Santa Familia de Nazaret, ruega por nosotros

Mons. Alfonso MilianMons. Alfonso Milián      Doy mucha importancia a esta fiesta de la Sagrada Familia y a la Jornada Diocesana de la Familia, que hoy conmemoramos con una solemne celebración en la Catedral de Barbastro y en todas las parroquias de la Diócesis. Pensemos en todo lo que hemos recibido de nuestras respectivas familias y en lo que cada uno de nosotros aportamos a nuestra familia. ¿Qué sería de nosotros si no hubiéramos tenido la familia que ha acompañado nuestros pasos en la vida? Quienes no han tenido tanta suerte lo saben por su dolorosa experiencia. Y es que la familia está basada en el amor, y «el amor es paciente, no lleva cuentas del mal, goza con la verdad, todo lo excusa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta, el amor no pasa nunca».

Hay imágenes y momentos muy hermosos y emocionantes en la vida de una familia. Uno especialmente intenso es el del bautismo de los hijos, cuando los padres, acompañados por los padrinos, presentan a su hijo en la Iglesia para que Dios lo haga hijo suyo y hermano de todos los hombres, llamado a construir un mundo de hermanos.

La Iglesia le acoge y le acompaña para que la semilla de la fe que deposita en él, crezca y llegue a ser un buen cristiano comprometido en lograr un mundo más justo y más humano.

Para ello es indispensable la tarea de la “iglesia doméstica” que es la familia. De sus padres ha de aprender a hacer la señal de la cruz, a rezar el Padrenuestro, a bendecir al Señor todos los días por la vida, por el alimento, por el trabajo diario… En el ejemplo de sus padres y padrinos va a beber, por imitación, la manera de comportarse como cristiano en las diversas situaciones de la vida. Ellos son los primeros llamados a
enseñarle a «amar a Dios con todo el corazón, con toda el alma y con todas sus fuerzas y al prójimo como a sí mismo».

En esta tarea de acompañamiento tenéis un lugar muy importante los abuelos. No sólo para llevar a vuestros nietos al colegio; vuestra misión es más importante, porque también vosotros educáis los valores que ellos han de apreciar y la fe en Jesucristo que les dará esperanza a lo largo de sus vidas.

Soy consciente de los retos que hoy tiene la familia: el desafío de la fidelidad en el amor conyugal, el debilitamiento de la fe y de los valores, el individualismo, el empobrecimiento de las relaciones, el estrés que hace más difícil la reflexión serena, las crisis matrimoniales que se afrontan de un modo superficial y sin la valentía de la paciencia, del diálogo sincero, del perdón recíproco, de la reconciliación y también del
sacrificio. A veces, los fracasos matrimoniales dan origen a nuevas relaciones con nuevas parejas, que crean situaciones complejas y problemáticas para la opción cristiana.

Ante estas situaciones, admiro la fidelidad generosa de tantas familias que viven estas pruebas con fortaleza y fe, considerando el amor no como algo que se les impone, sino como un don que reciben y entregan, y descubriendo, en nuestras frágiles vidas, el amor de Cristo que llegó hasta el sufrimiento.

Santa Familia de Nazaret, haz que los padres transmitan la fe a sus hijos y sean ejemplo de vida para ellos.

Con mi afecto y bendición.

+ Alfonso Milián Sorribas

Obispo de Barbastro-Monzón

 

Mons. Alfonso Milián Sorribas
Acerca de Mons. Alfonso Milián Sorribas 101 Articles
Mons. Alfonso Milián Sorribas nació el 5 de enero de 1939 en La Cuba, provincia de Teruel y diócesis de Teruel y Albarracín. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Zaragoza y fue Ordenado sacerdote el 25 de marzo de 1962. En 1992 obtuvo la Licenciatura en Teología Catequética por la Facultad de Teología ‘San Dámaso’ de Madrid, con la tesina «La iniciación a la dimensión contemplativa del catequista por medio de la oración de Jesús». La segunda parte de la misma fue publicada en 1993, en la revista ‘Jesus Cáritas’ con el título «La invocación del nombre de Jesús, camino de encuentro con el Padre». Además del español, conoce el francés. Después de su ordenación, ha desempeñado los siguientes cargos: - 1962–1969:Párroco de Azaila (Teruel); - 1962–1967:Coadjutor de la Parroquia de La Puebla de Hijar (Zaragoza); - 1967–1969:Encargado de las Parroquias de Vinaceite (Teruel) y Almochuel (Zaragoza); - 1969–1983:Párroco de ‘San Pío X’ en Zaragoza; - 1970–1976:Delegado de Cáritas de Arrabal (Zaragoza); - 1978–1990:Miembro del Consejo Presbiteral de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1980–1981:Consiliario del Movimiento ‘Junior’; - 1982–1990:Vicario Episcopal de la Vicaría IV de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1992–1996:Delegado Diocesano de Apostolado seglar y Consiliario Diocesano del Movimiento ‘Junior’; - 1992–1998:Delegado Diocesano de Pastoral Vocacional; - 1996–2004:Vicairo Episcopal de la Vicaría II; - 1998–2004:Consiliario de ‘Manos Unidas’; - Nombrado Obispo Auxiliar de Zaragoza el 9 de noviembre de 2000 y elegido para la sede titular de Diana, recibió la ordenación Episcopal el 3 de diciembre de 2000. - El 11 de noviembre de 2004, el Nuncio Apostólico en España comunicó al Administrador Diocesano el nombramiento de Don Alfonso Milián para la sede barbastrense-montisonense, de la que tomó posesión el 19 de diciembre de 2004 en la catedral de Barbastro. - En la Conferencia Episcopal es miembro de la Comisión Episcopal de Asuntos Sociales y Obispo Delegado para Cáritas Española.