Carta de nuestro Obispo a los niños palentinos

Mons. Esteban EscuderoMons. Esteban Escudero       Queridos niños y niñas:

En primer lugar quiero que sepáis quién soy yo. Me llamo Esteban y soy el obispo, es decir un sucesor de los apóstoles, y estoy aquí, en Palencia, porque el Papa Francisco me ha enviado para hablaros de Jesús y para rezar por vosotros y por vuestras familias.

Os escribo a todos los niños y niñas pequeños de Palencia para deciros que la Iglesia está celebrando que, hace mucho tiempo (500 años), en la ciudad de Ávila, -si miráis el mapa veréis que no está muy lejos de aquí-, nació una niña que, con el tiempo llegó a ser una gran amiga del Señor, y que todos la conocen como Santa Teresa de Jesús.

Cuando se hizo mayor, se hizo monja y entró en el convento de las Madres Carmelitas de su ciudad. Pero pronto vio que ni ella misma ni muchas de las monjas que estaban con ella cumplían todo lo que el Señor nos había dicho en el Evangelio y, sobre todo, que no daban un buen ejemplo a los demás. Por eso dedicó el resto de su vida a fundar conventos de monjas en los que se quisiese mucho a Dios y fuesen todas muy amigas de Jesús.

Durante lo que queda de este año y la mayor parte del año que viene, vamos a hablar mucho de Santa Teresa y vamos a aprender muchas cosas que ella nos enseñó en los libros que nos dejó escritos. Los profesores, quizás, os hablarán de ella, por lo que yo sólo quiero deciros una cosa muy importante. Escuchadla bien.

A Santa Teresa de Jesús le gustaba mucho hablar con Jesús, que, como sabéis, está en los sagrarios de todas las Iglesias. Cuando las demás monjas le preguntaron qué era eso de rezar para ella, les respondió con unas palabras un poco complicadas. Dijo que rezar era “tratar de amistad, estando muchas veces a solas con quien sabemos que nos ama”. ¿Lo habéis entendido? Si no, yo trataré de explicároslo.

Para Santa Teresa, rezar era pasar un rato cada día hablando a nuestro Señor Jesucristo, que es Dios y por eso nos oye dondequiera que estemos, hablándole de nuestras cosas y diciéndole que le queremos mucho. Y hablamos con él porque sabemos que está en el cielo y que nos quiere tanto que murió por nosotros y que resucitó para que un día estemos todos juntos con él para siempre.

Por eso yo, para terminar, os voy a pedir una cosa: que cada noche, antes de acostaros, digáis las oraciones que los papás, los profesores o los sacerdotes os han enseñado, según la edad que tengáis: “Jesusito de mi vida…”; o bien el Padrenuestro, el Avemaría y el Gloria; o bien la oración que yo os voy a enseñar a los más mayores. Podéis apuntárosla en un papel y leerla antes de dormiros. Decir despacio: “Escucha, Israel. El Señor nuestro Dios es el único Señor. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu ser. Y amarás al prójimo como a ti mismo. Haz esto y vivirás”. ¿Lo vais a hacer? Estoy seguro que sí.

Me gustaría encontraros a todos vosotros para felicitaros la Navidad y daros un pequeño regalo. ¿Qué os parece si nos juntamos en el Obispado de Palencia el sábado 20 de Diciembre, a las 11 de la mañana? Podéis venir con vuestros papás. Rezaríamos un poquito, os daría el regalo y luego nos iríamos por las calles de la ciudad felicitando a la gente y poniéndoles una estrellita en el vestido, para que se pongan alegres por las fiestas del nacimiento de Jesús.

Decid a vuestro profesor o profesora cuántos vais a venir de la clase, para poder comprar “chuches” y regalos para todos.

