Defendamos la vida

Mons. Alfonso MilianMons. Alfonso Milián      Ahora todos estamos preocupados con el ébola. Muchas vidas humanas están en peligro, la mayoría en países africanos: Liberia, Guinea Conakri, Sierra Leona… Los muertos ya se cuentan por miles. Conmueve oír hablar a los misioneros que siguen acompañando como pueden a las familias de sus territorios de misión. Sufren por no poder estar más cerca; han de tomar las precauciones necesarias al llevarles la comida y el consuelo que suponen estas palabras: “estamos con vosotros, no os abandonamos, sufrimos con vosotros, no estáis solos”.

Hasta ahora, los ciudadanos de los países del norte hemos visto el ébola con alguna preocupación pero pensando que estaba lejos. Todo ha cambiado cuando el contagio ha llegado hasta nosotros. Han empezado a sonar las alarmas y a ponerse en juego todos los medios posibles para defendernos.

Hay también otro “ébola” que causa un tremendo dolor: la persecución del Estado Islámico a los cristianos y a todos los que no aceptan su cruel forma de entender la religión; han de abandonar sus hogares o corren el riesgo de ser degollados y de que sus cabezas sean mostradas como trofeos. ¡Una locura!
Otro “ébola”, más camuflado e incluso legal es el aborto. Se utiliza el eufemismo de interrupción del embarazo, pero el hecho es que en España alcanza la
escalofriante cifra de ciento quince mil fetos, seres vivos y humanos, eliminados cada año. ¿Quién puede tener derecho a arrebatarles la vida aunque aún no hayan nacido?

En mi ministerio sacerdotal he tenido que acompañar a madres, la mayoría de ellas jóvenes, que pensaban superar su problema deshaciéndose de la vida de su hijo.

Gracias a Dios y a la colaboración de instituciones en favor de la vida he podido salvar esas vidas y llevar la paz a la conciencia de esas madres. En tales ocasiones he comprendido el gran sufrimiento de una mujer embarazada cuando piensa desprenderse de su hijo, y he comprobado cuánto bien hacen todos los que les ayudan en una situación tan dramática.

A quienes podáis estar viviendo en una encrucijada como ésta os digo con toda mi alma que acudáis a estas instituciones en favor de la vida, y si no conocéis ninguna, hablad con el sacerdote, que os orientará y os facilitará el contacto para solucionar positivamente vuestro problema. Todo antes que acabar con la vida del hijo que lleváis en vuestro seno.

Os animo a luchar contra la epidemia del ébola y contra los otros “ébolas”, especialmente el de acabar por medio del aborto con la vida de los niños no nacidos.

Estoy seguro que un día las generaciones futuras juzgarán a las de nuestros países del bienestar y se preguntarán: ¿cómo es posible que fueran capaces de quitar la vida a tantos millones de niños en el seno de su madre?

Os recuerdo lo que dice una nota reciente de la Comisión Permanente del Episcopado Español: «No se puede construir una sociedad democrática, libre, justa y
pacífica, si no se defienden y respetan los derechos de todos los seres humanos fundamentados en su dignidad inalienable y, especialmente, el derecho a la vida, que es el principal de todos»

Con mi afecto y bendición.

+ Alfonso Milián Sorribas
Obispo de Barbastro-Monzón

Mons. Alfonso Milián Sorribas
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Mons. Alfonso Milián Sorribas nació el 5 de enero de 1939 en La Cuba, provincia de Teruel y diócesis de Teruel y Albarracín. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Zaragoza y fue Ordenado sacerdote el 25 de marzo de 1962. En 1992 obtuvo la Licenciatura en Teología Catequética por la Facultad de Teología ‘San Dámaso’ de Madrid, con la tesina «La iniciación a la dimensión contemplativa del catequista por medio de la oración de Jesús». La segunda parte de la misma fue publicada en 1993, en la revista ‘Jesus Cáritas’ con el título «La invocación del nombre de Jesús, camino de encuentro con el Padre». Además del español, conoce el francés. Después de su ordenación, ha desempeñado los siguientes cargos: - 1962–1969:Párroco de Azaila (Teruel); - 1962–1967:Coadjutor de la Parroquia de La Puebla de Hijar (Zaragoza); - 1967–1969:Encargado de las Parroquias de Vinaceite (Teruel) y Almochuel (Zaragoza); - 1969–1983:Párroco de ‘San Pío X’ en Zaragoza; - 1970–1976:Delegado de Cáritas de Arrabal (Zaragoza); - 1978–1990:Miembro del Consejo Presbiteral de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1980–1981:Consiliario del Movimiento ‘Junior’; - 1982–1990:Vicario Episcopal de la Vicaría IV de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1992–1996:Delegado Diocesano de Apostolado seglar y Consiliario Diocesano del Movimiento ‘Junior’; - 1992–1998:Delegado Diocesano de Pastoral Vocacional; - 1996–2004:Vicairo Episcopal de la Vicaría II; - 1998–2004:Consiliario de ‘Manos Unidas’; - Nombrado Obispo Auxiliar de Zaragoza el 9 de noviembre de 2000 y elegido para la sede titular de Diana, recibió la ordenación Episcopal el 3 de diciembre de 2000. - El 11 de noviembre de 2004, el Nuncio Apostólico en España comunicó al Administrador Diocesano el nombramiento de Don Alfonso Milián para la sede barbastrense-montisonense, de la que tomó posesión el 19 de diciembre de 2004 en la catedral de Barbastro. - En la Conferencia Episcopal es miembro de la Comisión Episcopal de Asuntos Sociales y Obispo Delegado para Cáritas Española.