Expertos en comunión

martorell7Mons. Julián Ruiz Martorell     Queridos hermanos en el Señor:

Os deseo gracia y paz.

Entre las expectativas para el Año de la Vida Consagrada, el Papa Francisco indica que los religiosos y las religiosas, al igual que todas las demás personas consagradas, están llamados a ser “expertos en comunión”.  San Juan Pablo II escribió en la Carta apostólica “Novo Millennio Ineunte”: “Hacer de la Iglesia la casa y la escuela de la comunión: éste es el gran desafío que tenemos ante nosotros en el milenio que comienza, si queremos ser fieles al designio de Dios y responder también a las profundas esperanzas del mundo” (NMI 43).

Releyendo el trascendental número 43 de “Novo Millennio Ineunte” descubrimos una serie de concreciones:

1) Antes de programar iniciativas concretas, hace falta promover una espiritualidad de la comunión proponiéndola como principio educativo en todos los lugares donde se forma el hombre y el cristiano.

2) Espiritualidad de la comunión significa ante todo una mirada del corazón, sobre todo hacia el misterio de la Trinidad que habita en nosotros, y cuya luz ha de ser reconocida también en el rostro de los hermanos que están a nuestro lado.

3) Espiritualidad de la comunión significa capacidad de sentir al hermano de fe en la unidad profunda del Cuerpo místico y, por tanto, como “uno que me pertenece”, para saber compartir sus alegrías y sus sufrimientos, para intuir sus deseos y atender a sus necesidades, para ofrecerle una verdadera y profunda amistad.

4) Espiritualidad de la comunión es también capacidad de ver ante todo lo que hay de positivo en el otro, para acogerlo y valorarlo como regalo de Dios: un “don para mí”.

5) Espiritualidad de la comunión es saber “dar espacio” al hermano, llevando mutuamente la carga de los otros y rechazando las tentaciones egoístas que continuamente nos acechan y engendran  competitividad, ganas de hacer carrera, desconfianza y envidias.

En la Carta apostólica a todos los consagrados, con ocasión del Año de la Vida Consagrada, cuando el Papa Francisco escribe sobre la comunión subraya dos acentos:

1º) Uno negativo: “la crítica, el chisme, la envidia, los celos, los antagonismos, son actitudes que no tienen derecho a vivir en nuestras casas”. También leemos en “Evangelii gaudium”: “me duele tanto comprobar cómo en algunas comunidades cristianas, y aun entre personas consagradas, consentimos diversas formas de odio, divisiones, calumnias, difamaciones, venganzas, celos, deseos de imponer las propias ideas a costa de cualquier cosa, y hasta persecuciones que parecen una implacable caza de brujas. ¿A quién vamos a evangelizar con estos comportamientos?” (EG 100).

2º) Otro positivo y propositivo: “el camino de la caridad que se abre ante nosotros es casi infinito, pues se trata de buscar la acogida y la atención recíproca, de practicar la comunión de bienes materiales y espirituales, la corrección fraterna, el respeto para con los más débiles… Es «la mística de vivir juntos» que hace de nuestra vida «una santa peregrinación»”.

También en las familias, en el presbiterio diocesano, en las parroquias, en los movimientos, en las hermandades, en las cofradías y en las asociaciones hemos de aprender a ser expertos en comunión.

Recibid mi cordial saludo y mi bendición.

+Julián Ruiz Martorell,

Obuispo de Jaca y de Huesca

Mons. Julián Ruiz Martorell
Acerca de Mons. Julián Ruiz Martorell 338 Articles
D. Julián RUIZ MARTORELL nació en Cuenca el 19 de enero de 1957. Desde pequeño vive en Zaragoza. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Zaragoza, siendo alumno del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA). Fue ordenado sacerdote en Zaragoza el 24 de octubre de 1981. Encargos pastorales desempeñados: 1981-1983: Ecónomo de Plasencia de Jalón y Encargado de Bardallur; 1983: Encargado de Bárboles, Pleitas y Oitura; 1983-1988: Durante sus estudios en Roma, Capellán de las Religiosas "Battistine"; 1988-1993: Adscrito a la Parroquia de Santa Rafaela María, en Zaragoza; 1991-2005: Director del Instituto Superior de Ciencias Religiosas "Nuestra Señora del Pilar"; 1994-2010: Capellán de la comunidad religiosa del Colegio Teresiano del Pilar; 1998-2005: Director del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón; 1999-2005: Director del Centro de Zaragoza del Instituto Superior de Ciencias Religiosas a distancia "San Agustín"; 2007-2010: Delegado de Culto y Pastoral de El Pilar. Fue nombrado obispo de Huesca y de Jaca el 30 de diciembre de 2010. En ese momento desempeñaba los siguientes cargos y tareas: Profesor de Sagrada Escritura del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (1988), del Instituto Superior de Ciencias Religiosas "Nuestra Señora del Pilar" (1988) y del Centro de Zaragoza del Instituto Superior de Ciencias Religiosas a distancia "San Agustín" (1988); Miembro del Consejo Diocesano de Pastoral (1993); Miembro del Consejo Presbiteral (1998); Canónigo de la Catedral Basílica "Nuestra Señora del Pilar" de Zaragoza (2004); Miembro del Colegio de Consultores (2005) y Secretario del Consejo Presbiteral; y Vicario General de la Archidiócesis (2009). Fue ordenado obispo en la S. I. Catedral de Huesca el 5 de marzo de 2011. Tomó posesión de la diócesis de Jaca al día siguiente en la S. I. Catedral de esta diócesis.