Os envío un beso muy fuerte para todos y todas. Vuestro amigo, 

+ Esteban Escudero

Obispo de Palencia

Mons. Esteban Escudero Torre
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Mons. Esteban Escudero Torres nació en Valencia, el 4 de febrero de 1946. Cursó los estudios primarios y el bachillerato superior en el Colegio de los PP. Agustinos, de Valencia. A la edad de 17 años entró en el Seminario Metropolitano, sito en Moncada, donde cursó tres años de Filosofía y tres de Teología. Tras el bachillerato en Teología, obtuvo, en 1970, la Licenciatura en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca. Con permiso del entonces Arzobispo de Valencia, don José María García Lahiguera, inició estudios de Filosofía en la Universidad literaria de Valencia obteniendo, en 1974, la Licenciatura en Filosofía pura. Durante el tiempo de sus estudios civiles, trabajó activamente en la Comisión Diocesana del Movimiento Junior, organizando frecuentes cursillos de formación religiosa y de técnicas de tiempo libre para los educadores de los distintos centros Juniors de la diócesis. Tras un año de diaconado en la Parroquia de San Martín, en la ciudad de Valencia, fue ordenado sacerdote el 12 de enero de 1975 y destinado, como coadjutor, a la Parroquia de la Asunción de Nuestra Señora, de Carlet. Durante cuatro años, simultaneó los trabajos pastorales de vicario parroquial con las clases de religión en el Instituto de Bachillerato de la localidad. Igualmente dirigió y animó espiritualmente el centro del Movimiento Junior de Carlet. Enviado a Roma en 1978 para ampliar estudios en la Pontificia Universidad Gregoriana por el Arzobispo don Miguel Roca Cabanellas, obtuvo el grado de Doctor en Filosofía de la Universidad con una tesis sobre el pensamiento filosófico de don Miguel de Unamuno. De regreso a la actividad pastoral de la diócesis, colaboró en la Delegación Diocesana de Pastoral Juvenil y, posteriormente, en la Delegación Diocesana de Enseñanza y Educación Religiosa, donde desempeñó el cargo de Coordinador de la Enseñanza Religiosa Escolar y Director de la Escuela Diocesana de formación del profesorado de Enseñanza Religiosa Escolar. Igualmente, fue adscrito a la Parroquia de Nuestra Señora del Socorro, de Valencia, donde ha venido trabajando pastoralmente hasta su ordenación episcopal. Durante seis años fue profesor de Filosofía en el C.E.U. San Pablo de Moncada y, desde 1988, profesor, jefe de estudios y posteriormente director de la Escuela Diocesana de Pastoral. Al erigirse en 1994, por el Arzobispo don Agustín García-Gasco, el Instituto Diocesano de Ciencias Religiosas, fue nombrado Director, recorriendo regularmente las distintas sedes del mismo, e impartiendo clases de Fe-Cultura y Teología Dogmática. Desde 1982 impartió diversas asignaturas en la Facultad de Teología «San Vicente Ferrer», de Valencia, haciéndose cargo, como profesor agregado de dicha Facultad, desde el curso escolar 1988-1989 hasta su nombramiento episcopal, de las asignaturas de Historia de la Filosofía Antigua, Historia de la Filosofía Moderna y Filosofía y Fenomenología de la Religión. También fue profesor de Antropología Filosófica en la sede española del Pontificio Instituto Juan Pablo II para estudios sobre el matrimonio y la familia, desde su erección en la diócesis de Valencia. Desde 1988 es miembro de la asociación «Viajes a Tierra Santa con los PP. Franciscanos», habiendo dirigido y animado espiritualmente en numerosas ocasiones peregrinaciones a los lugares santos del cristianismo. Ha participado en varias reuniones y simposios sobre el diálogo, cristianismo y judaísmo. En 1999, don Agustín García-Gasco, Arzobispo de Valencia, le nombró canónigo de la Santa Iglesia Catedral Metropolitana, donde desempeñó el cargo de Secretario Capitular. Es autor de varios artículos de Filosofía y Teología de las Religiones, publicados en los números de la Revista Anales Valentinos de los años 1983, 1989, 1990, 1991 y 1999. Igualmente publicó, en 1994, el audiolibro en seis volúmenes Contenidos básicos de la fe cristiana, Valencia 1994, y el libro Creer es razonable. Introducción a la Filosofía y a la Fenomenología de la Religión, Valencia 1997. El 17 de noviembre de 2000, fue nombrado, por Su Santidad el papa Juan Pablo II, Obispo Titular de Thala y Auxiliar de Valencia, recibiendo la consagración episcopal el 13 de enero de 2001.