La libertad religiosa

Mons. Esteban EscuderoMons. Esteban Escudero    El respeto a la libertad de conciencia, de creencia y de religión está amparado por el artículo 18 de la Declaración Universalde Derechos Humanos. Desgraciadamente, eso no quiere decir que sea respetado en muchos países del mundo. Cada vez se detectan más ataques y violaciones a este derecho fundamental del ser humano. Veamos un ejemplo concreto de hace pocos días.

La Agencia de noticias “Rome Reports” publicó el pasado 8 de Diciembre un video en el que se denunciaba la situación de las minorías cristianas en Pakistán. En Pakistán, se decía abiertamente, la esclavitud y la persecución religiosa son dos problemas sin resolver. En el pasado mes de noviembre un matrimonio cristiano fue arrojado al horno de la fábrica de ladrillos donde trabajaban. Se les acusó de blasfemia y fueron ejecutados sin pruebas. Todo empezó porque supuestamente habían quemado unas páginas con versos del Corán. El asesinato de este matrimonio no sólo indica lo fácil que es acusar a un cristiano de blasfemia en Pakistán, sino que refleja una forma de esclavitud que existe en nuestros días. La de los trabajos forzados. Muchos cristianos en Pakistán, además de pertenecer a una minoría discriminada, viven como esclavos. Para pagar sus casas trabajan en los hornos de las fábricas de ladrillos bajo pésimas condiciones laborales.

Según afirmó un miembro de la Asociación Cristianos Paquistaníes, Shahid Mobben, «La legislación que se introdujo en los años 90 prohibía esta práctica, pero ni el gobierno ni las autoridades locales respetan esta ley porque en realidad todos están implicados». Familias enteras trabajan en estas fábricas de ladrillos durante años, decenios, incluso generaciones. La mayor parte son analfabetos, así que los engañan. No se dan cuenta de que ya han pagado las deudas contraídas o también, como su paga es insignificante, tienen que pedir más créditos. Se calcula que en Pakistán entre 3 y 8 millones de personas son obligados a trabajar allí durante más de 12 horas al día. En estas fábricas de ladrillos no sólo trabajan personas adultas sino también niños.

Pakistán no es evidentemente el único caso en que los creyentes de alguna religión son perseguidos en pleno siglo XXI.

La fundación de la Santa Sede “Ayuda a la Iglesia necesitada” ha publicado recientemente un volumen de 572 páginas en el que se presentan los datos recopilados por un grupo de investigadores y periodistas -pertenecientes a diferentes agrupaciones religiosas- a través de la consulta de fuentes escritas, reportajes y testimonios directos obtenidos sobre el terreno. El objetivo del Informe es presentar una visión amplia, pero detallada, de la libertad religiosa en el mundo. En él se analizan los ataques y violaciones de la libertad religiosa, cuyos orígenes vienen mayoritariamente del radicalismo islámico, los totalitarismos políticos, los nacionalismos extremados y del relativismo feroz que viven muchos países occidentales.

El director del comité editorial, Peter Sefton-Willians, en su extenso Prólogo, que titula “Conclusiones principales”, afirma tajantemente: «Los actos de violencia cometidos en nombre de la religión siguen dominando las noticias de los medios de comunicación internacionales. La impresión inevitable es que el terror de inspiración religiosa no sólo está muy extendido, sino que está incrementándose. Desgraciadamente el presente Informe confirma que esta valoración es correcta.

En casi todos los países en los que hemos registrado algún cambio en la situación y en las condiciones de las minorías religiosas, este cambio ha sido apeor. Unas veces, el deterioro está causado por la discriminación legal o constitucional; otras, se relaciona con la hostilidad sectaria, a menudo con tensionesraciales y tribales. En algunos casos, implica que hay un grupo religioso que oprime (o incluso intenta eliminar) a otro. En otros, un Estado autoritario tratade restringir las actividades de un grupo religioso concreto. En los países occidentales está apareciendo una tensión religiosa provocada por el recientefenómeno del ateísmo, el secularismo liberal y la rápida influencia de los inmigrantes o refugiados por motivos económicos, que tienen una religión y unacultura enormemente diferente de la del país de acogida.

En numerosas zonas del Oriente Medio y Lejano está apareciendo el fenómeno del Estado monoconfesional. En lugares en los que antes los distintosgrupos cristianos y musulmanes llevaban siglos conviviendo, actualmente se observa una tendencia creciente a que el grupo religioso dominante se empeñe,incluso a través de la imposición de la ley islámica, la sharía, o de instrumentos como las “leyes de blasfemia”, en la aceptación universal de su prácticareligiosa.

La aparición del Estado Islámico (antes Estado Islámico de Iraq y Levante), es el ejemplo más claro de este hecho. En julio de 2014, los yihadistasexpulsaron de Mosul, ciudad del norte de Iraq que habían tomado un mes antes, a todas las comunidades religiosas, incluidos los musulmanes no suníes.Obligaron a los cristianos a elegir entre convertirse o marcharse. Les impusieron una fecha límite y el Estado Islámico declaró que para quienes nocumpliesen la orden “solo queda la espada”. Una ciudad que hasta hace poco albergaba a 30.000 cristianos, de repente ya no tiene ninguno y porprimera vez en 1.600 años no hay liturgia dominical».

