El Sínodo sobre la familia

Mons. Jaume PujolMons. Jaume Pujol      Una de las primeras decisiones del papa Francisco fue convocar un sínodo extraordinario de obispos sobre la familia. Ya estamos en puertas de su celebración, fijada entre los días 5 y 16 de octubre.

Para prepararlo el Papa envió a las Conferencias Episcopales de todo el mundo un amplio cuestionario. No se trataba de un sondeo ni un referéndum, sino de recabar experiencias personales o de grupo sobre algunos aspectos con los que se enfrenta actualmente la institución familiar.

Entre estos temas de pastoral familiar figuran la cuestión de los divorciados vueltos a casar, las familias monoparentales, las parejas de hecho, los matrimonios mixtos o interreligiosos, la unión de personas del mismo sexo y la posible adopción de niños, etc.

Se ha especulado mucho, durante estos meses, qué puede salir del sínodo, y para atajar algunos comentarios, el prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe quiso recordar que la doctrina sobre la indisolubilidad del matrimonio no está en entredicho. Otra cosa son las respuestas pastorales a situaciones de hecho que se presentan, como el acceso a los sacramentos y a la vida de la Iglesia.

No es la primera vez que en el Vaticano se reúne una asamblea episcopal sobre la familia. Se recuerda el sínodo de obispos convocado por Juan Pablo II en 1980, del que salió la exhortación apostólica Familiaris Consortio.

El Papa polaco abordaba allí algunos problemas propios de la época, como la equivocada concepción de la independencia de los cónyuges entre sí y las ambigüedades en la relación de autoridad entre padres e hijos. Parecía a bastantes personas que la «realización» de las mujeres estaba directamente relacionada con un trabajo fuera del hogar, y que los padres debían ser colegas de sus hijos, suponiendo que el ejercicio de la autoridad paterna podía ser perjudicial para ellos. Animaba a las familias a participar en los sacramentos de la reconciliación y de la eucaristía para superar toda división y caminar hacia la plena verdad de comunión querida por Dios.

El papa Francisco ha dado algunas pistas sobre cómo una pastoral de la familia debe poner el acento en la caridad, por ejemplo cuando dijo que la Iglesia no es una aduana, o al manifestar que la Eucaristía no es un premio para perfectos.

Invito a todos rezar por esta asamblea, por el Papa y los padres sinodales, muy unidos a su trabajo bajo la invocación del Espíritu Santo y la Virgen María, Madre de la Iglesia.

+ Jaume Pujol Bacells

Arzobispo de Tarragona y primado

Mons. Jaume Pujol
Acerca de Mons. Jaume Pujol 324 Articles
Nace en Guissona (Lleida), el 8 de febrero de 1944. Cursó los estudios primarios en los colegios de las Dominicas de la Anunciata y de los Hermanos Maristas de Guissona. Amplió sus estudios en Pamplona, Barcelona y Roma. Realizó el doctorado en Ciencias de la Educación en Roma, donde cursó estudios filosóficos y teológicos. Es doctor en Teología por la Universidad de Navarra. Fue ordenado sacerdote por el cardenal Vicente Enrique y Tarancón, en Madrid, el 5 de agosto de 1973, incardinado en la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei. CARGOS PASTORALES Fue profesor ordinario de Pedagogía Religiosa en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. Desde el año 1976 y hasta su consagración episcopal, dirigió el Departamento de Pastoral y Catequesis, y desde el 1997, el Instituto Superior de Ciencias Religiosas, los dos de la misma Universidad. Ocupó distintos cargos en la Facultad de Teología: director de estudios, director del Servicio de Promoción y Asistencia a los Alumnos, secretario, director de la revista Cauces de Intercomunicación (Instituto Superior de Ciencias Religiosas), dirigida a profesores de religión. Durante sus años en Pamplon dirigió cursos de titulación, formación y perfeccionamiento de catequistas, profesores de religión y educadores de la fe, y tesis de licenciatura y de doctorado. Su trabajo de investigación se ha centrado en temas de didáctica y catequesis; ha publicado 23 libros y 60 artículos en revistas científicas, obras colectivas, etc. También ha desarrollado otras tareas docentes y pastorales con jóvenes, sacerdotes, etc. El día 15 de junio de 2004 el Papa Juan Pablo II lo nombró Arzobispo de Tarragona, archidiócesis metropolitana y primada, responsabilidad que, hasta hoy, conlleva la presidencia de la Conferencia Episcopal Tarraconense, que integran los obispos de la provincia eclesiástica Tarraconense y los de la provincia eclesiástica de Barcelona. El día 19 de septiembre de 2004, en la Catedral Metropolitana y Primada de Tarragona, fue consagrado obispo y tomó posesión canónica de la archidiócesis. El día 29 de junio de 2005 recibía el palio de manos del Papa Benedicto XVI, en la basílica de San Pedro del Vaticano. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis y Seminarios y Universidades. Cargo que desempeña desde 2004. Además, ha sido miembro de la Comisión Permanente entre 2004 y 2009.