Renace la alegría

Santiago Arzobispo Julian BarrioMons. Julián Barrio       Queridos diocesanos: Con este lema “Renace la alegría”, la Iglesia nos llama en la Jornada Misionera Mundial a recordar nuestro compromiso misionero, sabedores de que el anuncio de Cristo conlleva nacer y renacer la alegría1. El papa Francisco en su Mensaje nos dice que esta Jornada “es también un momento para reavivar el deseo y el deber moral de la participación gozosa en la misión ad gentes”2.

El misionero al proclamar el Evangelio va sembrando la paz, el amor, la justicia, la libertad y la educación, y con ello la alegría que “llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús”3. Todos los discípulos de Jesús estamos llamados a cultivar la alegría de la evangelización que alegra el corazón del hombre. “El gran riesgo del mundo actual, con su múltiple y abrumadora oferta de consumo, es una tristeza individualista que brota del corazón cómodo y avaro, de la búsqueda enfermiza de placeres superficiales, de la conciencia aislada. Cuando la vida interior se clausura en los propios intereses, ya no hay espacio para los demás, ya no entran los pobres, ya no se escucha la voz de Dios, ya no se goza la dulce alegría de su amor, ya no palpita el entusiasmo por hacer el bien. Los creyentes también corren ese riesgo, cierto y permanente”4. Es necesario encontrarnos con el Señor. El encuentro con Él siempre produce alegría y ofrece los cauces para dar sentido a la vida. “Al que arriesga, el Señor no lo defrauda, y cuando alguien da un pequeño paso hacia Jesús, descubre que Él ya esperaba su llegada con los brazos abiertos”5. Esto genera el mejor clima para que surjan las vocaciones para la evangelización. Quien ha encontrado a Cristo siente la necesidad de manifestarlo a los demás como hicieron los apóstoles. “Donde hay alegría, fervor, deseo de llevar a Cristo a los demás, surgen las verdaderas vocaciones. Entre estas no deben olvidarse las vocaciones a la misión”6

La identidad de la Iglesia es misionera. “La misión renueva la Iglesia, refuerza la fe y la identidad cristiana, da nuevo entusiasmo y nuevas motivaciones. La fe se fortalece dándola”7. Se nos llama a evangelizar, sabiendo que necesitamos ser evangelizados si queremos cumplir la misión de evangelizar como permanente tensión de vivir y transmitir el evangelio que han de sentir y vivir los de cerca, los destinatarios de la actividad ordinaria de evangelización en nuestras comunidades cristianas. Los de cerca no pueden ni deben vivir una fe rutinaria, acomodaticia, ramplona, cansina o aburrida. No se puede hablar de evangelización sin una disposición sincera de conversión. La nueva evangelización ha de orientarse también a los de lejos, a las personas que se han ido alejando de la Iglesia y viven sumidas en un profundo analfabetismo religioso sin tener en cuenta las praxis cristianas. La Jornada Misionera Mundial pone ante nuestra consideración la misión ad gentes para ir al encuentro de los que no conocen a Cristo ni su mensaje de salvación.

Es urgente dar a conocer a la persona el origen de la propia dignidad. En este sentido escribía Pablo VI: “La Jornada Mundial de las Misiones pone de relieve hoy precisamente una voz, un llamamiento urgente: es la voz de los pueblos que piden luz, verdad y gracia; es la voz de los heraldos del Evangelio que piden ayuda y sustento; son voces de hijos que se elevan al Padre común”. Tenemos el deber de anunciar el Evangelio con un estilo pastoral sereno, humilde y confiado “sin excluir a nadie, no como quien impone una nueva obligación sino como quien comparte una alegría, señala un horizonte bello, ofrece un banquete deseable. La Iglesia no crece por proselitismo sino por atracción”8

“¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que proclama la paz, que anuncia la buena noticia, que pregona la justicia, que dice a Sión: Tu Dios reina” (Is 52,7). Este es el ejemplo que nos dan los misioneros hasta entregar su vida como así lo hemos comprobado en estos últimos días con el testimonio de Miguel Pajares, Manuel García Viejo y de tantos otros cuyos nombres desconocemos. Nuestro agradecimiento a todos los misioneros y misioneras y a todas las personas que les acompañan en el compromiso de anunciar el Evangelio, asegurándoles nuestra oración, ayudando económicamente según nuestras posibilidades y apoyando las vocaciones misioneras. Es siempre hermoso salir al encuentro de los demás para anunciar a Cristo. El Papa nos dice: “Os invito a sumergiros en la alegría del Evangelio y a alimentar un amor capaz de iluminar vuestra vocación y vuestra misión”9.

