Abrazados a su Pilar

Mons. Carlos EscribanoMons. Carlos Escribano       Aragón, España y toda la Hispanidad se regocijan el 12 de Octubre alabando a la Virgen del Pilar. Fiesta grande que nos hace mirar al pasado con gratitud por la presencia reconfortante de Santa María desde los orígenes del cristianismo en nuestro país. De su mano, y eso lo sabemos bien los aragoneses, el camino se hace más ligero y, abrazados a su Pilar, nos adentramos en este nuevo curso que estamos comenzando.

Visitar la Basílica del Pilar en Zaragoza nos ayuda a redescubrir la universalidad de nuestra fe y a acrecentar nuestra experiencia de comunión. Las banderas de tantos países que adornan las columnas de la Basílica nos hablan de la experiencia de muchos hombres y mujeres que en el mundo viven su fe, como nosotros, muy cerca de la Virgen María. Esa sensación de universalidad que trasmite el Pilar, muchas veces se convierte en oración.

Permitidme que comparta con vosotros una sencilla experiencia personal. Tuve la oportunidad de visitar la Basílica del Pilar hace pocas fechas. Siempre que se acude a Zaragoza es casi una visita obligada. Eran días duros para muchos cristianos que en Siria e Irak, estaban padeciendo persecución por causa de su fe. Junto al lugar donde se venera y besa el pilar puesto por la Virgen se encuentra la cúpula pintada por Goya, “Regina Martyrum”. Después de besar el Pilar, levanté la mirada hacia el fresco de Goya. Allí estaba como siempre mostrando toda su belleza. Bajo la imagen rutilante de María se sitúan algunos santos mártires perfectamente caracterizados: San Lorenzo de Huesca, de mirada espiritual; Santa Engracia de Zaragoza, con el martillo y el clavo de su martirio; San Lamberto, con la cabeza cortada entre las manos. Si recorres la cúpula con la vista te encuentras, entre otros, a San Sebastián y Santa Bárbara; a San Jorge, portando la bandera con la cruz aragonesa de su nombre y al niño infante Santo Dominguito de Val. Es muy curioso ver como los representa Goya: sin renunciar a la sensación de acontecimiento sobrenatural, los santos y santas parecen hombres y mujeres reales, de carne y hueso, con indumentarias de la época. Hombres y mujeres de su tiempo. Mis ojos se fijaron aquel día de un modo especial en San Esteban, el primero de los mártires de la Iglesia. Su testimonio se proyecta en la historia de la Iglesia y abraza también el presente. Cuando lo contemplas es muy difícil no pensar en tantos y tantos hermanos nuestros que están siendo perseguidos hoy por su fe, como lo fue entonces el diácono Esteban. Y son perseguidos, sencillamente por confesar a Jesucristo y ser testigos ante los hombres de su Evangelio. Son gente de nuestro tiempo. Gente normal, como los que aparecen en la pintura del genio de Fuendetodos, que vive con tranquilidad, alegría y esperanza su fe, pero que son perseguidos, torturados y asesinados por odio a la Iglesia Católica. El Papa Francisco, conmovido por tanto dolor injusto, nos pide con frecuencia que recemos por los cristianos perseguidos y que lo hagamos desde el perdón, la esperanza y la gratitud.

Seguro que todos tenemos el día de la Virgen, abrazados a su Pilar, muchas cosas que contarle y pedirle a nuestra Madre del cielo. Os pido que encomendéis de un modo especial a nuestros hermanos perseguidos. ¡Qué Santa María del Pilar, Reina de los mártires, les conforte y proteja!

  + Carlos Escribano Subías,
Obispo de Teruel y de Albarracín

Mons. Carlos Escribano Subías
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Monseñor Carlos Manuel Escribano Subías nació el 15 de agosto de 1964 en Carballo (La Coruña), donde residían sus padres por motivos de trabajo. Su infancia y juventud transcurrieron en Monzón (Huesca). Diplomado en Ciencias Empresariales, trabajó varios años en empresas de Monzón. Más tarde fue seminarista de la diócesis de Lérida -a la que perteneció Monzón hasta 1995-, y fue enviado por su obispo al Seminario Internacional Bidasoa (Pamplona). Posteriormente, obtuvo la Licenciatura en Teología Moral en la Universidad Gregoriana de Roma (1996). Ordenado sacerdote en Zaragoza el 14 de julio de 1996 por monseñor Elías Yanes, ha desempeñado su ministerio en las parroquias de Santa Engracia (como vicario parroquial, 1996-2000, y como párroco, 2008-2010) y del Sagrado Corazón de Jesús (2000-2008), en dicha ciudad. En la diócesis de Zaragoza ha ejercido de arcipreste del arciprestazgo de Santa Engracia (1998-2005) y Vicario Episcopal de la Vicaría I (2005-2010). Como tal ha sido miembro de los Consejos Pastoral y Presbiteral Diocesanos. Además, ha sido Consiliario del Movimiento Familiar Cristiano (2003-2010), de la Delegación Episcopal de Familia y Vida (2006-2010) y de la Asociación Católica de Propagandistas (2007-2010). Ha impartido clases de Teología Moral en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón desde el año 2005 y conferencias sobre Pastoral Familiar en diferentes lugares de España. Finalmente, ha formado parte del Patronato de la Universidad San Jorge (2006-2008) y de la Fundación San Valero (2008-2010). Benedicto XVI le nombró obispo de Teruel y de Albarracín el 20 de julio de 2010, sucediendo a monseñor José Manuel Lorca Planes, nombrado Obispo de Cartagena en julio de 2009. Ordenado como Obispo de Teruel y de Albarracín el 26 de septiembre de 2010 en la S. I. Catedral de Teruel.