10 años como Arzobispo

Mons. Jaume PujolMons. Jaume Pujol     Hay fechas que llevan a dar muchas gracias a Dios, otras a pedirle perdón. Suelen ser fechas que están unidas a acontecimientos importantes de nuestra vida. Esto me ha venido a la cabeza al preparar este escrito semanal, que perdonaréis que sea más personal, porque el día 19 se cumplirán 10 años de mi ordenación como obispo y de la toma de posesión de la Archidiócesis de Tarragona. Sólo tengo motivos para dar gracias a Dios y pedir oraciones para que pueda ejercer con fidelidad mi ministerio episcopal.

Siguiendo lo que tengo escrito de aquel día en el libro Recuerdos y esperanzas, resuenan en mis oídos las letanías de los santos cuando, estirado delante del altar de la Catedral, me preparaba para la imposición de las manos por parte de los más de 30 obispos allí asistentes y escuchar la oración consagratoria, con las demás ceremonias propias de la ordenación.

«¿Qué pensó durante esos momentos, tumbado en tierra?»- me preguntó un periodista. Era tanta mi emoción que me resulta difícil responder. Sin duda me encomendaba a estos santos y daba gracias de corazón por todo.

Tengo muy grabado que antes de entrar en la Catedral fui recibido por unos doscientos jóvenes en el Carrer de les Coques. Con muchos había participado recientemente en algunas etapas del Camino de Santiago y me ilusionó que fueran los primeros en acompañarme. Luego fui recibido festivamente, siguiendo la tradición, en la Plaça de les Cols. En la puerta del templo me esperaban los canónigos, que me tomaron juramento para defender los derechos de la Iglesia de Tarragona, Metropolitana y Primada, títulos históricos que reúne. Mi corazón se había preparado y ya estaba dispuesto para amar. Había dado el primer paso.

Cuando terminó la solemne ceremonia en la Catedral recibí el saludo de muchas personas y me entretuve un buen rato con ellas, y, en cuanto pude -era ya de noche- fui al hospital a visitar a un sacerdote -ahora fallecido- que tuvo un colapso durante la ceremonia de la ordenación.

Aquel día tan intenso tocó a su fin. Tras muchas horas de estar en medio del gentío, llegó la noche, me fui a la habitación de la Residencia Sacerdotal que tenía destinada, y me encontré solo. Fue una impresión que duró hasta que caí vencido por el sueño.

Como veis, no se me borra el recuerdo de mi primer día.

+ Jaume Pujol Bacells

Arzobispo de Tarragona y primado

Mons. Jaume Pujol
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Nace en Guissona (Lleida), el 8 de febrero de 1944. Cursó los estudios primarios en los colegios de las Dominicas de la Anunciata y de los Hermanos Maristas de Guissona. Amplió sus estudios en Pamplona, Barcelona y Roma. Realizó el doctorado en Ciencias de la Educación en Roma, donde cursó estudios filosóficos y teológicos. Es doctor en Teología por la Universidad de Navarra. Fue ordenado sacerdote por el cardenal Vicente Enrique y Tarancón, en Madrid, el 5 de agosto de 1973, incardinado en la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei. CARGOS PASTORALES Fue profesor ordinario de Pedagogía Religiosa en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. Desde el año 1976 y hasta su consagración episcopal, dirigió el Departamento de Pastoral y Catequesis, y desde el 1997, el Instituto Superior de Ciencias Religiosas, los dos de la misma Universidad. Ocupó distintos cargos en la Facultad de Teología: director de estudios, director del Servicio de Promoción y Asistencia a los Alumnos, secretario, director de la revista Cauces de Intercomunicación (Instituto Superior de Ciencias Religiosas), dirigida a profesores de religión. Durante sus años en Pamplon dirigió cursos de titulación, formación y perfeccionamiento de catequistas, profesores de religión y educadores de la fe, y tesis de licenciatura y de doctorado. Su trabajo de investigación se ha centrado en temas de didáctica y catequesis; ha publicado 23 libros y 60 artículos en revistas científicas, obras colectivas, etc. También ha desarrollado otras tareas docentes y pastorales con jóvenes, sacerdotes, etc. El día 15 de junio de 2004 el Papa Juan Pablo II lo nombró Arzobispo de Tarragona, archidiócesis metropolitana y primada, responsabilidad que, hasta hoy, conlleva la presidencia de la Conferencia Episcopal Tarraconense, que integran los obispos de la provincia eclesiástica Tarraconense y los de la provincia eclesiástica de Barcelona. El día 19 de septiembre de 2004, en la Catedral Metropolitana y Primada de Tarragona, fue consagrado obispo y tomó posesión canónica de la archidiócesis. El día 29 de junio de 2005 recibía el palio de manos del Papa Benedicto XVI, en la basílica de San Pedro del Vaticano. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis y Seminarios y Universidades. Cargo que desempeña desde 2004. Además, ha sido miembro de la Comisión Permanente entre 2004 y 2009.