Día de la Iglesia Diocesana

Mons. MurguiMons. Jesús Murgui      El lema de este año, con motivo del Día de la Iglesia Diocesana, nos recuerda lo importante que es, para cada católico, participar en la parroquia. Es el camino más recto, sencillo e inmediato, desde los principios del Evangelio, de participar en la vida de la Iglesia.

ada parroquia hace visible y cercana la vida de la Iglesia diocesana y de la única Iglesia de Dios extendida por todo el mundo.

La parroquia, por definición, es cercanía, es presencia real de la Iglesia en nuestros pueblos y en las barriadas de nuestras ciudades. Allí tenemos al alcance de la mano los sacramentos, en cada uno de los cuales tenemos ocasión para el encuentro con Dios, con su amor, con su salvación. Allí se nos ofrece el anuncio de la Buena Noticia del Evangelio, la Palabra de Dios, tanto en las celebraciones como en la catequesis y en su acción evangelizadora para dar a todos la luz y la esperanza de Dios. Y allí, finalmente, desde la caridad que nace de la fe, se acoge y se trata de ayudar de muy diversas formas a la humanidad en la que está inserta.

Como cristianos católicos, no sólo estamos llamados a alimentar nuestra vida de fe con la Palabra de Dios y los sacramentos en las parroquias, sino, que además, se nos pide transmitir la fe en las familias y salir a ser portadores de la alegría del Evangelio en nuestro pueblo o en nuestro barrio, en el trabajo, en la comunidad de vecinos, en la vida cotidiana. A todo esto, también nos ayudará nuestra parroquia, en la medida en que
entre todos la configuremos como algo vivo.

Siempre ha sido una declaración de principios, una muestra de coherencia, no solo recibir de mi parroquia, sino darle lo que he podido: mi tiempo, mis cualidades, mi ayuda material… para hacer juntos, como una gran familia de familias, como un gran hogar de los creyentes en Jesús, el Señor, la presencia y la labor de la Iglesia en nuestro barrio, en nuestro pueblo.

Sirva esta oportunidad que me brinda el Día de la Iglesia Diocesana, para decir mi palabra de aprecio y valoración de nuestras parroquias en aquellos que, por vuestra participación y amor a ellas, hacéis una declaración continua de principios y de coherencia creyente. A todos os pido seguir creciendo en participación, en compromiso y ayuda económica a nuestras comunidades. Recordad que allí hacéis Iglesia, que allí la
Iglesia os necesita.

Ayudad. Gracias.

+ Jesús Murgui Soriano
Obispo de Orihuela-Alicante

Mons. Jesús Murgui Soriano
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Mons. D. Jesús Murgui Soriano nace en Valencia el 17 de abril de 1946. Recibió la ordenación sacerdotal el 21 de septiembre de 1969 y obispo desde el 11 de mayo de 1996. Estudió en el Seminario Metroplitano de Moncada (Valencia) y está licenciado en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca y doctorado en esta misma materia por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. CARGOS PASTORALES Fue coadjutor entre 1969 y 1973 y párroco, en distintas parroquias de la archidiócesis de Valencia, entre 1973 y 1993, año en que es nombrado Vicario Episcopal. Fue Consiliario diocesano del Movimiento Junior entre 1973 y 1979 y Consiliario diocesano de jóvenes de Acción Católica de 1975 a 1979. Fue nombrado Obispo auxiliar de Valencia el 25 de marzo de 1996, recibiendo la ordenación episcopal el 11 de mayo de ese mismo año. Entre diciembre de 1999 y abril de 2001 fue Administrador Apostólico de Menorca. El 29 de diciembre de 2003 fue nombrado Obispo de Mallorca, sede de la que tomó posesión el 21 de febrero de 2004. El 27 de julio de 2012 se hizo público su nombramiento como Obispo de Orihuela-Alicante. El sábado 29 de septiembre de 2012, tomó posesión de la nueva diócesis. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Comisión Episcopal de Liturgia desde marzo de 2017. Cargo que desempeña desde el año 2005. Anteriormente, ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral desde 1996 a 1999 y de la Comisión Episcopal del Clero desde 1999 a 2005.