El movimiento misionero hacia todas las periferias

SaizMenesesMons.  Àngel Saiz Meneses      Con el domingo del Bautismo del Señor acaba el tiempo de Navidad y volvemos al ciclo de los domingos del tiempo llamado ordinario hasta que comencemos la etapa de la Cuaresma y la Pascua.

Es muy frecuente que en los baptisterios haya una imagen del bautismo de Jesús en el Jordán. Este es un misterio de su vida que constituye una de sus manifestaciones; es una nueva epifanía  que se añade a la epifanía de la llegada de los Reyes Magos y se completa con su manifestación en el milagro obrado en las bodas de Caná de Galilea.

El bautismo de Jesús en el Jordán es el inicio de su misión  mesiánica. Jesús quiso recibir el bautismo que administraba Juan, bautismo de conversión, sin que él necesitase el perdón de los pecados, pues él venía precisamente a quitar el pecado del mundo. Descender a las aguas del Jordán era ya un anuncio de la Pascua de Cristo: su muerte –que él llamó precisamente su “bautismo”- y su resurrección, que destruiría el pecado y abriría a todos la puerta de la salvación.

Una vez salido Jesús de las aguas del río, el Padre del cielo y el Espíritu Santo manifestaron con signos extraordinarios que aquel que se había acercado a la orilla del Jordán como uno más entre los muchos bautizados por Juan, era, en realidad, el Hijo amado de Dios, llamado a comunicar a los hombres el don del Espíritu Santo.

Terminada la “epifanía” del Jordán, Jesús se dirige al desierto y después comienza su actividad misional en la Galilea de los gentiles, una zona de periferia con respecto a Jerusalén. ¿Qué nos indica este hecho a los cristianos de hoy? Algo que el Papa nos propone a menudo: ser una Iglesia “en salida”, entregada y servidora del movimiento misionero hacia todas las periferias.

El Papa Francisco impulsa una pastoral misionera que mueva a toda la Iglesia a ir a todos los seres humanos. Ello implica pasar de una pastoral que él llama autorreferencial, sedentaria y estática, a otra abierta, itinerante. La pastoral debe concretar ese proceso misionero permanente que quiere ir hacia todos y llegar a todos. Especialmente se verifica en el deseo de la Iglesia por llegar a los últimos, a los olvidados que Dios no olvida.

La vida eclesial se realiza de una parte con la comunión que congrega y reúne, y por otra parte, con la misión que proyecta, que hace salir fuera y que dinamiza. Por eso, en nuestra actividad pastoral se ha de dar el doble movimiento permanente de ir hacia las periferias humanas y, a su vez, reunirse en el centro que es Cristo en la eucaristía. “Donde está Cristo, allí está todo el centro”, dijo en frase bellísima una vez el papa Benedicto XVI. Es el doble movimiento de la comunión y la misión.

Acabamos de iniciar un nuevo año civil. Será difícil y complicado en no pocos aspectos. ¿Con qué espíritu lo hemos de caminar en él los cristianos y toda la Iglesia? Con actitudes de realismo, servicio y esperanza. La “epifanía” del río Jordán y los hechos sucesivos de la vida de Jesús nos lo revelan como el “siervo de Yahvé”, como el justo sufriente que pone su vida al servicio de la salvación de todos. La Iglesia está llamada a imitarle, viviendo una “salida” constante hacia todas las periferias, con espíritu de servicio, a imitación de aquel “Siervo sufriente” de Dios Padre que describió profundamente el profeta Isaías y que vemos hecho realidad en Jesucristo.

El próximo domingo conferiré el presbiterado a dos diáconos de nuestra diócesis: Emmanuel Pujol y Albert Agib. Es una buena noticia para nuestra joven diócesis y para toda la Iglesia. Que el Señor los bendiga y los llene de celo evangelizador y de espíritu de servicio, a imitación de Aquél que los llama a compartir vida y misión.

+ Josep Àngel Saiz Meneses

Obispo de Terrassa

Mons. Josep Àngel Saiz Meneses
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Mons. Josep Àngel Saiz Meneses nació en Sisante (Cuenca) el 2 de agosto de 1956. En el año 1965 la familia se trasladó a Barcelona y se instaló en el barrio de Sant Andreu de Palomar. Ingresó en el Seminario Menor Nostra Senyora de Montalegre de Barcelona en el 1968. Posteriormente realizó estudios de Psicología en la Universidad de Barcelona entre los años 1975 y 1977. Participó activamente como miembro del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Jóvenes. Posteriormente estudió en el Seminario Mayor de Toledo los cursos de filosofía, espiritualidad y teología (1977- 1984) y fue ordenado presbítero en la Catedral de Toledo el 15 de julio de 1984. El mismo año obtuvo el Bachillerato en Teología por la Facultad de Teología de Burgos. En la archidiócesis toledana tuvo diversos destinos, primero como párroco en Los Alares y Anchuras de los Montes (1984-1985) y después como vicario de Illescas (1986-1989). El curso 1985-1986 fue capellán soldado en el Hospital de Valladolid. Entre otros servicios realizados en Toledo fue también consiliario de zona de los Equipos de la Madre de Dios (1986-1989), consiliario de zona del Movimiento de Maestros y profesores Cristianos (1986-1989) y profesor de religión en la Escuela de F.P. La Sagra de Illescas (1986-1989). El año 1989 regresó a Barcelona y fue nombrado vicario en la parroquia de Sant Andreu del Palomar, y el 1992 rector de la Iglesia de la Mare de Déu del Roser en Cerdanyola y Responsable de la Pastoral Universitaria en la Universitat Autònoma de Barcelona. También el mismo año 1992 fue nombrado responsable del SAFOR (Servei d'Assistència i Formació Religiosa) de la Universitat Autònoma de Barcelona y Responsable del CCUC (Centre Cristià d'Universitaris de Cerdanyola del Vallès). El año 1995 fue nombrado Consiliario Diocesano del Movimiento Cursillos de Cristiandad. Obtuvo la licenciatura en la Facultad de Teologia de Catalunya el año 1993 con la tesina: “Génesis y teología del Cursillo de Cristiandad”, dirigida por el Dr. Josep M. Rovira Belloso, y publicada el año 1998. En la misma Facultat de Teologia ha realizado los cursos de doctorado. Ha publicado diversos artículos sobre la evangelización y la pastoral en el mundo juvenil, en especial en la revista Ecclesia, y comenzó la elaboración de la tesis doctoral sobre “Agents i institucions d'evangelització”. El 6 de mayo del año 2000 fue nombrado Secretario General y Canciller del Arzobispado de Barcelona y el 10 de abril del 2001 miembro del Colegio de Consultores de la misma archidiócesis. El 30 de octubre de 2001 fue nombrado Obispo titular de Selemsele y Auxiliar de Barcelona y consagrado el 15 de diciembre del mismo año en la Catedral de Barcelona. El 15 de junio de 2004 fue nombrado primer obispo de la nueva diócesis erigida de Terrassa y Administrador Apostólico de la archidiócesis de Barcelona y de la nueva diócesis de Sant Feliu de Llobregat. El 25 de julio tomó solemne posesión en la S. I. Catedral Basílica del Sant Esperit en Terrassa. En la Conferencia Episcopal Española es el Presidente de la Comisión de Seminarios y Universidades.