La pastoral de la Confirmación

perez_gonzalezMons. Francisco Pérez González      El Directorio General de Catequesis hablando del Sacramento de la Confirmación dice que es muy necesaria una buena preparación adaptada a la edad de los confirmandos. Pide que la formación sea esencial, orgánica, integral y gradual. Actualmente se administra en edades muy dispares. En algunos lugares la propuesta es realizarla en torno a los siete años postergando algún año la primera comunión. En otros, después de la primera comunión, tras una buena catequesis continuada. En la mayor parte de las ocasiones se administra entre los catorce y dieciocho años. Cada vez son más numerosos aquellos adultos que la piden, especialmente al prepararse para el matrimonio. Así es como la realidad pastoral se va encontrando con situaciones muy diversas. Por eso se requieren respuestas diferentes.

La Conferencia Episcopal Española mantiene la norma de hacerla en torno a los catorce años (25-Diciembre-1993). El Código de Derecho Canónico dispone que el candidato esté bautizado, tenga uso de razón, en torno a la edad de discreción de juicio común, esté bien preparado y dispuesto a renovar las promesas bautismales (CIC 889). Sin embargo por razones pastorales se suele retrasar la edad para “inculcar con más fuerza en los fieles la plena adhesión a Cristo” (RC 11). Para salvar el orden teológico y litúrgico de los sacramentos el ritual de la confirmación indica que los confirmandos participan, el día de su confirmación, de la Eucaristía que es la que completa la iniciación cristiana (cfr. RC 13).

La edad no es lo principal. De todos modos interesa siempre la buena preparación a todas las edades. En unos casos se impone el criterio teológico-litúrgico del orden de los sacramentos, en otros, la madurez humana y la oportunidad y experiencia pastoral. Cada opción acentúa algún aspecto específico del Sacramento de la Confirmación.

Las dificultades de la preparación catequística del Sacramento de  la Confirmación son evidentes. Obedecen a que en la mayoría de las parroquias los candidatos son adolescentes o jóvenes en un momento difícil de su desarrollo, lleno de inestabilidad. Aunque también es una edad apropiada para comprender mejor en qué consiste este sacramento y poder recibirlo convenientemente instruidos y bien dispuestos a profesar la fe de una forma más madura, poniendo como base la decisión personal que da una respuesta creyente razonable al don del Espíritu que es el que lleva la iniciativa y el protagonismo.

Cuando la preparación para el Sacramento de la Confirmación es para adolescentes y jóvenes resulta especialmente complicada. A veces los agentes de pastoral se preguntan si vale la pena sacrificarse. Ciertamente los chicos  son inestables y viven unos momentos difíciles, de grandes cambios en todos los ámbitos de su vida. Es la edad de la contestación y rebeldía a todo lo establecido. Sin embargo es la edad en la que más “adolecen” de afecto, comprensión y ayuda.

Nuestro Directorio Diocesano de los Sacramentos de la Iniciación Cristiana sitúa la edad de la confirmación desde los catorce años en adelante. Reconoce con realismo las dificultades y manifiesta el convencimiento de que “hay que situar la confirmación dentro de un proceso global de catequesis continuada y constata con preocupación el abandono de la vida de la Iglesia que se produce después de recibir este sacramento”(1997, pag. 107).

La preparación al Sacramento de la Confirmación se propone conseguir un tono espiritual y de fe junto con un mayor conocimiento del don del Espíritu, una mayor adhesión personal a Jesucristo y una inserción efectiva en la vida y la misión de la Iglesia. Esto sólo se puede conseguir cuando el conocimiento  de los contenidos doctrinales van acompañados de la vivencia y experiencia personal  de la oración, los sacramentos, la participación en la liturgia y la inserción en grupos juveniles, movimientos y asociaciones.

+ Francisco Pérez González

Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela

Mons. Francisco Pérez
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Nace el día 13 de enero de 1947 en la localidad burgalesa de Frandovínez. Estudió en los Seminarios diocesanos de Burgos, en la Pontificia Universidad Santo Tomás “Angelicum” de Roma y en la Universidad Pontificia de Comillas, donde se licenció en Teología Dogmático-Fundamental. Fue ordenado sacerdote el 21 de julio de 1973, incardinándose en la diócesis de Madrid, a la que sirvió como Vicario parroquial, en dos parroquias, entre 1980 y 1986. Con anterioridad, de 1973 a 1976, ejerció el ministerio parroquial en Burgos. Entre 1986 y 1995 fue formador y director espiritual del Seminario Diocesano de Madrid. Colaboró asimismo en los equipos de dirección espiritual del Seminario Diocesano de Getafe y del Seminario Castrense. El 16 de diciembre de 1995 fue nombrado Obispo de Osma-Soria, recibiendo la ordenación episcopal de manos del Santo Padre Juan Pablo II el 6 de enero de 1996. El 30 de octubre de 2003 se hacía público su nombramiento como nuevo Arzobispo Castrense y el 11 de diciembre tenía lugar la celebración de toma de posesión. CARGOS PASTORALES Desde el 12 de febrero de 2001 es el Director Nacional de Obras Misionales Pontificias, cargo pontificio para un periodo de cinco años para el que fue ratificado en el 2006. Este mismo mes de julio se hacía público su nombramiento como director de la recién erigida cátedra de Misionología de la Facultad de Teología de San Dámaso de Madrid por un periodo de tres años, tras ser designado para el cargo por el Arzobispo de Madrid, Cardenal Antonio María Rouco Varela, Gran Canciller de la citada Facultad. El 31 de julio de 2007 es nombrado por Benedicto XVI Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela, en sustitución de monseñor Fernando Sebastián, que había regido estas diócesis desde 1993. Tomó posesión el domingo 30 de septiembre de 2007, en la Catedral de Pamplona. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es presidente de la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias, cargo para el que fue elegido el 14 de marzo de 2017. Fue miembro de las Comisiones Episcopales del Clero y de Seminarios y Universidades (1996-1999); de Misiones y Cooperación entre las Iglesias (1999-2011/2014-2017). Perteneció al Comité Ejecutivo durante el trienio 2011-2014. Ha sido miembro de la Comisión Permanente en representación de la Provincia Eclesiástica de Pamplona (2016-2017).