¿Qué hacer para vivir como hermanos?

Mons. Alfonso MilianMons. Alfonso Milián Sorribas      Un grupo de gente bien quiso poner a prueba al Profeta y le preguntó: ¿Qué hemos de hacer para que aparezca ese “otro” mundo que dices que es posible? El Profeta contestó: ¿Qué está escrito en el primer artículo de la Declaración Universal de
los Derechos Humanos? La gente bien respondió: «Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos, y deben comportarse fraternalmente los unos con los otros». Habéis respondido bien, dijo el Profeta; vivid como hermanos y tendremos “otro” mundo, un mundo justo y humano. Pero ellos volvieron a preguntar: ¿Y qué hay que hacer para vivir como hermanos?

Entonces, el Profeta les dijo: «Unos ciudadanos caminaban por la avenida de la gran ciudad, cuando una banda de maleantes les asaltó y, después de molerlos a palos, les robaron lo que tenían: unos perdieron el trabajo, otros se quedaron sin casa, otros sin sus ahorros de toda la vida, y todos sin tarjeta sanitaria y sin dinero para comer; luego los dejaron tirados en la calle, malheridos, avergonzados y expoliados.
Las gentes que pasaban por aquella avenida andaban rápidamente en dirección al nuevo Centro Comercial, que acababa de inaugurarse. Tenían prisa y pasaron de largo.

Llegaron otros, ensimismados con sus teléfonos móviles y los auriculares puestos, y apenas se percataron de aquellos desgraciados que estaban tirados en la calle; pero algunos se fijaron en ellos y pensaron que podían ser tema interesante para colgar en la red; así que sacaron sus móviles y empezaron a hacer fotografías desde todos los ángulos. Más tarde, unos amigos que venían comentando las noticias del día, al ver a los
heridos se irritaron mucho por lo mal que estaba el mundo y la falta de seguridad en la que se vivía, y empezaron a disertar sobre quién tenía la culpa de que ocurrieran aquellas cosas, pero también siguieron su camino.

Los que habían sido asaltados no daban crédito a lo que estaba ocurriendo: no sólo habían sido víctimas de la codicia de los maleantes, sino que también lo eran de la indiferencia de todos los que pasaban. Por fin, los familiares y amigos de los heridos se alarmaron por su retraso, se pusieron a buscarles y los encontraron ateridos de frío y con su dignidad hecha trizas. Los levantaron con todo cuidado y los llevaron a sus propias casas, donde les curaron y les ofrecieron techo y comida. Después compartieron con ellos sus ahorros y sus cortas pensiones para que pudieran rehacer la vida».

El Profeta volvió a preguntar a la gente bien: ¿Quiénes se comportaron como hermanos de los que habían sido asaltados? La gente bien respondió: los que no fueron indiferentes con ellos. Y el Profeta concluyó: Pues haced vosotros lo mismo y conseguiréis que este mundo sea más justo y humano. Y sabed que donde hay fraternidad, lo creáis o no, se puede tocar a Dios.

Sin duda que esta parábola nos recuerda la del buen samaritano, que contó Jesús a un doctor de la ley. Espero que nos ayude a todos a salir al encuentro de Jesús ayudando a los que nos necesitan, con nuestro dinero, con nuestro tiempo, con nuestras habilidades… La campaña de Cáritas en ésta ya próxima Navidad nos anima a compartir y a vivir de “otra” manera para hacer un mundo más fraterno. Colaboremos.

Con mi afecto y bendición.

+ Alfonso Milián Sorribas
Obispo de Barbastro-Monzón

Mons. Alfonso Milián Sorribas
Acerca de Mons. Alfonso Milián Sorribas 101 Articles
Mons. Alfonso Milián Sorribas nació el 5 de enero de 1939 en La Cuba, provincia de Teruel y diócesis de Teruel y Albarracín. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Zaragoza y fue Ordenado sacerdote el 25 de marzo de 1962. En 1992 obtuvo la Licenciatura en Teología Catequética por la Facultad de Teología ‘San Dámaso’ de Madrid, con la tesina «La iniciación a la dimensión contemplativa del catequista por medio de la oración de Jesús». La segunda parte de la misma fue publicada en 1993, en la revista ‘Jesus Cáritas’ con el título «La invocación del nombre de Jesús, camino de encuentro con el Padre». Además del español, conoce el francés. Después de su ordenación, ha desempeñado los siguientes cargos: - 1962–1969:Párroco de Azaila (Teruel); - 1962–1967:Coadjutor de la Parroquia de La Puebla de Hijar (Zaragoza); - 1967–1969:Encargado de las Parroquias de Vinaceite (Teruel) y Almochuel (Zaragoza); - 1969–1983:Párroco de ‘San Pío X’ en Zaragoza; - 1970–1976:Delegado de Cáritas de Arrabal (Zaragoza); - 1978–1990:Miembro del Consejo Presbiteral de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1980–1981:Consiliario del Movimiento ‘Junior’; - 1982–1990:Vicario Episcopal de la Vicaría IV de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1992–1996:Delegado Diocesano de Apostolado seglar y Consiliario Diocesano del Movimiento ‘Junior’; - 1992–1998:Delegado Diocesano de Pastoral Vocacional; - 1996–2004:Vicairo Episcopal de la Vicaría II; - 1998–2004:Consiliario de ‘Manos Unidas’; - Nombrado Obispo Auxiliar de Zaragoza el 9 de noviembre de 2000 y elegido para la sede titular de Diana, recibió la ordenación Episcopal el 3 de diciembre de 2000. - El 11 de noviembre de 2004, el Nuncio Apostólico en España comunicó al Administrador Diocesano el nombramiento de Don Alfonso Milián para la sede barbastrense-montisonense, de la que tomó posesión el 19 de diciembre de 2004 en la catedral de Barbastro. - En la Conferencia Episcopal es miembro de la Comisión Episcopal de Asuntos Sociales y Obispo Delegado para Cáritas Española.