Como conclusión del Prólogo se afirma: «en el contexto actual es más urgente que nunca que todos los líderes religiosos utilicen sus púlpitos y los medios de comunicación para proclamar alto y claro su oposición a la violencia por motivos religiosos y para afirmar de nuevo su apoyo a la tolerancia religiosa».

+ Esteban Escudero

Obispo de Palencia

 

Mons. Esteban Escudero Torre
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Mons. Esteban Escudero Torres nació en Valencia, el 4 de febrero de 1946. Cursó los estudios primarios y el bachillerato superior en el Colegio de los PP. Agustinos, de Valencia. A la edad de 17 años entró en el Seminario Metropolitano, sito en Moncada, donde cursó tres años de Filosofía y tres de Teología. Tras el bachillerato en Teología, obtuvo, en 1970, la Licenciatura en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca. Con permiso del entonces Arzobispo de Valencia, don José María García Lahiguera, inició estudios de Filosofía en la Universidad literaria de Valencia obteniendo, en 1974, la Licenciatura en Filosofía pura. Durante el tiempo de sus estudios civiles, trabajó activamente en la Comisión Diocesana del Movimiento Junior, organizando frecuentes cursillos de formación religiosa y de técnicas de tiempo libre para los educadores de los distintos centros Juniors de la diócesis. Tras un año de diaconado en la Parroquia de San Martín, en la ciudad de Valencia, fue ordenado sacerdote el 12 de enero de 1975 y destinado, como coadjutor, a la Parroquia de la Asunción de Nuestra Señora, de Carlet. Durante cuatro años, simultaneó los trabajos pastorales de vicario parroquial con las clases de religión en el Instituto de Bachillerato de la localidad. Igualmente dirigió y animó espiritualmente el centro del Movimiento Junior de Carlet. Enviado a Roma en 1978 para ampliar estudios en la Pontificia Universidad Gregoriana por el Arzobispo don Miguel Roca Cabanellas, obtuvo el grado de Doctor en Filosofía de la Universidad con una tesis sobre el pensamiento filosófico de don Miguel de Unamuno. De regreso a la actividad pastoral de la diócesis, colaboró en la Delegación Diocesana de Pastoral Juvenil y, posteriormente, en la Delegación Diocesana de Enseñanza y Educación Religiosa, donde desempeñó el cargo de Coordinador de la Enseñanza Religiosa Escolar y Director de la Escuela Diocesana de formación del profesorado de Enseñanza Religiosa Escolar. Igualmente, fue adscrito a la Parroquia de Nuestra Señora del Socorro, de Valencia, donde ha venido trabajando pastoralmente hasta su ordenación episcopal. Durante seis años fue profesor de Filosofía en el C.E.U. San Pablo de Moncada y, desde 1988, profesor, jefe de estudios y posteriormente director de la Escuela Diocesana de Pastoral. Al erigirse en 1994, por el Arzobispo don Agustín García-Gasco, el Instituto Diocesano de Ciencias Religiosas, fue nombrado Director, recorriendo regularmente las distintas sedes del mismo, e impartiendo clases de Fe-Cultura y Teología Dogmática. Desde 1982 impartió diversas asignaturas en la Facultad de Teología «San Vicente Ferrer», de Valencia, haciéndose cargo, como profesor agregado de dicha Facultad, desde el curso escolar 1988-1989 hasta su nombramiento episcopal, de las asignaturas de Historia de la Filosofía Antigua, Historia de la Filosofía Moderna y Filosofía y Fenomenología de la Religión. También fue profesor de Antropología Filosófica en la sede española del Pontificio Instituto Juan Pablo II para estudios sobre el matrimonio y la familia, desde su erección en la diócesis de Valencia. Desde 1988 es miembro de la asociación «Viajes a Tierra Santa con los PP. Franciscanos», habiendo dirigido y animado espiritualmente en numerosas ocasiones peregrinaciones a los lugares santos del cristianismo. Ha participado en varias reuniones y simposios sobre el diálogo, cristianismo y judaísmo. En 1999, don Agustín García-Gasco, Arzobispo de Valencia, le nombró canónigo de la Santa Iglesia Catedral Metropolitana, donde desempeñó el cargo de Secretario Capitular. Es autor de varios artículos de Filosofía y Teología de las Religiones, publicados en los números de la Revista Anales Valentinos de los años 1983, 1989, 1990, 1991 y 1999. Igualmente publicó, en 1994, el audiolibro en seis volúmenes Contenidos básicos de la fe cristiana, Valencia 1994, y el libro Creer es razonable. Introducción a la Filosofía y a la Fenomenología de la Religión, Valencia 1997. El 17 de noviembre de 2000, fue nombrado, por Su Santidad el papa Juan Pablo II, Obispo Titular de Thala y Auxiliar de Valencia, recibiendo la consagración episcopal el 13 de enero de 2001.