La educación, el mejor regalo de Reyes

martinez_sistachMons. Lluís Martínez Sistach     La noche de Reyes tiene un encanto especial para muchos niños, también en estos tiempos de crisis en que peligran aquellas necesidades fundamentales que tienen los niños, como la alimentación suficiente y la educación. En vísperas de la fiesta de los Reyes, pienso en el trabajo que hacen especialmente estos días muchas instituciones religiosas o laicas para que a nuestros niños no les falte la ilusión de un juguete, porque los niños necesitan jugar.

Sin embargo quisiera insistir en que el mejor juguete es una buena educación. Esto me hace pensar en el deseo y el sueño de todos los padres de educar bien a sus hijos. La educación es la tarea más noble y, a la vez, la más delicada. Es ciertamente el arte de las artes.

Me parece que todos coincidimos en que lo más importante que se puede hacer por los hijos es educarlos en los valores y especialmente en el amor. La persona no puede ser auténticamente feliz y realizarse plenamente si no es amada. Por ello, otros años he dicho que el mejor regalo que los padres pueden hacer a sus hijos es que vean y sientan interiormente que sus padres se aman y los aman. El verdadero amor dignifica a la persona.

Los padres y las madres cristianos ejercen con la educación cristiana de los hijos un verdadero servicio a la sociedad y también a la Iglesia. Hoy es fácil que haya padres y madres que no saben muy bien cómo educar a los hijos. Esto pone de relieve la necesidad de una preparación y una formación permanente para hacer de padre o de madre. El amor a los hijos se supone y es el factor fundamental que habla sin palabras -pero con la fuerza de los hechos- a los hijos; a menudo, sin embargo, también hace falta la ayuda de lo que se ha denominado escuelas de padres, que hacen su trabajo con diversas modalidades, pero con muy buenos resultados.

Otra ayuda importante para los padres en la educación de los hijos pueden ser los abuelos. Benedicto XVI nos lo recordó en su viaje a Valencia con ocasión de la Jornada Mundial de las Familias que se celebró en esa ciudad. Y el papa Francisco, siempre muy preocupado por la educación, a menudo nos pide que no olvidemos la voz de los abuelos ni la de los jóvenes. En su documento La alegría del Evangelio escribe que “unos y otros son la esperanza de los pueblos. Los ancianos aportan la memoria y la sabiduría de la experiencia, que invita a no repetir estúpidamente los mismos errores del pasado” (EG 108).

La educación debe ser muy madrugadora, debe empezar en la más tierna infancia. Por ello, una buena educación es sin duda el mejor regalo de Reyes.

+ Lluís Martínez Sistach

Cardenal arzobispo de Barcelona

Mons. Lluís Martínez Sistach
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El Cardenal Martínez Sistach nace en Barcelona el 29 del abril de 1937. Cursó los Estudios Eclesiásticos en el Seminario Mayor de Barcelona entre los años 1954 y 1961. Fue ordenado sacerdote el 17 de septiembre de 1961 en Cornellá de Llobregat. Entre 1962 y 1967 cursó estudios jurídicos en la Pontificia Universidad Lateranense de Roma, doctorándose en Derecho Canónico y Civil. Terminados sus estudios jurídicos en Roma, fue nombrado Notario del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, cargó que ocupo desde 1967 a 1972. Desde ese mismo año y hasta 1979, fue Vicario Judicial Adjunto del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, y de 1975 a 1987, Profesor de Derecho Canónico de la Facultad de Teología de Cataluña, en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Barcelona y en el Instituto de los PP. Salesianos de Barcelona. De 1979 y 1987 fue Vicario General de la archidiócesis de Barcelona. En 1983 fue elegido Presidente de la Asociación Española de Canonistas. CARGOS PASTORALES Fue nombrado Obispo auxiliar de Barcelona el 6 de noviembre de 1987. Recibió la ordenación episcopal el 27 de diciembre de ese mismo año. Fue nombrado Obispo de Tortosa el 17 de mayo de 1991. El 20 de febrero de 1997 fue promovido a Arzobispo Metropolitano de Tarragona y el 15 de junio de 2004 a Arzobispo Metropolitano de Barcelona. El 6 de noviembre de 2015 el papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis de Barcelona, siendo administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor, el 26 de diciembre del mismo año. Es Gran Canciller de la Facultad de Teología de Catalunya y de la Facultad de Filosofía de Catalunya, y Presidente de la Fundación “Escola Cristiana de Catalunya”. Creado Cardenal en el Consistorio de noviembre de 2007. En la Curia Romana es miembro, desde mayo de 2008, del Pontificio Consejo para los Laicos, del que ya era consultor desde 1996; del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos de la Iglesia, desde 2002, y desde julio de 2006, es también miembro del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, cargo para el que fue ratificado en mayo de 2008. Desde junio de 2010 es miembro de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede. El 9 de abril de 2013 la Generalitat de Cataluña le otorgó la Medalla de Oro. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Junta Episcopal de Asuntos Jurídicos, de la que ya fue miembro desde 1987 al 2005 y Presidente de 1990 al 2002. Formó parte del Comité Ejecutivo de 2005 al 2011, año que fue elegido Presidente de la Comisión de Liturgia para el trienio 2011-2014. Desde este último y hasta diciembre de 2015, era miembro de la Comisión Permanente.