Matrimonio, Evangelización y Renovación de la Iglesia: Cinco claves del Papa Francisco

gil-hellinMons. Francisco Gil Hellín       El movimiento Schoenstatt está celebrando los cien años de su fundación. Con este motivo han acudido al Vaticano unos ocho mil miembros y han mantenido un encuentro con el Papa en torno a la “Familia como propuesta de vida”. Algunos peregrinos plantearon al Papa algunas preguntas relacionadas con la nueva evangelización, la renovación de la Iglesia y el papel que juega en todo esto el matrimonio y la familia.

El papa Francisco respondió con la frescura y gracejo que le caracterizan y señaló estas cinco claves: acompañar a los novios, no ser una Iglesia de “selectos”, rezar y abandonarse en Dios, renovar el corazón de cada uno y tener a la Virgen por Madre.

En primer lugar, acompañar a los novios. Partiendo del hecho de que “la familia y el matrimonio nunca han sido tan atacados como ahora”, bien sea de modo directo o con los hechos, manifestó que un buen antídoto es una preparación seria de los novios. “La preparación al matrimonio tiene que venir de muy lejos. Acompañar, pero siempre de cuerpo a cuerpo (uno a uno). Saber qué es lo que van a hacer. Muchos no saben lo que hacen y se casan sin saber qué significa”. El papa san Juan Pablo II estaba también convencido de esta preparación, que no puede reducirse a un breve cursillo prematrimonial o a una charla para preparar el rito sino que ha de comenzar desde el noviazgo e incluso antes.

La segunda clave que aportó el papa Francisco fue la urgencia de que la Iglesia se convierta en una realidad misionera y vaya en busca de los que se han ido y de los que todavía no han entrado. Porque “una Iglesia que no sale es una Iglesia de “exquisitos” (de “selectos”) Un movimiento eclesial que no sale en misión, es un movimiento “de exquisitos”.

En tercer lugar, para el Papa es imprescindible afrontar la reforma del corazón de cada uno de nosotros. Está bien “renovar la Curia” y “el Banco del Vaticano”, como estamos haciendo, dijo. Pero todas esas “renovaciones son externas” y de ellas son de las que hablan “los diarios”. Y añadió: “Es curioso. Ninguno habla de la renovación del corazón. No entienden nada de lo que es renovar la Iglesia. La renovación de la Iglesia es la santidad. Renovar el corazón de cada uno”. Es lo que vio nuestro pueblo de antaño, cuando sentenció aquello de “los mismos perros con distintos collares”. La renovación de las estructuras es necesaria, incluso imprescindible. Pero si las personas no cambiamos, no habrá una verdadera renovación. ¡Qué bien lo entendió, por ejemplo, santa Teresa, cuyo quinto centenario hemos comenzado a celebrar!

En la nueva evangelización y renovación de la Iglesia la Virgen ocupa un papel de primer orden. “El cristiano no tiene derecho a ser huérfano. Tiene Madre. Tenemos Madre”. El papa ilustró esta verdad con una anécdota: “Un anciano predicador con mucha chispa, terminó su sermón diciendo: ‘¡Bueno, y el que no quiera a María como Madre, la va a tener como suegra!’”.

La última clave apuntada por el Papa fue mantener la alegría y la esperanza. Él, que tanto abunda en estas dos virtudes, descubrió su secreto: “Me abandono y rezo. Él (Jesucristo) nunca me falla. Él no falla”.

Ayer celebrábamos la fiesta de Todos los Santos. Su variedad es como la de un jardín botánico de flores. Todas son hermosas y todas son diferentes. Pero todas tienen un rasgo común: son flores. Todos los santos son hermosos y distintos. Pero todos han coincidido en lo que señala el Papa: renovaron su corazón, amaron intensamente a la Virgen, se fiaron de Jesucristo, hicieron apostolado y, cuando se trata de matrimonios, lo prepararon arraigando su fe en Dios, su oración y su amor. Eso explica que fueran los grandes reformadores de la Iglesia.

 

+Francisco Gil Hellín,

arzobispo de Burgos

Mons. Francisco Gil Hellín
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Mons. D. Francisco Gil Hellín nace en La Ñora, Murcia, el 2 de julio de 1940. Realizó sus Estudios de Filosofía y Teología en el Seminario Diocesano de Murcia entre 1957-1964. Obtuvo la Licenciatura en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma entre 1966-1968. Además, estudió Teología Moral en la Pontificia Academia S. Alfonso de Roma entre los años 1969-1970. Es Doctor en Teológía por la Universidad de Navarra en 1975. CARGOS PASTORALES Ejerció de Canónigo Penitenciario en Albacete entre 1972-1975 y en Valencia de 1975-1988. Subsecretario del Pontificio Consejo para la Familia de la Santa Sede de 1985 a 1996. Fue Vicedirector del Instituto de Totana, Murcia entre 1964-1966 y profesor de Teología en la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de Valencia (1975-1985). También en el Istituto Juan PAblo II para EStudios sobre el Matrimonio y Familia (Roma, 1985-1997) y en el Pontificio Ateneo de la Santa Cruz en Roma (1986-1997). Juan Pablo II le nombraría despues Secretario del Dicasterio de 1996 a 2002. Fue nombrado Arzobispo de la Archidiócesis de Burgos el 28 de marzo de 2002, dejando su cargo en la Santa Sede, y llamado a ser miembro del Comité de Presidencia del Pontificio Consejo para la Familia desde entonces. El papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis de Burgos el 30 de octubre de 2015, siendo administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor, el 28 de noviembre de 2015. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar y de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida desde el año 2002. Ha sido miembro de la Comisión Permanente en representación de la Provincia Eclesiástica de Burgos desde 2011 hasta 2015. Además fue miembro de la Comisión Episcopal del Clero de 2002 a 2005.