Adviento, tiempo para el silencio

Mons. Alfonso MilianMons. Alfonso Milián     Con el Adviento volvemos a prepararnos para la Navidad. Son cuatro semanas para recorrer caminos, derribar muros y tender puentes. Y para hacerlo con la emoción y la esperanza de una madre que dispone las cosas para el próximo nacimiento de su hijo.

El Adviento es tiempo para apresurarnos a convertir nuestro corazón en un pesebre en el que recostar al niño Dios en la noche de Navidad.
Nos preparamos haciendo silencio para poder escuchar. Dejemos que Dios nos hable y nos revele su proyecto de amor sobre nosotros. La fe no puede crecer si no hay suficiente silencio como para que podamos escuchar. La fe, antes que acogida por nuestra parte, es don que se nos regala. Para esto es necesario el silencio. Necesitamos educarnos para el silencio.

Os confieso que me duele cada vez que entro en un templo y oigo que los fieles, en lugar de hablar con el Señor, cuchichean entre ellos, seguramente de las mismas cosas que venían comentando por la calle. Dios quiere hablarnos, pero no podemos oírlo porque estamos ocupados hablando unos con otros. ¿Cómo vamos a vivir con intensidad la celebración si no nos hemos preparado para acoger el gran misterio que se nos revela en cada sacramento? Es vital redescubrir el valor del silencio.

La celebración de la Misa nos brinda momentos de silencio dentro de su celebración para meditar la Palabra de Dios y para responder desde el corazón.

Deberíamos valorar y aprovechar estos tiempos de silencio para encontrarnos cara a cara con Dios. Hay tres preciosos momentos de silencio en la Misa: antes de la petición del perdón, después de la homilía y después de la comunión. Cada uno de ellos tiene una finalidad: reconocer que somos pecadores y pedir perdón, acoger la semilla de la Palabra que ha sido sembrada para que no se pierda, y encontrarnos con Jesucristo en la intimidad del corazón. Si no dejamos que broten estos sentimientos, la celebración resultará rutinaria y de algún modo ineficaz.

El Adviento es una excelente oportunidad para saborear, en el silencio, nuestro encuentro con Dios. María contempló en el silencio de su corazón la novedad de un hijo que, a la vez, era Hijo de Dios. Que ella nos enseñe a cultivar este silencio.

+ Alfonso Milián Sorribas

Obispo de Barbastro-Monzón

Mons. Alfonso Milián Sorribas
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Mons. Alfonso Milián Sorribas nació el 5 de enero de 1939 en La Cuba, provincia de Teruel y diócesis de Teruel y Albarracín. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Zaragoza y fue Ordenado sacerdote el 25 de marzo de 1962. En 1992 obtuvo la Licenciatura en Teología Catequética por la Facultad de Teología ‘San Dámaso’ de Madrid, con la tesina «La iniciación a la dimensión contemplativa del catequista por medio de la oración de Jesús». La segunda parte de la misma fue publicada en 1993, en la revista ‘Jesus Cáritas’ con el título «La invocación del nombre de Jesús, camino de encuentro con el Padre». Además del español, conoce el francés. Después de su ordenación, ha desempeñado los siguientes cargos: - 1962–1969:Párroco de Azaila (Teruel); - 1962–1967:Coadjutor de la Parroquia de La Puebla de Hijar (Zaragoza); - 1967–1969:Encargado de las Parroquias de Vinaceite (Teruel) y Almochuel (Zaragoza); - 1969–1983:Párroco de ‘San Pío X’ en Zaragoza; - 1970–1976:Delegado de Cáritas de Arrabal (Zaragoza); - 1978–1990:Miembro del Consejo Presbiteral de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1980–1981:Consiliario del Movimiento ‘Junior’; - 1982–1990:Vicario Episcopal de la Vicaría IV de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1992–1996:Delegado Diocesano de Apostolado seglar y Consiliario Diocesano del Movimiento ‘Junior’; - 1992–1998:Delegado Diocesano de Pastoral Vocacional; - 1996–2004:Vicairo Episcopal de la Vicaría II; - 1998–2004:Consiliario de ‘Manos Unidas’; - Nombrado Obispo Auxiliar de Zaragoza el 9 de noviembre de 2000 y elegido para la sede titular de Diana, recibió la ordenación Episcopal el 3 de diciembre de 2000. - El 11 de noviembre de 2004, el Nuncio Apostólico en España comunicó al Administrador Diocesano el nombramiento de Don Alfonso Milián para la sede barbastrense-montisonense, de la que tomó posesión el 19 de diciembre de 2004 en la catedral de Barbastro. - En la Conferencia Episcopal es miembro de la Comisión Episcopal de Asuntos Sociales y Obispo Delegado para Cáritas Española.