La dedicación de la Basílica de Letrán

Mons. Gerardo MelgarMons. Gerardo Melgar      Queridos diocesanos:

Celebramos hoy una fiesta importante para los católicos: la dedicación de la Basílica de San Juan de Letrán, la catedral del Obispo de Roma. Esta fiesta nos trae a la memoria con profundo agradecimiento la dedicación de nuestra Catedral, el primer templo de la Diócesis y la Iglesia madre para todas las demás iglesias, y el templo de nuestra parroquia. Pero ni la fiesta de la dedicación de la Basílica de Letrán, ni la de nuestra Catedral ni la de nuestra propia parroquia son la fiesta de unas piedras o de edificio, por precioso y artístico que éste sea. ¡No! Celebramos el significado del templo, un significado profundo y rico que nos viene dado por la misma Palabra de Dios.

El templo es signo de la presencia de Dios: el templo es el lugar por excelencia en el que Dios se hace presente; «mi casa es casa de oración» (Lc 19 ,46)leemos en el Evangelio. En el templo se realiza y se da la presencia más real de Cristo en medio de nosotros, la presencia sacramental. Pero Cristo añade otro significado también importante: su presencia en la comunidad al recordarnos que «cuando dos o más están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» (Mt 18, 20) Dios se hace presente en cada hombre y, sobre todo, en los pequeños, los pobres y necesitados: «lo que hagáis con uno de estos mis pequeños hermanos a mí me lo hacéis» (Mt 25, 41)

La celebración de la dedicación del templo en el que Dios se hace presente nos debe llevar también a saber descubrir y valorar la presencia de Dios en nuestra vida; a valorar mucho más la presencia real sacramental de Cristo en el sagrario y cultivar la adoración sacramental; a valorar, sentir y vivir mucho más la presencia de Cristo en la comunidad que se reúne, sobre todo en la comunidad que se reúne el Domingo en torno a la Eucaristía; en fin, a vivir y comprometernos personalmente en el cuidado, el servicio y el amor a los pequeños, a los pobres y necesitados, con los que Cristo se identifica.

El templo es el lugar y el centro del culto cristiano: es verdad que Cristo amplia su significado, que no habla tanto de lugar desde donde adorar a Dios sino de las actitudes interiores con que se debe hacer, «en espíritu y en verdad» (Jn 4, 24) El templo es el lugar en el que ofrecemos el culto por excelencia, la Eucaristía; las palabras de Cristo (adorarlo en«espíritu y en verdad») nos están pidiendo que realicemos y vivamos el culto cristiano, sobre todo la Eucaristía, con gran dignidad, con gran esmero, cuidando su preparación y su realización.

Adorar a Dios en espíritu y en verdad nos compromete a que nuestro culto no sea algo vacío, como decían los profetas («realizáis vuestro culto entre disputas y puñetazos»), y a que nuestro culto nos lleve a un compromiso serio de amor y perdón a los hermanos; así nos los recuerda Jesús al decir: «si cuando vas a presentar tu ofrenda te acuerdas de que tienes algo contra tu hermano, deja la ofrenda al pie del altar, ve a reconciliarte con tu hermano y luego ven a ofrecer tu ofrenda» (Mt 5, 23-24).

