Inicio del curso pastoral en Zamora: “que el Señor sea el protagonista”

Zamora curso pastoral 2014La iglesia de San Ildefonso se llenó a última hora de la tarde del lunes 6 de octubre para celebrar la memoria trasladada de San Atilano, primer obispo y patrón de la Diócesis de Zamora. Gran parte de los sacerdotes diocesanos concelebraron la eucaristía de inauguración del curso pastoral 2014/15, presidida por el obispo, Mons. Gregorio Martínez Sacristán, y con la participación de numerosos consagrados y laicos.

Personas implicadas en la pastoral diocesana, gente de las parroquias, catequistas, miembros de asociaciones, cofradías y movimientos, representantes de centros educativos católicos, integrantes de Cáritas Diocesana, miembros de congregaciones religiosas y de institutos seculares y los seminaristas llenaban el templo para celebrar el patrón e iniciar juntos un nuevo curso pastoral.

El obispo comenzó su homilía saludando a todos los presentes, y de una forma especial al Seminario diocesano, refiriéndose al tuit que escribió dedicado a ellos en el comienzo del curso escolar: “ánimo, mucho ánimo, porque este pueblo, que se reúne en el nombre del Señor, necesita sacerdotes, os necesita a vosotros”.

Conversión y oración

“A los pies de nuestros santos patronos Atilano e Ildefonso nos reunimos para celebrar esta eucaristía al principio de este curso; miramos a quien es el origen de toda nuestra Iglesia, el primer obispo, la primera piedra sobre la que se edificó esta Iglesia de Zamora”. Llamó a estar “convencidos, o al menos deseando que esta intención se realice en nosotros, la primera: que se realice la experiencia fundamental de que somos pueblo de Dios, somos llevados por Él, agarrados de la mano por Él, y sólo tenemos un Dios, que es el Señor”.

“No se trata de venir aquí al principio de este curso para adueñarnos de él, sino para expresar, buscar y pedir que sea el Señor el único protagonista de nuestra Iglesia diocesana, de nuestra vida, de nuestros trabajos, de lo que hacemos y de lo que dejamos de hacer”, afirmó. Por eso es fundamental que “renovemos la necesidad de convertirnos a Él de todo corazón, y que le oremos con toda fidelidad y fe”.

El prelado subrayó estos dos términos: conversión y oración. Fue su sugerencia fundamental para toda la Diócesis en este momento. “Estamos con otros que son miembros también de esta Iglesia de Dios, y estamos para hermanarnos más, para mirar todos en la misma dirección. Eso es lo que significa el objetivo pastoral diocesano: mirar todos en la misma dirección, no hacer cosas bonitas y sorprendentes. No individualmente, no aisladamente… sacerdotes, consagrados y laicos”. Expresó su deseo de que “nuestra cercanía aquí se traduzca después en ayuda mutua, como hermanos en el Señor”.

Siguió subrayando esta dimensión de fraternidad y trabajo en común: “os pido que tengáis entrañas de buscaros y encontraros y compartir las tareas juntos, no aislados, no individualmente, cada uno por su cuenta. Lo que hagamos, hagámoslo fraternalmente, como pueblo unido de Dios y amado por Él”.

Martínez Sacristán llamó a buscar lo que repite constantemente el papa Francisco, “una música que se repite en el objetivo pastoral diocesano de estos últimos años: busquemos no hacer cosas, busquemos a los otros como otros, como hermanos; busquémonos unos a otros para encontrarnos, los de fuera y los de dentro”. Así, dijo, “que los de fuera se puedan acercar a Dios por la mediación de nuestro testimonio”. Para eso es necesario “salir al encuentro. Encontrémonos con quienes no se encuentran, para hacer nuestra Iglesia de otra manera, menos individualista, menos clerical, menos aislada. Para eso tenemos que salir al encuentro, estar con los que no están aquí”.

Fuera la tristeza y el aburrimiento

“Vividlo todo con una actitud profunda de alegría y de gozo. No viváis como si estuviéramos caídos o a medio caer. No viváis como si esto fuera un aburrimiento de reuniones, de encuentros, que nunca sucede nada… Vivid esa realidad que nace del Evangelio, que es alegría y gozo en el Señor. Por ello, vivid con esperanza, pidámosela a Dios, intentemos conseguirla por encima de todo. Con dificultades, pero no caídos ni derribados, no tristes ni aburridos”.

Para lograr esto es necesario “pedírselo al Señor, para que no caigamos. Que el Señor sea bendito y alabado por medio de nosotros; que pongamos un poco de esperanza y ánimo. No hay que hacer grandes cosas, hay que hacer pequeñas cosas, como traer a Misa a los niños, como estoy viendo ahora mismo. Hemos de tener capacidad de sorprender a los demás y de sorprendernos a  nosotros mismos haciendo cosas muy elementales, cosas que se han hecho toda la vida, cosas que nos puedan elevar el corazón a todos y dirigirlo a Dios nuestro Señor”.

“Estamos una Diócesis en la que todos nos necesitamos mucho, porque somos pocos y no debemos protestar. La tarea es ingente, así que todos debemos abrazarnos y ayudarnos mutuamente”, afirmó.

Antes de dar la bendición final de la eucaristía, el obispo llamó a todos los católicos a rezar por la asamblea general extraordinaria del Sínodo, que se celebra estos días en Roma en torno a la familia. Y, añadió, “durante todo el año 2015 vamos a celebrar el Año de la Vida Consagrada, no es algo sólo de frailes y monjas, sino una celebración de toda la Iglesia”.

(Diócesis de Zamora)

Agencia SIC
Acerca de Agencia SIC 41495 Articles
SIC (Servicio de Información de la Iglesia Católica), es una agencia de noticias y colaboraciones referidas a la Iglesia en España, creada en noviembre de 1991 por el Episcopado español y dependiente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social (CEMCS).