Ante el parado, activa tu conciencia

Mons. Juan José AsenjoMons. Juan José Asenjo        Queridos hermanos y hermanas: En el año 1983, el papa Juan Pablo II nos invitó desde Haití a implicarnos en la Nueva Evangelización con nuevo ardor, nuevos métodos y nuevas expresiones, sobre todo en los países de antigua cristiandad. Más recientemente, en la exhortación apostólica Evangelii gaudium, el papa Francisco ha convocado a las iglesias particulares a caminar hacia una conversión personal, pastoral y misionera (EG 25).

El punto de partida debe ser nuestra renovación espiritual, nuestro encuentro con Jesucristo, la experiencia de su amor y de su gracia, para expresarlo después en el amor al prójimo, especialmente a los pobres, que «son los destinatarios privilegiados del Evangelio». (EG 48). Esta doble experiencia, ser amados por Jesucristo y amar al prójimo, que en el creyente se convierten en una sola cosa, colma de sentido la existencia humana y la llena de alegría, la alegría del Evangelio y de su anuncio.En mi carta pastoral de comienzo del curso 2013-2014 os decía que la Nueva Evangelización no es posible pensarla “sin un compromiso serio a favor de la vida y de la justicia y sin un empeño responsable por un cambio de las situaciones que generan pobreza y exclusión”. Por ello, un aspecto importante de nuestro Plan Pastoral para el curso 2014-2015 es la preocupación y el compromiso ante el dolor y la angustia de tantas familias que, como consecuencia de la crisis económica, lo han perdido todo, hasta la esperanza que es lo último que se pierde.

La Iglesia de Dios que peregrina en Sevilla no cierra los ojos a las consecuencias de la crisis, el desempleo y la precariedad laboral que deteriora a la sociedad y humilla a tantas personas y familias, una verdadera lacra social en gran parte de España y muy especialmente en Andalucía. Por ello, como Iglesia diocesana venimos dando respuesta en la medida de nuestras fuerzas a tanto sufrimiento en nuestros pueblos y ciudades. La fe, si es auténtica, nos impele a comprometernos en la construcción del Reino de Dios, un Reino de justicia y fraternidad, y nos llama a responder, iluminar y transformar las estructuras que lo impiden o dificultan, a denunciar las situaciones de injusticia, a defender y acompañar a los hermanos y hermanas más vulnerables, y desplegar toda nuestra creatividad para generar alternativas de trabajo decente, tal como lo definía Benedicto XVI en su encíclica Caritas in Veritate (n. 63).

Ante esta situación “todos somos llamados a esta nueva «salida» misionera.  Cada cristiano y cada comunidad discernirá cuál es el camino que el Señor le pide, pero todos somos invitados a aceptar esta llamada: salir de la propia comodidad y atreverse a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio”. (EG 20).

En mi carta pastoral de comienzo de curso requería vuestra atención sobre una iniciativa promovida conjuntamente por Cáritas diocesana, las Delegaciones de Pastoral Obrera, Pastoral Social-Justicia y Paz, Migraciones, y la Fundación Cardenal Spínola de Lucha Contra el Paro, con el apoyo de otras instituciones y movimientos eclesiales de la Archidiócesis. La hemos querido llamar Acción conjunta contra el paro,  con el lema Ante el parado, activa tu conciencia. En él se nos propone un recorrido de reflexión y acción misionera, dirigido a la conversión de las personas y los grupos para crear formas de solidaridad efectiva con las personas desempleadas. Se proponen además tres encuentros diocesanos para orar y celebrar esta experiencia de amor y fraternidad.

