Día de la Iglesia Diocesana: Participar en tu parroquia es una declaración de principios

Mons. Carlos EscribanoMons. Carlos Escribano    El día de la Iglesia diocesana debemos celebrar con gozo, el haber sido llamados y agregados a esta familia de Dios, a nuestra Iglesia diocesana de Teruel y Albarracín. En la diócesis, y en unión con la Iglesia universal, se muestra la acción de Dios que nos convoca como pueblo para ser injertados en la vida del resucitado, renacer del agua y del Espíritu Santo y hacer presente el Reino de Dios que transforma el mundo.

Llevar adelante nuestra Iglesia diocesana de Teruel y Albarracín es tarea de todos. La tarea pastoral, que de manera cotidiana se desarrolla en  las parroquias y comunidades cristianas, y los retos que nos marca nuestro Plan Diocesano de Pastoral, nos muestran la implicación de muchos cristianos, que viven su fe en nuestra Iglesia diocesana, al servicio de los demás. Por eso, hoy es un día de acción de gracias como comunidad diocesana. Hay que dar gracias a Dios por todos los dones, ministerios y carismas que embellecen a nuestra Iglesia. ¿No es admirable que, en un mundo tan marcado por el individualismo y los intereses personales, seáis tantos y tantas los que voluntariamente, sin nómina ni dietas, semana tras semana dediquéis muchas horas de vuestro tiempo al servicio de la fe y de los demás en vuestras comunidades o en la Iglesia diocesana? La actividad catequética, la liturgia o la acción caritativa y social saben mucho de vuestra generosidad. Vuestra espléndida actitud no es sino respuesta a esa llamada, a esa convocatoria por parte de Dios que nos implica, nos compromete. Es una declaración de principios auténtica: los principios que el Evangelio nos propone y que con nuestra respuesta generosa concretamos en nuestra historia personal,  al servicio de la Iglesia y de los hombres, nuestros hermanos.

La campaña de este año nos exhorta a participar en nuestras parroquias: “Participar en tu parroquia es una declaración de principios”, reza el slogan elegido. En nuestras parroquias, debemos descubrir nuevos caminos de acción como nos recuerda el Papa Francisco (Evangelii Gaudium 28): “la parroquia no es una estructura caduca; precisamente porque tiene una gran plasticidad, puede tomar formas muy diversas que requieren la docilidad y la creatividad misionera del Pastor y de la comunidad”.  Las parroquias son la concreción de la presencia de la Iglesia diocesana cerca de nuestras familias, de sus casas y de sus necesidades. Es verdad que, como toda la Iglesia, están llamadas a la conversión pastoral, a buscar nuevos caminos misioneros para trasmitir, con creatividad, la alegría del Evangelio al hombre de hoy. Y en ese empeño es indispensable tu participación. Muchas gracias si ya estás colaborando y participando ya en tu parroquia. Mucho ánimo si aun no lo haces. Siéntete llamado y convocado a esa preciosa tarea.

Muchas gracias también a los que vuestra declaración de principios la hacéis con vuestra colaboración económica a vuestra parroquia o a la diócesis, como respuesta comprometida ante las necesidades de los demás. A todos, ¡gracias por vuestra declaración de principios!

+ Carlos Escribano Subías,
Obispo de Teruel y de Albarracín

Mons. Carlos Escribano Subías
Acerca de Mons. Carlos Escribano Subías 203 Articles
Monseñor Carlos Manuel Escribano Subías nació el 15 de agosto de 1964 en Carballo (La Coruña), donde residían sus padres por motivos de trabajo. Su infancia y juventud transcurrieron en Monzón (Huesca). Diplomado en Ciencias Empresariales, trabajó varios años en empresas de Monzón. Más tarde fue seminarista de la diócesis de Lérida -a la que perteneció Monzón hasta 1995-, y fue enviado por su obispo al Seminario Internacional Bidasoa (Pamplona). Posteriormente, obtuvo la Licenciatura en Teología Moral en la Universidad Gregoriana de Roma (1996). Ordenado sacerdote en Zaragoza el 14 de julio de 1996 por monseñor Elías Yanes, ha desempeñado su ministerio en las parroquias de Santa Engracia (como vicario parroquial, 1996-2000, y como párroco, 2008-2010) y del Sagrado Corazón de Jesús (2000-2008), en dicha ciudad. En la diócesis de Zaragoza ha ejercido de arcipreste del arciprestazgo de Santa Engracia (1998-2005) y Vicario Episcopal de la Vicaría I (2005-2010). Como tal ha sido miembro de los Consejos Pastoral y Presbiteral Diocesanos. Además, ha sido Consiliario del Movimiento Familiar Cristiano (2003-2010), de la Delegación Episcopal de Familia y Vida (2006-2010) y de la Asociación Católica de Propagandistas (2007-2010). Ha impartido clases de Teología Moral en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón desde el año 2005 y conferencias sobre Pastoral Familiar en diferentes lugares de España. Finalmente, ha formado parte del Patronato de la Universidad San Jorge (2006-2008) y de la Fundación San Valero (2008-2010). Benedicto XVI le nombró obispo de Teruel y de Albarracín el 20 de julio de 2010, sucediendo a monseñor José Manuel Lorca Planes, nombrado Obispo de Cartagena en julio de 2009. Ordenado como Obispo de Teruel y de Albarracín el 26 de septiembre de 2010 en la S. I. Catedral de Teruel.