Aprender la lección

Mons. Joan PirisMons. Joan Piris     Todos sabemos que la crisis que venimos sufriendo ya demasiados años no ha sido ni es únicamente económica, porque también encontramos cuestiones de tipo ético, antropológico y cultural que merecen ser reflexionadas a fondo. Está más que demostrado que nuestra economía no parece que se haya basado en los principios éticos del bien común ni que haya tenido muy presente el destino universal de los bienes y la necesaria solidaridad. La misma propiedad privada, que es legítima en nuestra cultura, no tiene un carácter absoluto cuando a nuestro alrededor hay tantas personas que no tienen posibilidad de vivir dignamente.

Estamos llamados a crecer y a ser señores de la historia (Cfr. Génesis 1) y por ello es fundamental que en el centro de los esfuerzos en favor del progreso y el desarrollo esté la persona, toda la persona y todas las personas. Se trata de construir una familia humana sin excluidos y de crear condiciones cada vez mejores para el pleno desarrollo de nuestra dignidad.

Benedicto XVI había afirmado que la sociedad cada vez más globalizada nos ha hecho más cercanos, pero no más hermanos, y el Papa Francisco no se cansa de recordarnos que la cultura del «descarte» es injusta e inhumana, y nos pide reflexionar críticamente sobre la caridad fraterna que es el secreto del verdadero desarrollo. «No puede ser que no sea noticia que muera de frío un anciano de los sin techo en la calle y sí lo sea una caída de dos puntos en la bolsa. Esto es exclusión. No se puede tolerar que se tire comida cuando hay gente que pasa hambre. Esto es desigualdad. Se ha desarrollado una globalización de la indiferencia. La cultura del bienestar nos anestesia». (Cfr. Evangelii Gaudium 53-54). Todo esto debería hacernos pensar mucho y llevarnos a cambiar algunas maneras de vivir.

Precisamente el día en que la Iglesia celebra la Fiesta de San José obrero (1 de mayo) el Papa publicó este tuit: «Pido a quienes tienen responsabilidad política que no olviden dos cosas: la dignidad humana y el bien común». Y empleaba palabras duras contra el actual modelo de desarrollo que deja tantas personas sin trabajo: «¡Es la consecuencia de un sistema económico que ha puesto en el centro un ídolo, el dinero! Es importante la solidaridad, pero este sistema no la quiere, prefiere excluirla. No dejeis nunca de esperar en un futuro mejor. Luchad por ello, luchad. No os dejéis atrapar por el pesimismo, por favor! Si cada uno de nosotros hace su parte, si todos ponemos siempre en el centro a la persona humana con su dignidad, si se consolida una actitud de solidaridad y de compartir entre hermanos, inspirada por el Evangelio, se podrá salir del pantano de una era económica y laboral dura y difícil». (Discurso a los trabajadores de las Fábricas de Acero de Terni, Marzo 2014).

Recibid el saludo de vuestro hermano obispo,

+ Joan Piris Frígola,

Obispo de Lleida

Mons. Joan Piris
Acerca de Mons. Joan Piris 198 Articles
Mons. D. Joan Piris Frígola nació el 28 de septiembre de 1939 en Cullera (Valencia). Fue ordenado sacerdote en Moncada el 21 de octubre de 1963. Desde 1964 a 1968 realizó los estudios de Licenciatura en Pedagogía en Roma y la Diplomatura en Catequética en el Pontificio Ateneo Salesiano de Roma. En 1971 obtuvo la Licenciatura en Pedagogía por la Universidad Civil de Valencia. En 1968 fue nombrado Vicario y de 1969 a 1974 párroco de San Fernando Rey de Valencia. Fue miembro del Grupo Promotor en España del Movimiento por un Mundo Mejor, de 1974 a 1979, fecha en la que ejerció como Director del Secretariado Diocesano y luego Delegado Episcopal de Pastoral Familiar en Valencia, hasta 1984. Este cargo lo compaginó con la dirección del Secretariado de la Subcomisión de Familia de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, en Madrid, de 1981 a 1984. CARGOS PASTORALES Ha sido párroco de diferentes parroquias de Valencia y Miembro del Consejo de Presbiterio de Valencia en 1984 y Párroco Consultor un año más tarde. Ha sido Vicario Episcopal de las demarcaciones de La Ribera, Valencia-Nordeste, Lliria-Via Madrid y Valencia-Nordeste. El 1 de marzo de 2001 fue elegido Obispo de Menorca y recibió la Ordenación Episcopal el 28 de abril de ese mismo año. El 16 de julio de 2008 fue nombrado por el Papa Benedicto XVI Obispo de Lleida y tomó posesión de la diócesis el 21 de septiembre de 2008. El 28 de julio de 2015 el Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral (2001-2005) y desde 2005 es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, de la que fue Presidente de 2009 a 2014.