María: Confianza y disponibilidad

eusebiohernandezobtarazonaMons. Eusebio Hernández     Queridos hermanos y amigos:

En este último domingo de Adviento la liturgia nos presenta la figura de Nuestra Señora la Virgen. Como nos dice el Concilio Vaticano II: “Con ella, excelsa Hija de Sión, tras larga espera de las promesa, se cumple la plenitud de los tiempos y se inaugura la nueva Economía, cuando el Hijo de Dios asumió de ella la naturaleza humana para librar al hombre del pecado mediante los misterios de su carne” (LG 55).

Así, pues, antes de celebrar el nacimiento del Hijo de Dios, la Iglesia pone sus ojos en María, la Virgen, y nos la propone como modelo de quien ha acogido la Buena Noticia y la deja crecer en Ella. Su actitud ante Dios debe ser la que nosotros debemos seguir y que podemos resumir así:

•  Confianza en la Palabra de Dios que cumple su promesa.

•  Disponibilidad para acoger al Señor.

Para poder tener estas dos actitudes nosotros debemos seguir el camino que la Virgen María ha seguido: la vida de fe , el silencio que acoge la Palabra en el corazón, su oración que abre la vida a la voluntad divina, su alabanza por la acción de Dios, su disponibilidad al plan de salvación de Dios y su servicio al Hijo de Dios y a los hermanos. Estas actitudes nos ayudarán a vivir el misterio que nos disponemos a celebrar y que debemos seguir siempre en nuestra vida.

Vivir esta espiritualidad nos ayudará a descubrir que el Señor está cerca de nuestras vidas y que esta cercanía llena nuestra vida de alegría. El Señor ha venido y se ha quedado con nosotros. Él está siempre a nuestro lado y habita en nosotros. A pesar de las dificultades, contradicciones y sufrimientos, Él es la fuente de nuestra alegría y de nuestra paz.

Tanto el Adviento como la Navidad es una continua invitación a que busquemos el manantial de la alegría que es Cristo. En medio de la oscuridad, Él es nuestra luz que no nos abandona y nos ayuda en todas las pruebas.

Alegría que estamos llamados a transmitir a los demás con nuestro servicio y con nuestras actitudes. No dudemos nunca que es éste el gran tesoro que llevamos en nosotros y que se nos ha dado para compartir y transmitir. Para Dios todo es posible, por eso por encima de nuestras limitaciones, Él actúa y hace posible siempre lo que a los ojos humanos parece imposible.

Os deseo a todos una feliz Navidad, tengo especialmente presente en mi pensamiento y en mi oración a todos los que sufrís por distintas situaciones de dificultad de la vida. No os sintáis solos, Jesús está siempre entre nosotros. Os acompaño con mi afecto y cercanía. Que a todos llegue la alegría y la paz que llene vuestros corazones. Os deseo unas gozosas y entrañables fiestas navideñas.

Con todo afecto os saludo y bendigo.

+ Eusebio Hernández Sola, OAR
Obispo de Tarazona
21 de diciembre de 2014

Mons. Eusebio Hernández Sola
Acerca de Mons. Eusebio Hernández Sola 218 Articles
Nació en Cárcar (Navarra) el 29 de julio de 1944. Sus padres, Ignacio (+ 1973) y Áurea. Es el mayor de cuatro hermanos. Ingresó en el seminario menor de la Orden de los Padres Agustinos Recoletos, en Lodosa, el 12 de septiembre de 1955. En 1958 pasó al colegio de Fuenterrabía donde completó los cursos de humanidades y los estudios filosóficos. A continuación (1963-1964) ingresó en el noviciado del convento de la orden en Monteagudo (Navarra), donde hizo la primera profesión el 30 de agosto de 1964, pasando posteriormente a Marcilla donde cursó los estudios teológicos (1964-68). Aquí hizo la profesión solemne (1967); fue ordenado diácono (1967) y presbítero el 7 de julio de 1968. Su primer oficio pastoral fue el de asistente en la Parroquia de "Santa Rita" de Madrid, comenzando al mismo tiempo sus estudios de Derecho Canónico en la Universidad de "Comillas", de la Compañía de Jesús. Al curso siguiente (1969) fue traslado a la residencia universitaria "Augustinus", que la orden tiene en aquella ciudad. Se le confió la misión de director espiritual de sus 160 universitarios, continuó sus estudios de derecho canónico, que concluyó con el doctorado en 1971, e inició los de Derecho en la universidad complutense de Madrid (1969-1974). Durante el curso 1974-75 hizo prácticas jurídicas en la universidad y en los tribunales de Madrid. El 3 de noviembre de 1975 inició su trabajo en la Congregación para los Institutos de vida consagrada y Sociedades de vida apostólica. Desde 1976 fue el director del departamento de la formación y animación de la vida religiosa, siendo el responsable de la elaboración y publicación de los documentos de la Congregación; además dirige una escuela bienal de teología y derecho de la vida consagrada. Desde 1995 es "capo ufficio" del mismo Dicasterio. Por razones de trabajo los Superiores de la Congregación le han confiado multitud de misiones en numerosos países del mundo. Ha participado en variados congresos de vida consagrada, de obispos y de pastoral vocacional. Durante este tiempo ha ejercido de asistente en el servicio pastoral de la orden en Roma. El día 29 de enero de 2011 fue publicado su nombramiento como Obispo de Tarazona y fue ordenado el 19 de marzo, fiesta de San José, en la Iglesia de Ntra. Sra. de Veruela.