Vuestro Obispo,

+ Gerardo Melgar

Obispo de Osma-Soria

Mons. Gerardo Melgar
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Mons. Gerardo Melgar Viciosa nació el 24 de Septiembre de 1948 en Cervatos de la Cueza, Provincia y Diócesis de Palencia. Cursó la enseñanza secundaria (años de Humanidades) en el Seminario Menor Diocesano de Carrión de los Condes y los estudios de Filosofía y Teología en el Seminario mayor de San José de Palencia. Fue ordenado sacerdote el 20 de Junio de 1973 por el entonces Obispo de la sede palentina, Mons. Anastasio Granados García. Fue nombrado Párroco -de 1973 a 1974- al servicio de las parroquias de Vañes, Celeda de Roblecedo, San Felices de Castillería, Herreruela de Castillería y Polentinos. Al terminar ese curso pastoral, fue enviado a Roma, donde estudió Teología en la Universidad Gregoriana, licenciándose en Teología Fundamental el 14 de junio de 1976. A su regreso a Palencia fue nombrado Coadjutor de la parroquia de San Lázaro de la capital palentina durante un año. En 1977, y hasta 1982, desempeñó el cargo de Formador y Profesor del Seminario Menor Diocesano en Carrión de los Condes, del que sería, más tarde, Rector (1982-1987). En 1983 fue nombrado miembro del equipo de Pastoral Vocacional de la Delegación Diocesana de Pastoral Juvenil y Vocacional. Al dejar el Seminario de Carrión de los Condes fue destinado, como Vicario Parroquial, a la Parroquia de San José de Palencia durante seis años (de 1987 a 1993). En 1993 fue elegido por Mons. Ricardo Blázquez Pérez para desempeñar el oficio de Vicario Episcopal de Pastoral de la Diócesis palentina, cargo en el que permanecería hasta 1998. También durante diez años (de 1995 a 2005), fue Párroco solidario de la Parroquia de San José Obrero y Coordinador de la Cura pastoral de la misma, miembro del Colegio Diocesano de Consultores (1995-2000) y vocal, por designación del Sr. Obispo, del Consejo Presbiteral Diocesano (2001-2005). En el año 2000 fue nombrado Delegado Diocesano de Pastoral Familiar hasta que, en 2005, Mons. Rafael Palmero Ramos lo eligió para desempeñar el cargo de Vicario General de la Diócesis. De 2004 a 2005 fue, además, confesor ordinario del Seminario Menor Diocesano “San Juan de Ávila” así como, de 2005 a 2008, miembro del Colegio de Consultores de la Diócesis y Profesor de Teología del Matrimonio en el Instituto Teológico del Seminario Mayor de San José (2007). En enero de 2006, y hasta septiembre de 2007, durante el periodo de sede vacante producida por el traslado de Mons. Rafael Palmero Ramos a la Diócesis de Orihuela-Alicante, fue nombrado por la Santa Sede Administrador Apostólico de la Diócesis de Palencia. El 1 de Mayo de 2008, momento en el que desempeñaba el cargo de Vicario General de la Diócesis de Palencia y era el Capellán del Noviciado de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, se hizo público su nombramiento como Obispo de Osma-Soria. El 6 de Julio de 2008 recibió de manos del entonces Nuncio Apostólico de Su Santidad en España, Mons. Manuel Monteiro de Castro, la ordenación episcopal y tomó posesión canónica de la Diócesis oxomense-soriana. Ha publicado varios libros sobre el matrimonio y la familia: “Juntos cuidamos nuestro amor. Convivencias para matrimonios jóvenes”, “Madurando como Matrimonio y como Familia”, “Nos formamos como padres para educar en valores a nuestros hijos” y “Llenos de ilusión preparamos nuestro futuro como matrimonio y familia”, además de múltiples artículos y materiales de trabajo sobre la familia y la pastoral familiar. De su Magisterio episcopal, pueden destacarse las siguientes Cartas pastorales: “Sacerdotes de Jesucristo en el aquí y el ahora de nuestra historia” (2009) con motivo del Año sacerdotal, “Juan de Palafox y Mendoza. Un modelo de fe para el creyente del siglo XXI” (2010), con motivo de la beatificació, “La nueva evangelización y la familia” (2011), “Carta pastoral sobre el Seminario diocesano” (2012), “Itinerario para la evangelización de la familia” (2013), Carta pastoral “Después de la Misión diocesana Despertar a la fe” (2014). Además, ha publicado otros escritos: “La Pastoral Familiar, un proceso continuo de acompañamiento a la familia” (2009), “Los grupos parroquiales de matrimonios jóvenes” (2010), “Unidades de Acción Pastoral. Instrumentos de comunión al servicio de la evangelización” (2010). El 8 de abril de 2016, el papa Francisco lo nombró obispo de Ciudad Real, en sustitución de Antonio Ángel Algora, que renunció por edad. El 21 de mayo del mismo año tomó posesión canónica en la catedral de Santa María del Prado.