Todos necesarios, nadie imprescindible

Mons. Juan José OmellaMons. Juan José Omella      Vivimos en una sociedad en la que, muchas veces, se vuelve la espalda a quien no es rico, no tiene prestigio, no ocupa puestos relevantes, no grita ni vocea.

El Papa Francisco, con sus gestos y palabras, nos enseña a mirar y atender a los pequeños, a los excluidos, a los más pobres de la sociedad. Así lo hacía Jesús en el Evangelio y así nos pidió que lo hiciésemos todos sus seguidores, sus discípulos, quienes nos gloriamos de su amistad. Sí, para Jesús, todos eran importantes y necesarios, aunque se pudiese pensar que se podía prescindir de ellos. 

Una de las páginas hermosas del Evangelio es cuando Jesús sentado en la puerta del templo ve a una pobre viuda que echaba unas pequeñas monedas en el cepillo del templo . El Señor no se fija en las apariencias, mira el corazón. “En la balanza de la justicia divina no se pesa la cantidad de los dones, sino el peso de los corazones” (san León Magno). Esas pequeñas monedas entregadas con amor pueden tanto como los grandes billetes de dinero porque ya lo dice la sabiduría popular en un viejo refrán: “un grano no hace granero, pero…”. 

Por eso Jesús puede decir a sus discípulos: “Os aseguro que esa pobre viuda ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie”. Lo que cuenta es un corazón generoso, desprendido y confiado en Dios, ya que el Señor no se fija tanto en lo que damos, cuanto en lo que nos reservamos para nosotros. 

Ojalá sepamos valorar, tener en cuenta y amar, a todas las personas, incluso a las más pequeñas y excluidas. Siempre pueden aportarnos algo y enriquecernos interiormente.

Nos puede ayudar a entender esto una vieja fábula atribuida a Esopo, escritor griego: 

Un enorme león se hallaba un día durmiendo al sol cuando un pequeño ratón tropezó con su zarpa y lo despertó. El. León iba a engullirlo cuando el pequeño ratón gritó:

“Por favor, déjame ir. Algún día podré ayudarte”.

El león se rió ante la idea de que el pequeño ratón pudiera ayudarle, pero tenía buen corazón y lo dejó en libertad.

Algún tiempo después, el león quedó atrapado en una red. Tiró y se revolvió con todas sus fuerzas, pero las cuerdas eran demasiado fuertes. Dio un potente rugido. El ratón lo oyó y corrió hacia él.

“Tranquilo, querido león, yo te pondré en libertad. Roeré las cuerdas”.

Con sus afilados dientes, el ratón cortó las cuerdas y el león se salvó de la red.

“Una vez te reíste de mí, dijo el ratón. Creías que yo era demasiado pequeño para ayudarte. Pero, como ves, debes la vida a un pequeño y humilde ratón.” .

Queridos lectores de “Pueblo de Dios”, pidámosle al Señor un corazón grande y una mirada atenta para saber reconocer los valores que cada persona posee y no despreciar a nadie por muy pequeño que sea.

Con mi afecto y bendición,

+ Juan José Omella Omella
Obispo de Calahorra y La Calzada-Logroño

Card. Juan Jose Omella
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Mons. Juan José Omella Omella nació en la localidad de Cretas, provincia de Teruel y archidiócesis de Zaragoza, el 21 de abril de 1946. Estudió en el Seminario de Zaragoza y en Centros de Formación de los Padres Blancos en Lovaina y Jersualén. El 20 de septiembre de 1970 recibía la ordenación sacerdotal. En su ministerio sacerdotal, trabajó como Coadjutor y como Párroco y entre 1990 y 1996 como Vicario Episcopal en la diócesis de Zaragoza. Durante un año fue misionero en Zaire. El 15 de julio de 1996 fue nombrado Obispo auxiliar de Zaragoza. Fue ordenado Obispo el 22 de septiembre de ese mismo año. El 27 de octubre de 1999 fue nombrado Obispo de la diócesis de Barbastro-Monzón, de la que tomó posesión el 12 de diciembre de 1999. Entre el 24 de agosto de 2001 y el 19 de diciembre de 2003 fue Administrador Apostólico de Huesca y entre el 19 de octubre de 2001 y el 19 de diciembre de 2003, también Administrador Apostólico de Jaca. El día 8 de abril de 2004 es nombrado Obispo de la diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño. Es miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral Social desde febrero de 2002. Con anterioridad, desde 2000 fue Presidente en funciones de esta misma Comisión Episcopal. Es también Consiliario Nacional de Manos Unidas.