Renace la alegría. DOMUND 2014

eusebiohernandezobtarazonaMons. Eusebio Hernández    Queridos hermanos y amigos:En el mes de octubre, volvemos a nuestra cita anual con la Jornada Mundial de las Misiones (Domund) . Como nos dice el Papa en su mensaje de este año: La Jornada Mundial de las Misiones es un momento privilegiado en el que los fieles de los diferentes continentes se comprometen con oraciones y gestos concretos de solidaridad para ayudar a las Iglesias jóvenes en los territorios de misión. Se trata de una celebración de gracia y de alegría.

Aunque hoy en día, podemos decir que todos los países de la tierra son territorio de misión, esta Jornada Misionera nos invita a poner nuestros ojos en aquellos países que todavía no han recibido la Buena Noticia de Jesús. Es lo que se llama la misión ad gentes .

Este año se quiere subrayar la alegría que supone para la Iglesia y para cada cristiano el anuncio del Evangelio. Una de las características de los misioneros es la alegría, es difícil encontrar a un sacerdote, religioso o religiosa o laico que después de dedicar una parte de su vida a la misión, manifieste que su experiencia haya sido de tristeza o desilusión; todo lo contrario, todos hablan con gran alegría de ese tiempo y de la felicidad que supuso para su vida. Más aún, cuántos de ellos desean permanecer hasta su muerte en aquellos lugares a los que un día fueron enviados y, todo ello, en medio de dificultades de todo tipo.

En este día todos somos llamados a ser contagiados por esta alegría de la misión, ciertamente que no todos podemos partir hacia una misión lejana, pero sí que podemos ofrecer nuestra oración, nuestros sacrificios y nuestra colaboración económica para que los misioneros y misioneras nunca pierdan la alegría de su entrega y del anuncio de la Buena Noticia.

En los territorios de Misión la Iglesia atiende a 26.711 instituciones sociales. Esto significa que el 22,81% de las instituciones sociales del mundo están en la Misión. La Iglesia en estos territorios también se encarga de 99.045 instituciones educativas, lo que representa el 47,23% del total de instituciones educativas que tiene la Iglesia. Todos estos proyectos son financiados con los donativos recogidos en el DOMUND. Las misiones siguen necesitando nuestra ayuda económica por eso es muy necesaria toda nuestra colaboración.

Nuestra diócesis colabora con su pequeño grano de arena a esta inmensa obra que hace renacer la alegría en tantos lugares de la tierra. Seamos pues generosos para que, de esta forma, como nos dice el Papa en su mensaje de este año: «Dios ama al que da con alegría» (2 Cor 9, 7). La Jornada Mundial de las Misiones es también un momento para reavivar el deseo y el deber moral de la participación gozosa en la misión ad gentes . La contribución económica personal es el signo de una oblación de sí mismos, en primer lugar al Señor y luego a los hermanos, para que la propia ofrenda material se convierta en un instrumento de evangelización de una humanidad que se construye sobre el amor .

Termino mi carta de esta semana agradeciendo a Dios el don que para la diócesis son todos aquellos que dedican su vida a las misiones en distintos lugares de la tierra y también a los que estáis ahora entre nosotros pero habéis dedicado vuestros mejores años a las misiones.

Con todo afecto os saludo y os bendigo.

+ Eusebio Hernández Sola, OAR

Obispo de Tarazona

19 de octubre de 2014

Mons. Eusebio Hernández Sola
Acerca de Mons. Eusebio Hernández Sola 240 Articles
Nació en Cárcar (Navarra) el 29 de julio de 1944. Sus padres, Ignacio (+ 1973) y Áurea. Es el mayor de cuatro hermanos. Ingresó en el seminario menor de la Orden de los Padres Agustinos Recoletos, en Lodosa, el 12 de septiembre de 1955. En 1958 pasó al colegio de Fuenterrabía donde completó los cursos de humanidades y los estudios filosóficos. A continuación (1963-1964) ingresó en el noviciado del convento de la orden en Monteagudo (Navarra), donde hizo la primera profesión el 30 de agosto de 1964, pasando posteriormente a Marcilla donde cursó los estudios teológicos (1964-68). Aquí hizo la profesión solemne (1967); fue ordenado diácono (1967) y presbítero el 7 de julio de 1968. Su primer oficio pastoral fue el de asistente en la Parroquia de "Santa Rita" de Madrid, comenzando al mismo tiempo sus estudios de Derecho Canónico en la Universidad de "Comillas", de la Compañía de Jesús. Al curso siguiente (1969) fue traslado a la residencia universitaria "Augustinus", que la orden tiene en aquella ciudad. Se le confió la misión de director espiritual de sus 160 universitarios, continuó sus estudios de derecho canónico, que concluyó con el doctorado en 1971, e inició los de Derecho en la universidad complutense de Madrid (1969-1974). Durante el curso 1974-75 hizo prácticas jurídicas en la universidad y en los tribunales de Madrid. El 3 de noviembre de 1975 inició su trabajo en la Congregación para los Institutos de vida consagrada y Sociedades de vida apostólica. Desde 1976 fue el director del departamento de la formación y animación de la vida religiosa, siendo el responsable de la elaboración y publicación de los documentos de la Congregación; además dirige una escuela bienal de teología y derecho de la vida consagrada. Desde 1995 es "capo ufficio" del mismo Dicasterio. Por razones de trabajo los Superiores de la Congregación le han confiado multitud de misiones en numerosos países del mundo. Ha participado en variados congresos de vida consagrada, de obispos y de pastoral vocacional. Durante este tiempo ha ejercido de asistente en el servicio pastoral de la orden en Roma. El día 29 de enero de 2011 fue publicado su nombramiento como Obispo de Tarazona y fue ordenado el 19 de marzo, fiesta de San José, en la Iglesia de Ntra. Sra. de Veruela.