Un ser humano es siempre sagrado e inviolable, un fin en sí mismo

Mons. Manuel Sánchez MongeMons. Manuel Sánchez Monge       Con motivo de la retirada del anteproyecto de Ley Orgánica de Protección del Concebido y los Derechos de la Embarazada y la dimisión del ministro de Justicia, quiero hacer oír mi voz una vez más para recordar el valor sagrado de la vida humana, desde la concepción hasta su fin natural.

El aborto es privar violentamente de la vida a un ser humano inocente e indefenso. Lo lamentable es que el derecho a la vida de quien ha sido concebido y todavía no ha nacido carezca de la protección social y jurídica suficiente. Como afirma el papa Francisco, en la exhortación apostólica Evangelii Gaudium, «entre los débiles, que la Iglesia quiere cuidar con predilección, están también los niños por nacer, que son los más indefensos e inocentes de todos, a quienes hoy se les quiere negar su dignidad humana (…) quitándoles la vida y promoviendo legislaciones para que nadie pueda impedirlo (…). No es progresista pretender resolver los problemas eliminando una vida humana«.

Asimismo, como también señala el papa, hemos de hacer más «para acompañar adecuadamente a las mujeres que se encuentran en situaciones muy duras, donde el aborto se les presenta como una rápida solución a sus profundas angustias«. Es tarea de todos responder a esas situaciones por el camino de la vida y no por el de la muerte de un ser inocente. Un ser humano es siempre sagrado e inviolable, en cualquier situación y en cada etapa de su desarrollo. Es un fin en sí mismo y nunca un medio para resolver otras dificultades.

† Manuel Sánchez Monge,

Obispo de Mondoñedo-Ferrol

 

Mons. Manuel Sánchez Monge
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Mons. Manuel Sánchez Monge nació en Fuentes de Nava, provincia de Palencia, el 18 de abril de 1947. Ingresó en el Seminario Menor y realizó luego los estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor Diocesano. Cursó Teología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, donde obtuvo en 1974 la Licenciatura, con una tesina sobre la infalibilidad del Papa y ,en 1998, el Doctorado con una tesis sobre "La familia, Iglesia doméstica". Fue ordenado sacerdote en Palencia el 9 de agosto de 1970. Fue Profesor de Teología en el Instituto Teológico del Seminario de Palencia (1975), Vicario General de Palencia (1999) y Canónigo de la Catedral (2003). Fue ordenado obispo de Mondoñedo-Ferrol el 23 de julio de 2005. En la Conferencia Episcopal Miembro de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada desde 2005 Desde 2008 es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar