Navidad 2014. ¡Construye tu belén!

Mons. Francesc Pardo i ArtigasMons.  Francesc Pardo i Artigas      Podemos contemplar el mundo, nuestro mundo, como un escenario o como un belén.  En realidad, desde la primera Navidad ya es un belén, el belén de Dios, aunque dependerá de cada uno de nosotros que lo contemplemos de esa forma y lo vivamos con esta convicción. 

Alguien puede pensar que da lo mismo que sea una cosa u otra, que no cambia nada, que la vida sigue igual y que la historia sigue su camino. 

Pero, ¿y si el hecho del nacimiento de Jesús hubiese modificado radicalmente la historia de la humanidad y la vida de cada uno de nosotros? 

¿Por qué, de no ser así, los ángeles como mensajeros de Dios, habrían anunciado y cantado una Buena Nueva para todo el pueblo? 

¿Por qué la fiesta de Navidad ha dejado en cada generación una experiencia profunda en sentimientos, convicciones, celebraciones y elementos culturales y artísticos? 

Cada Navidad nos ayuda a vivir en el convencimiento de que formamos parte del belén donde Jesús nació, vivió, murió y resucitó. Nuestro mundo se ha transformado en el belén de Dios. Es la nueva que llena de alegría y esperanza la Navidad. 

¿Qué ha cambiado con el hecho de que Jesús, el Hijo de Dios, se haya hecho hombre, asumiendo la debilidad de la condición humana en un tiempo concreto de nuestra historia? 

        Nos ha mostrado el rostro misericordioso de Dios y su estima por cada uno de nosotros. Dios es tan grande que puede ser al mismo tiempo pequeño. Dios es tan poderoso que puede hacerse del todo débil, y viene a nuestro encuentro como niño indefenso, para que nos sintamos amados y podamos amarle.

        En Jesús, Dios ha asumido un rostro humano, convirtiéndose en hermano y amigo nuestro, en Salvador. Ha compartido el nacimiento, el crecimiento, la pobreza, la inmigración en tierra extranjera, la vida oculta y sencilla de un pequeño pueblo. Ha aprendido a rezar, a convivir, a compartir. Ha experimentado el amor y el rechazo, ha necesitado comer y ser atendido, ha necesitado amigos. No ha cesado de hacer el bien y de sanar heridas ya sean del cuerpo como del espíritu. Ha afrontado la muerte confiando en Dios y ha dado su vida para que pudiésemos recibir los dones que nos ofrece.

        Ha colmado a la persona humana de la mayor dignidad que pueda desearse.

        La Navidad muestra como debemos contemplar el mundo. Se trata de una mirada distinta junto a Jesús. Una mirada impregnada de amor, de esperanza, de respeto a la dignidad y al valor de cada cual. 

Por todo ello es fundamental vivir la Navidad con Jesús. 

Cuando los niños me explican que en su belén colocan los reyes, los pastores, los rebaños, los campesinos, el cazador… con frecuencia se olvidan de Jesús, como si no fuese Él la centralidad del belén. Es lo que puede pasarnos a nosotros especialmente estos días. 

Esta Navidad pongamos a Jesús en nuestro belén y asistamos a Misa para acogerlo, adorarlo y pedirle sus dones; para reconocerlo y servirlo en el rostro de los que más sufren y en el de los que tenemos más cercanos, como él ha querido. Para que en medio de las oscuridades y dificultades de la vida lo sintamos cerca de nosotros. 

Que la celebración de la Navidad nos de coraje para vivir, gozar, ayudar a vivir, celebrar y comunicar esta Buena Nueva: JESÚS ESTÁ ENTRE NOSOTROS. 

¡Feliz Navidad! 

+ Francesc Pardo i Artigas

Obispo de Girona

Mons. Francesc Pardo i Artigas
Acerca de Mons. Francesc Pardo i Artigas 375 Articles
Francesc Pardo i Artigas nació en Torrellas de Foix (comarca del Alt Penedès, provincia de Barcelona), diócesis de Sant Feliu de Llobregat, el 26 de junio de 1946. Ingresó en el Seminario Menor de Barcelona y siguió estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor, de la misma diócesis. Se licenció en Teología, en la Facultad de Teología de Cataluña. Es autor de diversos artículos sobre temas teológicos publicados es revistas especializadas. Recibió la ordenación presbiteral en la basílica de Santa María de Vilafranca del Penedès, el 31 de mayo de 1973, de manos del cardenal Narcís Jubany. El 16 de julio del 2008, el Papa Benedicto XVI lo nombró Obispo de Girona. Recibió la Ordenación Episcopal el dia 19 de octubre del 2008 en la Catedral de Girona, tomando posesión de la diócesis el mismo día.