Entrar en el corazón de la Navidad

Mons. MurguiMons. Jesús Murgui     En estos días de Navidad, celebramos que Dios vino a nosotros. El nacimiento de Jesús, Hijo de Dios, en Belén de Judá, es manifestación de hasta qué punto Dios nos ama. El Hijo de Dios, viniendo a nosotros, hace posible que lleguemos a ser hijos de Dios. Pensar detenidamente esto, celebrar y vivir este acontecimiento y sus consecuencias es algo tan grande que es transformador de nuestras vidas. Así, la gracia de la Navidad, en quien se deja tocar por ella, genera una corriente real de bondad y cercanía hacia el Señor y hacia las personas, una corriente afectada de entrañable verdad y calidez en nuestras relaciones a todos los niveles.

Quiero animaros a cuidar mucho estos días la cercanía con Dios, especialmente en la oración que brota de las celebraciones de la Iglesia, sobre
todo en torno a la Eucaristía, donde Él sigue viniendo real y plenamente a nosotros. Así como la cercanía hacia los que nos rodean, tanto en nuestras familias como en las comunidades cristianas y humanas de las que somos parte, aproximándonos a quienes puedan tener más necesidad de sentirnos cerca: quienes sufren, están enfermos, son marginados, son muy mayores o están solos.

También os animo a que en estos días últimos del año 2014 no cesemos de dar continuas gracias a Dios por tanto bien con el que ha bendecido este año a nuestra Iglesia Diocesana de Orihuela-Alicante, especialmente en el marco luminoso de la conmemoración de los 450 años de nuestro caminar como Diócesis en esta querida tierra sirviendo a la fe en nuestro pueblo. Y pidámosle a Él un año 2015 lleno de bienes para nuestra sociedad, afectada por profundas necesidades, y para nuestra Diócesis, llamada a discernir caminos de misión desde la alegría del Evangelio, como nos pide por medio del Papa Francisco.

En fin, en estos tiempos y en esta fiestas, no nos enfriemos en la esperanza y el compromiso. Redoblemos ilusión y empeño ante las necesidades, porque Élha nacido, ha venido a nuestra historia y no se ha ido, sigue viniendo a nuestras vidas, a nuestra Iglesia, a nuestro mundo. Sigamos dándole posada, dejándole nacer, ayudándole a venir a nuestra existencia y a un mundo necesitado de su luz, su cercanía, su amor.

No os dejéis anular en la fe y en la caridad por el revestimiento consumista o superficial de estas fechas, entrad en el corazón de la Navidad.

María nos enseña con su ejemplo, que, teniendo un corazón abierto a la fe y al amor, en el que Dios y los demás pueden entrar, la Navidad es posible y real.

Dios os bendiga a todos.

¡Feliz Navidad! ¡Bon Nadal!

+ Jesús Murgui

Obispo de Orihuela-Alicante

Mons. Jesús Murgui Soriano
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Mons. D. Jesús Murgui Soriano nace en Valencia el 17 de abril de 1946. Recibió la ordenación sacerdotal el 21 de septiembre de 1969 y obispo desde el 11 de mayo de 1996. Estudió en el Seminario Metroplitano de Moncada (Valencia) y está licenciado en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca y doctorado en esta misma materia por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. CARGOS PASTORALES Fue coadjutor entre 1969 y 1973 y párroco, en distintas parroquias de la archidiócesis de Valencia, entre 1973 y 1993, año en que es nombrado Vicario Episcopal. Fue Consiliario diocesano del Movimiento Junior entre 1973 y 1979 y Consiliario diocesano de jóvenes de Acción Católica de 1975 a 1979. Fue nombrado Obispo auxiliar de Valencia el 25 de marzo de 1996, recibiendo la ordenación episcopal el 11 de mayo de ese mismo año. Entre diciembre de 1999 y abril de 2001 fue Administrador Apostólico de Menorca. El 29 de diciembre de 2003 fue nombrado Obispo de Mallorca, sede de la que tomó posesión el 21 de febrero de 2004. El 27 de julio de 2012 se hizo público su nombramiento como Obispo de Orihuela-Alicante. El sábado 29 de septiembre de 2012, tomó posesión de la nueva diócesis. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Comisión Episcopal de Liturgia desde marzo de 2017. Cargo que desempeña desde el año 2005. Anteriormente, ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral desde 1996 a 1999 y de la Comisión Episcopal del Clero desde 1999 a 2005.