Comienza un nuevo curso

Mons. Saiz MenesesMons. Àngel Saiz Meneses       En septiembre todo va volviendo a la normalidad después del periodo veraniego.  El pasado mes de junio celebrábamos el décimo aniversario de la creación de nuestra diócesis dando gracias a Dios por tantos dones recibidos y agradeciendo también a las personas su colaboración y esfuerzo en la construcción diocesana. Ahora nos disponemos a iniciar un nuevo curso y a seguir aplicando el Plan Pastoral Diocesano, que iremos enriqueciendo con el Magisterio que el papa Francisco va ofreciendo a la Iglesia y al mundo. El actual Plan Pastoral consta de tres capítulos con sus apartados y acciones concretas: Reavivar la fe y profundizar en la formación,  El testimonio de la caridad,  y, por último, La pastoral en clave de Nueva Evangelización.

La fe es una adhesión personal del ser humano a Dios que se revela. Comprende una adhesión de la inteligencia y de la voluntad a la Revelación que Dios ha hecho de sí mismo mediante sus obras y sus palabras. Con la palabra fe nos referimos al conjunto de verdades comunicadas por Dios para nuestra salvación. Es la fe en sentido objetivo. También  usamos la palabra fe para designar el acto de fe, es decir el acto del hombre y de la mujer creyentes que han aceptado la Revelación de Dios y tratan de vivir según la voluntad divina. La fe es aquí la respuesta personal de la criatura humana a Dios que se revela y llama. Es el aspecto subjetivo de la fe.

La fe supone también una relación personal con Cristo. Fe y seguimiento de Cristo están estrechamente relacionados. Mediante la fe, estamos arraigados en Cristo, fundamentados en él,  y respondemos a la llamada de Dios, con confianza, escuchando su Palabra y poniéndola en práctica. Y la fe se hace más profunda y madura, se consolida y crece a medida que se intensifica y fortalece la relación con Él, a medida que se pone a Cristo en el centro de la vida.

También es preciso profundizar en la formación. Nos encontramos en un momento histórico de cambios rápidos y de un relativismo creciente. En esta situación, el cristiano debe responder a un desafío cultural continuo para lo cual requiere una sólida formación. Por eso, además de ser competente en su ámbito profesional, ha de alcanzar una formación integral y una síntesis entre fe, cultura y vida. «Estad siempre dispuestos a dar respuesta a todo el que os pida razón de vuestra esperanza»  (1Ped 3,15). Esta invitación de Pedro a los primeros cristianos tiene una gran actualidad.

Se trata de una tarea particularmente importante porque nos encontramos inmersos en un proceso de secularización aparentemente imparable. En nuestra cultura se va extendiendo el agnosticismo, que apaga el sentido religioso inscrito en lo profundo del ser humano, o el relativismo, que erosiona las certezas más hondas. Esta situación se convierte en un gran desafío para el creyente, que se ha de aplicar  en una formación amplia y profunda que le sirva para dar respuesta a las interpelaciones que reciba y que le capacite para el diálogo.

Como señalaba San Juan Pablo II en el preámbulo de Fides et Ratio,  «la fe y la razón son como las dos alas con las cuales el espíritu humano se eleva hacia la contemplación de la verdad. Dios ha puesto en el corazón del hombre el deseo de conocer la verdad y, en definitiva, de conocerle a Él para que, conociéndolo y amándolo, pueda alcanzar también la plena verdad sobre sí mismo».

+ Josep Àngel Saiz Meneses

Obispo  de Terrassa

Mons. Josep Àngel Saiz Meneses
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Mons. Josep Àngel Saiz Meneses nació en Sisante (Cuenca) el 2 de agosto de 1956. En el año 1965 la familia se trasladó a Barcelona y se instaló en el barrio de Sant Andreu de Palomar. Ingresó en el Seminario Menor Nostra Senyora de Montalegre de Barcelona en el 1968. Posteriormente realizó estudios de Psicología en la Universidad de Barcelona entre los años 1975 y 1977. Participó activamente como miembro del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Jóvenes. Posteriormente estudió en el Seminario Mayor de Toledo los cursos de filosofía, espiritualidad y teología (1977- 1984) y fue ordenado presbítero en la Catedral de Toledo el 15 de julio de 1984. El mismo año obtuvo el Bachillerato en Teología por la Facultad de Teología de Burgos. En la archidiócesis toledana tuvo diversos destinos, primero como párroco en Los Alares y Anchuras de los Montes (1984-1985) y después como vicario de Illescas (1986-1989). El curso 1985-1986 fue capellán soldado en el Hospital de Valladolid. Entre otros servicios realizados en Toledo fue también consiliario de zona de los Equipos de la Madre de Dios (1986-1989), consiliario de zona del Movimiento de Maestros y profesores Cristianos (1986-1989) y profesor de religión en la Escuela de F.P. La Sagra de Illescas (1986-1989). El año 1989 regresó a Barcelona y fue nombrado vicario en la parroquia de Sant Andreu del Palomar, y el 1992 rector de la Iglesia de la Mare de Déu del Roser en Cerdanyola y Responsable de la Pastoral Universitaria en la Universitat Autònoma de Barcelona. También el mismo año 1992 fue nombrado responsable del SAFOR (Servei d'Assistència i Formació Religiosa) de la Universitat Autònoma de Barcelona y Responsable del CCUC (Centre Cristià d'Universitaris de Cerdanyola del Vallès). El año 1995 fue nombrado Consiliario Diocesano del Movimiento Cursillos de Cristiandad. Obtuvo la licenciatura en la Facultad de Teologia de Catalunya el año 1993 con la tesina: “Génesis y teología del Cursillo de Cristiandad”, dirigida por el Dr. Josep M. Rovira Belloso, y publicada el año 1998. En la misma Facultat de Teologia ha realizado los cursos de doctorado. Ha publicado diversos artículos sobre la evangelización y la pastoral en el mundo juvenil, en especial en la revista Ecclesia, y comenzó la elaboración de la tesis doctoral sobre “Agents i institucions d'evangelització”. El 6 de mayo del año 2000 fue nombrado Secretario General y Canciller del Arzobispado de Barcelona y el 10 de abril del 2001 miembro del Colegio de Consultores de la misma archidiócesis. El 30 de octubre de 2001 fue nombrado Obispo titular de Selemsele y Auxiliar de Barcelona y consagrado el 15 de diciembre del mismo año en la Catedral de Barcelona. El 15 de junio de 2004 fue nombrado primer obispo de la nueva diócesis erigida de Terrassa y Administrador Apostólico de la archidiócesis de Barcelona y de la nueva diócesis de Sant Feliu de Llobregat. El 25 de julio tomó solemne posesión en la S. I. Catedral Basílica del Sant Esperit en Terrassa. En la Conferencia Episcopal Española es el Presidente de la Comisión de Seminarios y Universidades.