Iglesia Diocesana

martorell7Mons. Julián Ruiz Martorell       Queridos hermanos en el Señor:  Os deseo gracia y paz.

La Iglesia Diocesana tiene por vocación ser “un recinto de verdad y de amor, de libertad, de justicia y de paz, para que todos encuentren en ella un motivo para seguir esperando” (Plegaria eucarística V/b).

1) Con la Diócesis nos sentimos una comunidad de fieles cristianos en comunión en la fe y en los sacramentos, en la escucha de la Palabra de Dios y en el impulso misionero que nos convierte en testigos del Señor, y evangelizadores con Espíritu.

2) En la Diócesis colaboramos con muchos otros cristianos con quienes nos une la fe vigorosa, la esperanza segura y el amor constante. En la Iglesia Diocesana creemos, celebramos, vivimos y oramos, sintiéndonos partícipes de una llamada gratuita por parte de Dios y corresponsables en una misión que nos compromete en la conversión pastoral y a caminar desde el corazón del Evangelio.

3) Por la Diócesis somos capaces de compartir nuestro tiempo, nuestras cualidades y nuestros recursos económicos, conscientes de que hemos de tener “entrañas de misericordia ante toda miseria humana”, y le pedimos al Señor: “inspíranos el gesto y la palabra oportuna frente al hermano solo y desamparado, ayúdanos a mostrarnos disponibles ante quien se siente explotado y deprimido” (Plegaria eucarística V/b).

4) A través de la Diócesis aprendemos a “discernir los signos de los tiempos” y a crecer “en la fidelidad al Evangelio”, suplicando al Señor “que nos preocupemos de compartir en la caridad las angustias y las tristezas, las alegrías y las esperanzas de los hombres, y así les mostremos el camino de la salvación” (Plegaria eucarística V/c).

Nuestra participación en la vida diocesana se concreta en nuestra colaboración con la parroquia, el movimiento, la asociación, la cofradía y otros medios de corresponsabilidad. Queremos recordar que cualquier signo de participación es una declaración de principios, una generosa colaboración.

La evangelización, la celebración de la fe, la acción caritativa y social, el acompañamiento de las vocaciones, la solidaridad con las comunidades cristianas en territorio de misión, la cooperación internacional y otros muchos ámbitos de actuación requieren una atención continua y generosa.

En el Día de la Iglesia Diocesana, recordamos especialmente que desde la proximidad, la inmediatez y la cercanía de nuestra parroquia sentimos y vivimos como propios los proyectos, las necesidades y las inquietudes de toda la Diócesis.  Y nos damos cuenta de que es necesario un gran caudal de apoyo humano y material.

La Iglesia Diocesana agradece la colaboración y la generosidad de todas las personas que abren su corazón a un gran proyecto de amor.

La Iglesia Diocesana reconoce y valora la entrega, la dedicación de tiempo y energías, la disponibilidad para compartir valores y talentos.

La Iglesia Diocesana necesita la ayuda y el compromiso económico de todos. Por ello, contamos con todos, y a todos les recordamos que con nuestra aportación económica se pueden hacer viables muchas iniciativas, que no se realizarían si careciésemos de colaboración.

Recibid mi cordial saludo y mi bendición.

+Julián Ruiz Martorell,

Obispo de Jaca y de Huesca

Mons. Julián Ruiz Martorell
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D. Julián RUIZ MARTORELL nació en Cuenca el 19 de enero de 1957. Desde pequeño vive en Zaragoza. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Zaragoza, siendo alumno del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA). Fue ordenado sacerdote en Zaragoza el 24 de octubre de 1981. Encargos pastorales desempeñados: 1981-1983: Ecónomo de Plasencia de Jalón y Encargado de Bardallur; 1983: Encargado de Bárboles, Pleitas y Oitura; 1983-1988: Durante sus estudios en Roma, Capellán de las Religiosas "Battistine"; 1988-1993: Adscrito a la Parroquia de Santa Rafaela María, en Zaragoza; 1991-2005: Director del Instituto Superior de Ciencias Religiosas "Nuestra Señora del Pilar"; 1994-2010: Capellán de la comunidad religiosa del Colegio Teresiano del Pilar; 1998-2005: Director del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón; 1999-2005: Director del Centro de Zaragoza del Instituto Superior de Ciencias Religiosas a distancia "San Agustín"; 2007-2010: Delegado de Culto y Pastoral de El Pilar. Fue nombrado obispo de Huesca y de Jaca el 30 de diciembre de 2010. En ese momento desempeñaba los siguientes cargos y tareas: Profesor de Sagrada Escritura del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (1988), del Instituto Superior de Ciencias Religiosas "Nuestra Señora del Pilar" (1988) y del Centro de Zaragoza del Instituto Superior de Ciencias Religiosas a distancia "San Agustín" (1988); Miembro del Consejo Diocesano de Pastoral (1993); Miembro del Consejo Presbiteral (1998); Canónigo de la Catedral Basílica "Nuestra Señora del Pilar" de Zaragoza (2004); Miembro del Colegio de Consultores (2005) y Secretario del Consejo Presbiteral; y Vicario General de la Archidiócesis (2009). Fue ordenado obispo en la S. I. Catedral de Huesca el 5 de marzo de 2011. Tomó posesión de la diócesis de Jaca al día siguiente en la S. I. Catedral de esta diócesis.