La última Asamblea Plenaria de Obispos de España

gil-hellinMons. Francisco Gil Hellín         Acabo de regresar de la Asamblea Plenaria de los obispos de España que ha tenido lugar en Madrid. Hemos tratado muchos asuntos de interés y hemos elaborado una Nota sobre la realidad social de España. Sin embargo, me parece que vale la pena referirse al discurso de apertura, pronunciado por el Presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Ricardo Blázquez, arzobispo de Valladolid. Aunque los medios de comunicación se han hecho eco, tengo la impresión de que merecía otro tratamiento. Se trata, en efecto, de un discurso en el que se recogen varios asuntos de gran calado: la Relaciónfinal del Sínodo extraordinario de obispos sobre la familia, la preparación al sacramento del matrimonio, el año de Santa Teresa, la defensa de la vida y de la mujer, y la situación de la vida pública española.

Respecto a la Relación final del Sínodo me parece que lo más destacable es esta afirmación: “La Relación es un documento de discusión y un material de trabajo para la próxima Asamblea” que tendrá lugar el próximo octubre. Y esta propuesta: “¿No sería conveniente que en Comisiones de la Conferencia Episcopal y en las diócesis, en Facultades de Teología y de Derecho Canónico, fueran tratadas algunas cuestiones” donde es necesaria la colaboración entre obispos y teólogos?

En cuanto al matrimonio, monseñor Blázquez manifestó la preocupación que todos sentimos no sólo por el aumento de divorcios sino también por el descenso de matrimonios canónicos y de matrimonios en general. Sin entrar a fondo en el análisis de las causas y en las propuestas de solución, sí que dijo algo de lo que todos los obispos estamos cada vez más convencidos: “la preparación para el sacramento del matrimonio no puede limitarse a algunos encuentros ocasionales”. Es necesario ahondar en la relación que existe entre “fe cristiana y sacramento del matrimonio” y en la “identidad cristiana”, porque “si la identidad cristiana está oscurecida, lo estará obviamente el sacramento del matrimonio”.

Sobre el Año Teresiano propuso volver a los escritos y a la vida de la Santa, para descubrir o redescubrir que ella “ante todo y sobre todo fue una mujer de oración”. Guiados “por una maestra excepcional” tendremos la oportunidad de descubrir “el sentido cristiano y humanizador de la oración”.

Respecto a la defensa de la vida constató que la noticia de la retirada por parte del Gobierno del proyecto de ley en defensa de la vida “nos había entristecido y desconcertado”; más aún, “continuamos padeciendo el mismo desconcierto y reclamando lo prometido en el programa electoral”. Recordó también este principio básico: “la ciencia enseña que desde la concepción hay un tercer ser humano distinto de los padres. No es un tumor, es un hijo”. Por tanto, el aborto es un fracaso social y moral, de modo que “sin abortos, la sociedad será moralmente mucho más limpia”. Nada más lógico que “trabajar para que esta aceptación social del aborto se convierta en un rechazo social”.

Por último, se refirió a la situación de la sociedad española. “Es una convicción generalizada y un clamor –dijo- que necesitamos como pueblo una regeneración moral”. Porque hay demasiados hechos “que nos abochornan, desmoralizan y entristecen”. Pero no bastan los lamentos y los rechazos; es preciso “detectar las causas y cambiar el curso de las cosas”. Todos estamos convocados para llevar a cabo esta tarea que es improrrogable. Porque “sin conducta moral, sin honradez, sin respeto a los demás, sin servicio al bien común, sin solidaridad con los necesitados, nuestra sociedad se degrada”. Valdría la pena tomar en serio sus últimas palabras: “¡Cuánto despiertan, vigorizan y rearman moralmente la conciencia, el reconocimiento y el respeto de Dios”!

+ Francisco Gil Hellín

Arzobispo de Burgos

Mons. Francisco Gil Hellín
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Mons. D. Francisco Gil Hellín nace en La Ñora, Murcia, el 2 de julio de 1940. Realizó sus Estudios de Filosofía y Teología en el Seminario Diocesano de Murcia entre 1957-1964. Obtuvo la Licenciatura en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma entre 1966-1968. Además, estudió Teología Moral en la Pontificia Academia S. Alfonso de Roma entre los años 1969-1970. Es Doctor en Teológía por la Universidad de Navarra en 1975. CARGOS PASTORALES Ejerció de Canónigo Penitenciario en Albacete entre 1972-1975 y en Valencia de 1975-1988. Subsecretario del Pontificio Consejo para la Familia de la Santa Sede de 1985 a 1996. Fue Vicedirector del Instituto de Totana, Murcia entre 1964-1966 y profesor de Teología en la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de Valencia (1975-1985). También en el Istituto Juan PAblo II para EStudios sobre el Matrimonio y Familia (Roma, 1985-1997) y en el Pontificio Ateneo de la Santa Cruz en Roma (1986-1997). Juan Pablo II le nombraría despues Secretario del Dicasterio de 1996 a 2002. Fue nombrado Arzobispo de la Archidiócesis de Burgos el 28 de marzo de 2002, dejando su cargo en la Santa Sede, y llamado a ser miembro del Comité de Presidencia del Pontificio Consejo para la Familia desde entonces. El papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis de Burgos el 30 de octubre de 2015, siendo administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor, el 28 de noviembre de 2015. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar y de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida desde el año 2002. Ha sido miembro de la Comisión Permanente en representación de la Provincia Eclesiástica de Burgos desde 2011 hasta 2015. Además fue miembro de la Comisión Episcopal del Clero de 2002 a 2005.