico y Civil. Terminados sus estudios jurídicos en Roma, fue nombrado Notario del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, cargó que ocupo desde 1967 a 1972. Desde ese mismo año y hasta 1979, fue Vicario Judicial Adjunto del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, y de 1975 a 1987, Profesor de Derecho Canónico de la Facultad de Teología de Cataluña, en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Barcelona y en el Instituto de los PP. Salesianos de Barcelona. De 1979 y 1987 fue Vicario General de la archidiócesis de Barcelona. En 1983 fue elegido Presidente de la Asociación Española de Canonistas. CARGOS PASTORALES Fue nombrado Obispo auxiliar de Barcelona el 6 de noviembre de 1987. Recibió la ordenación episcopal el 27 de diciembre de ese mismo año. Fue nombrado Obispo de Tortosa el 17 de mayo de 1991. El 20 de febrero de 1997 fue promovido a Arzobispo Metropolitano de Tarragona y el 15 de junio de 2004 a Arzobispo Metropolitano de Barcelona. El 6 de noviembre de 2015 el papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis de Barcelona, siendo administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor, el 26 de diciembre del mismo año. Es Gran Canciller de la Facultad de Teología de Catalunya y de la Facultad de Filosofía de Catalunya, y Presidente de la Fundación “Escola Cristiana de Catalunya”. Creado Cardenal en el Consistorio de noviembre de 2007. En la Curia Romana es miembro, desde mayo de 2008, del Pontificio Consejo para los Laicos, del que ya era consultor desde 1996; del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos de la Iglesia, desde 2002, y desde julio de 2006, es también miembro del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, cargo para el que fue ratificado en mayo de 2008. Desde junio de 2010 es miembro de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede. El 9 de abril de 2013 la Generalitat de Cataluña le otorgó la Medalla de Oro. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Junta Episcopal de Asuntos Jurídicos, de la que ya fue miembro desde 1987 al 2005 y Presidente de 1990 al 2002. Formó parte del Comité Ejecutivo de 2005 al 2011, año que fue elegido Presidente de la Comisión de Liturgia para el trienio 2011-2014. Desde este último y hasta diciembre de 2015, era miembro de la Comisión Permanente.