La imitación en San Pablo

martorell7Mons. Julián Ruiz Martorell       Queridos hermanos en el Señor:  Os deseo gracia y paz.

San Pablo exhorta con frecuencia a imitar, emular, seguir a alguien, tomar como referencia un modelo. El Apóstol considera como modelos al Padre, Cristo, él mismo, la comunidad y otras comunidades. Veamos cuatro ejemplos que nos estimulan en nuestra vida:

1) En Ef 5,1 encontramos un llamamiento a la imitación de Dios: “Sed imitadores de Dios como hijos queridos”. El sentido de estas palabras lo sugiere el contexto: “Sed buenos, comprensivos, perdonándoos unos a otros como Dios os perdonó en Cristo” (Ef 4,32), “y vivid en el amor como Cristo os amó y se entregó por nosotros a Dios como oblación y víctima de suave olor” (Ef 5,2). El perdón de Dios en Cristo es el ejemplo que hay que imitar. Los efesios, como “imitadores de Dios” deben ser bondadosos y misericordiosos unos con otros y deben perdonarse mutuamente. Esta imitación resulta natural porque los efesios, “como hijos queridos”, han experimentado el perdón de Dios. La acción de Dios no es solamente el modelo, sino también el motivo de la imitación.  La actitud perdonadora de los efesios se identifica con el hecho de andar en amor. El modelo de ese vivir es la entrega que Cristo hizo de sí mismo. Por consiguiente, la “imitación de Dios” consiste en caminar en amor, teniendo como modelo a Cristo.

2) San Pablo exhorta a que lo imiten a él como una imitación de Cristo: “Sed imitadores míos como yo lo soy de Cristo” (1 Cor 11,1). Es ejemplar la actitud del Apóstol, que no busca el propio provecho: “procuro contentar en todo a todos, no buscando mi propia ventaja, sino la de la mayoría, para que se salven” (1 Cor 10,33). Esta actitud es digna de imitación porque es un reflejo de la vida de Cristo: “Tampoco Cristo buscó su propio agrado” (Rom 15,3); “pues conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, el cual, siendo rico, se hizo pobre por vosotros para enriqueceros con su pobreza” (2 Cor 8,9); “el cual, siendo de condición divina, no retuvo ávidamente el ser igual a Dios” (Flp 2,6). San Pablo dice de sí mismo: “me he hecho débil con los débiles, para ganar a los débiles; me he hecho todo con todos, para ganar, sea como sea, a algunos” (1 Cor 9,22). Por tanto, afirma: “os ruego que seáis imitadores míos” (1 Cor 4,16). Es preciso imitar su conducta humilde.

3) Encontramos exhortaciones concretas a imitar al Apóstol: “Ya sabéis vosotros cómo tenéis que imitar nuestro ejemplo: No vivimos entre vosotros sin trabajar, no comimos de balde el pan de nadie, sino que con cansancio y fatiga, día y noche, trabajamos a fin de no ser una carga para ninguno de vosotros. No porque no tuviéramos derecho, sino para daros en nosotros un modelo que imitar” (2 Tes 3,7-9). Se trata de una invitación muy específica en la que se exhorta a imitar el trabajo de San Pablo para ganarse el propio sustento. Él renunció a que la comunidad le ayudase para dar un ejemplo a los tesalonicenses. Esta exhortación nos enseña a valorar el trabajo cotidiano.

4) Lo ejemplar de San Pablo no es una acción poderosa, sino su actitud ante el sufrimiento: “Y vosotros seguisteis nuestro ejemplo y el del Señor, acogiendo la Palabra en medio de una gran tribulación, con la alegría del Espíritu Santo” (1 Tes 1,6). Al aceptar la Palabra de Dios, los tesalonicenses entraron en una comunión de padecimientos con el Apóstol, y se unieron a los sufrimientos de Cristo, convirtiéndose en “imitadores del Señor”. Los cristianos de Tesalónica llegaron a ser ejemplo para otras comunidades por el hecho de aceptar gozosamente el mensaje de Jesucristo y los sufrimientos inherentes.

Recibid mi cordial saludo y mi bendición.

+Julián Ruiz Martorell,

Obispo de Jaca y de Huesca

Mons. Julián Ruiz Martorell
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D. Julián RUIZ MARTORELL nació en Cuenca el 19 de enero de 1957. Desde pequeño vive en Zaragoza. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Zaragoza, siendo alumno del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA). Fue ordenado sacerdote en Zaragoza el 24 de octubre de 1981. Encargos pastorales desempeñados: 1981-1983: Ecónomo de Plasencia de Jalón y Encargado de Bardallur; 1983: Encargado de Bárboles, Pleitas y Oitura; 1983-1988: Durante sus estudios en Roma, Capellán de las Religiosas "Battistine"; 1988-1993: Adscrito a la Parroquia de Santa Rafaela María, en Zaragoza; 1991-2005: Director del Instituto Superior de Ciencias Religiosas "Nuestra Señora del Pilar"; 1994-2010: Capellán de la comunidad religiosa del Colegio Teresiano del Pilar; 1998-2005: Director del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón; 1999-2005: Director del Centro de Zaragoza del Instituto Superior de Ciencias Religiosas a distancia "San Agustín"; 2007-2010: Delegado de Culto y Pastoral de El Pilar. Fue nombrado obispo de Huesca y de Jaca el 30 de diciembre de 2010. En ese momento desempeñaba los siguientes cargos y tareas: Profesor de Sagrada Escritura del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (1988), del Instituto Superior de Ciencias Religiosas "Nuestra Señora del Pilar" (1988) y del Centro de Zaragoza del Instituto Superior de Ciencias Religiosas a distancia "San Agustín" (1988); Miembro del Consejo Diocesano de Pastoral (1993); Miembro del Consejo Presbiteral (1998); Canónigo de la Catedral Basílica "Nuestra Señora del Pilar" de Zaragoza (2004); Miembro del Colegio de Consultores (2005) y Secretario del Consejo Presbiteral; y Vicario General de la Archidiócesis (2009). Fue ordenado obispo en la S. I. Catedral de Huesca el 5 de marzo de 2011. Tomó posesión de la diócesis de Jaca al día siguiente en la S. I. Catedral de esta diócesis.