Os saluda con afecto y bendice en el Señor,

+ Julián Barrio Barrio,

Arzobispo de Santiago de Compostela

 

1 Cf. FRANCISCO, Evangelii gaudium, 1.

2FRANCISCO, Mensaje para el Domund 2014, 5.

3Ibid., 3.

4 FRANCISCO, Evangelii gaudium, 2.

Ibid., 3.

6 FRANCISCO, Mensaje…, 4.

7 JUAN PABLO II, Redemptoris missio, 2.

8 FRANCISCO, Evangelii gaudium, 14.

9 FRANCISCO, Mensaje…, 5.

Mons. Julián Barrio Barrio
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D. Julián Barrio Barrio preside la Iglesia Compostelana desde el día 25 de febrero de 1996, fecha en que tomó posesión de la Sede para la que había sido nombrado por el Papa Juan Pablo II el día 5 de enero del mismo año. Cuando este evento se produjo, llevaba ya dos años con nosotros. Había llegado desde la Iglesia hermana de Astorga el día 7 de febrero de 1993 en pleno Año Jubilar, siendo consagrado en nuestra Catedral como Obispo Titular de Sasabe y Auxiliar de su antecesor. Desde octubre de 1994 hasta su nombramiento gobernó la archidiócesis como Administrador Diocesano. Nació en Manganeses de la Polvorosa, provincia de Zamora y Diócesis de Astorga, el 15 de Agosto de 1946. Cursó los estudios de Humanidades y de Filosofía en el Seminario Diocesano de Astorga. Distinciones: - Medalla de Honor de la Universidad en la Licenciatura de Historia de la Iglesia en la Facultad de Historia de la Universidad Pontificia Gregoriana (1974). - Medalla de Oro en el Doctorado en la Facultad de Historia de la Iglesia de la Universidad Pontificia Gregoriana (1976). - Medalla de Oro de la Ciudad de Santiago y Título de Hijo Adoptivo. - Caballero de la Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén. Miembro de la Confraternidad de Nosa Señora da Conceçao. - Capellán Gran Cruz Conventual “Ad honores” de la S. O. Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén de Rodas y de Malta. - Medalla de oro del Concello de Vila de Cruces. Premio de Santa Bona de la Ciudad de Pisa (Italia). Títulos Académicos: Es Licenciado en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca (1971), Doctor en Historia de la Iglesia por la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma (1976) y Licenciado en Filosofía y Letras, Sección de Geografía e Historia, por la Universidad de Oviedo (1979). Publicaciones: - Félix Torres Amat (1772-1847), Un Obispo reformador, Roma 1977. - La Junta de ancianos de la iglesia de Gibraltar: Anthologica Annua. - Aportación para un epistolario de Félix Torres Amat: Anthologica Annua. - Proceso a un clérigo doceañista: Astorica. - 25 Años de Postconcilio en el Seminario: 25 Años de Ministerio episcopal en la Iglesia Apostólica de Astorga, Astorga 1993. - La formación de los sacerdotes del mañana, (1989). - Peregrinar en Espíritu y en verdad. Escritos Jacobeos (2004). - Peregrinando en esperanza. Lectura creyente de la realidad actual (2007). Cargos: - Bibliotecario del Instituto Histórico Español, anejo a la Iglesia Nacional Española de Santiago y Montserrat en Roma, de donde fue Becario. - Secretario de Estudios y Vice-Rector del Seminario Mayor Diocesano de Astorga (1978-1980). - Rector del Seminario Mayor Diocesano y Director del Centro de Estudios Eclesiásticos del Seminario de Astorga (1980-1992). - Profesor de Historia Eclesiástica en el Seminario Mayor y de Historia de España en 3º de BUP y de Contemporánea en COU en el Seminario Menor (1980-1992). - Profesor de la UNED en la sección delegada de Valdeorras en A RUA PETIN (1991-1993). - Miembro del Consejo Nacional de Rectores de Seminarios (1982-1985). - Miembro del Consejo de Consultores del Obispo de Astorga. - Secretario del Consejo Pastoral Diocesano de la diócesis de Astorga (1991-1992). - Nombramiento de Obispo Auxiliar de Santiago de Compostela el 31 de Diciembre de 1992. Ordenación episcopal el 7 de Febrero de 1993. Responsable de la sección de los Seminarios Mayores en la Comisión Episcopal de Seminario y Universidades de la Conferencia Episcopal Española. - Obispo Administrador Diocesano de la Archidiócesis de Santiago desde octubre de 1994. - Nombrado Arzobispo de Santiago de Compostela el 5 de enero de 1996, de cuya Sede toma posesión el 25 de febrero. - Presidente de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española (1999-2005). - Miembro de la Permanente de la Conferencia Episcopal Española (Marzo 1999…). - Presidente de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar (Marzo 2005-2011). - Miembro del Comité ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española (2011…).