El paro es una realidad omnipresente en nuestras parroquias y comunidades. En todas ellas encontramos personas que o están desempleadas o tienen un empleo precario que no les permite vivir. Abundan también las personas que han tenido que cerrar su pequeña empresa quedando en situación muy precaria. En esta coyuntura, el Señor nos pide que en la pastoral ordinaria de nuestras parroquias incluyamos esta preocupación, cayendo en la cuenta de la tristísima situación de tantos hermanos nuestros y estudiando y reflexionando sobre cuánto nos dice la Doctrina Social de la Iglesia sobre el trabajo, la economía, la dignidad de todo ser humano y sus derechos inalienables, para después dar respuesta a tanto sufrimiento desde el amor a Jesucristo y con el amor con que Jesucristo les ama.

Termino invitándoos a todos, sacerdotes, religiosos, comunidades parroquiales, hermandades y movimientos, a comprometernos con esta iniciativa, caminando de la mano y con un fuerte sentido de comunión, que es una garantía de eficacia en nuestro servicio a los pobres y a los que sufren. Como nos ha recordado el papa Francisco, hablando de la dimensión social de la evangelización, la aceptación del Evangelio provoca en quien lo recibe una reacción fundamental, cual es desear, buscar y cuidar el bien de los demás (EG 178), con gestos de solidaridad ante el sufrimiento de los parados y de sus familias. No olvidemos que el trabajo dignifica a la persona y fortalece su dignidad, mientras que el paro la mella y la debilita.

Para todos, mi saludo fraterno y mi bendición.

+ Juan José Asenjo Pelegrina

Arzobispo de Sevilla

Mons. Juan José Asenjo
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Mons. D. Juan José Asenjo Pelegrina nació en Sigüenza (Guadalajara) el 15 de octubre de 1945. Fue ordenado sacerdote en 1969. Es Licenciado en Teología por la Facultad Teológica del Norte de España, sede de Burgos (1971). Amplió estudios en Roma donde realizó, desde 1977 hasta 1979, los cursos de Doctorado en Teología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, y las Diplomaturas en Archivística y Biblioteconomía en las Escuelas del Archivo Secreto Vaticano y de la Biblioteca Apostólica Vaticana. CARGOS PASTORALES Los primeros años de su ministerio sacerdotal los desarrolló en su diócesis de origen, en Sigüenza-Guadalajara, donde trabajó en la enseñanza y en la formación sacerdotal. Estuvo vinculado especialmente al Patrimonio Cultural como Director del Archivo Artístico Histórico Diocesano (1979-1981), Canónigo encargado del Patrimonio Artístico (1985-1997) y Delegado Diocesano para el Patrimonio Cultural (1985-1993). En 1993 fue nombrado Vicesecretario para Asuntos Generales de la CEE, cargo que desempeñó hasta su ordenación episcopal, el 20 de abril de 1997, como Obispo Auxiliar de Toledo. Tomó posesión de la diócesis de Córdoba el 27 de septiembre de 2003. El 13 de noviembre de 2008 fue nombrado Arzobispo Coadjutor de Sevilla y el día 5 de noviembre de 2009 comenzó su ministerio como Arzobispo metropolitano de Sevilla, al aceptar el Santo Padre la renuncia del Cardenal Amigo Vallejo. Por delegación de los Obispos del Sur, es el Obispo responsable de la Pastoral de la Salud de Andalucía. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE preside la Comisión Episcopal de Patrimonio Cultural, cargo para el que fue elegido el 15 de marzo de 2017. Ya había presidido esta Comisión de 2005 a 2009. Otros cargos en la CEE: vicesecretario para Asuntos Generales (1993-1997); secretario general y portavoz de la CEE (1998-2003); miembro del Comité Ejecutivo (2009-2017). Fue copresidente de la Comisión Mixta Ministerio de Educación y Cultura-Conferencia Episcopal Española para el seguimiento del Plan Nacional de Catedrales de 1998 a 2003. Ejerció de coordinador Nacional de la V Visita Apostólica del Papa Juan Pablo II a España el 3 y 4 de mayo de 2003. Ha sido miembro de la "Junta San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia" y de la "Junta Episcopal Pro V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jesús".