Un cauce de comunicación

martorell7Mons. Julián Ruiz Martorell        Queridos hermanos en el Señor:

Os deseo gracia y paz.

 Durante la época estival hay una pausa en la difusión de este precioso instrumento de comunicación diocesana e interdiocesana.  Cada una de las páginas de la publicación semanal está llena de retazos de nuestra historia, de nuestra vida común. Cada párrafo y cada línea contienen levadura de vida.

 En primer lugar, damos gracias a Dios que nos ha concedido el don de la vida, el regalo de la fe y nos ha encomendado la tarea de ser sus testigos en medio de este mundo.

También es justo que expresemos nuestro agradecimiento a todas las personas que han intervenido en la confección material de la publicación. Gracias por su servicio semanal, por su diligencia, por su creatividad. Gracias por el esfuerzo, no siempre fácil, de coordinación, de colaboración.

Gracias a los lectores por la paciente asimilación del contenido. En silencio han ido asimilando lo que brotaba del silencio y de la palabra, lo que fluía de la vida.

 Gracias a tantas personas anónimas que han protagonizado todas y cada una de las noticias, de las informaciones, del torrente de comunicación que hemos compartido.

 Gracias a quienes ha distribuido los ejemplares, porque lo han hecho con una generosidad digna de elogio y una responsabilidad admirable.

 Hay mucha vida dentro de estas páginas. Por ello, hay muchos motivos para manifestar una sincera gratitud.       Se ha escrito con tinta y sobre el papel lo que ha sido protagonizado por el Espíritu en el corazón de muchas personas.

Sabemos que el auténtico descanso solo es posible encontrarlo en el Señor y recibirlo de Él. Jesucristo nos sigue diciendo cada día: “Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas” (Mt 11,28-29).

 Descansar en el Señor significa acercarnos más a Él, escuchar con mayor interés y frecuencia su palabra, recibir con gratitud el manantial de gracia que nos llega a través de los sacramentos, reconocerle en el pobre y necesitado.  Y también vivir con otro ritmo y en otras coordenadas de espacio y tiempo.

 Seguramente no es necesario ir muy lejos para reconocer que el Señor está muy dentro de nosotros y nos enseña a pensar como Él, sentir como Él, actuar como Él, hablar como Él, mirar a las personas como Él las mira, asumir los acontecimientos con su estilo de vida e incorporarnos con gozo creciente y responsable a su Iglesia.       “Incorporarnos” quiere decir experimentar que formamos parte de un Cuerpo, participar, como piedras vivas, en la construcción de la comunidad eclesial y adorar al Señor en Espíritu y en verdad.

Esperamos y deseamos vivir estas semanas como un regalo que el Señor nos concede para avanzar en el camino de una conversión pastoral y misionera, como Iglesia en salida, con actitud de evangelizadores con Espíritu.

   A todos, ¡muchas gracias!

 Para todos: ¡feliz descanso!

 Recibid mi cordial saludo y mi bendición.

+Julián Ruiz Martorell,

Obispo de Jaca y de Huesca

Mons. Julián Ruiz Martorell
Acerca de Mons. Julián Ruiz Martorell 390 Articles
D. Julián RUIZ MARTORELL nació en Cuenca el 19 de enero de 1957. Desde pequeño vive en Zaragoza. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Zaragoza, siendo alumno del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA). Fue ordenado sacerdote en Zaragoza el 24 de octubre de 1981. Encargos pastorales desempeñados: 1981-1983: Ecónomo de Plasencia de Jalón y Encargado de Bardallur; 1983: Encargado de Bárboles, Pleitas y Oitura; 1983-1988: Durante sus estudios en Roma, Capellán de las Religiosas "Battistine"; 1988-1993: Adscrito a la Parroquia de Santa Rafaela María, en Zaragoza; 1991-2005: Director del Instituto Superior de Ciencias Religiosas "Nuestra Señora del Pilar"; 1994-2010: Capellán de la comunidad religiosa del Colegio Teresiano del Pilar; 1998-2005: Director del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón; 1999-2005: Director del Centro de Zaragoza del Instituto Superior de Ciencias Religiosas a distancia "San Agustín"; 2007-2010: Delegado de Culto y Pastoral de El Pilar. Fue nombrado obispo de Huesca y de Jaca el 30 de diciembre de 2010. En ese momento desempeñaba los siguientes cargos y tareas: Profesor de Sagrada Escritura del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (1988), del Instituto Superior de Ciencias Religiosas "Nuestra Señora del Pilar" (1988) y del Centro de Zaragoza del Instituto Superior de Ciencias Religiosas a distancia "San Agustín" (1988); Miembro del Consejo Diocesano de Pastoral (1993); Miembro del Consejo Presbiteral (1998); Canónigo de la Catedral Basílica "Nuestra Señora del Pilar" de Zaragoza (2004); Miembro del Colegio de Consultores (2005) y Secretario del Consejo Presbiteral; y Vicario General de la Archidiócesis (2009). Fue ordenado obispo en la S. I. Catedral de Huesca el 5 de marzo de 2011. Tomó posesión de la diócesis de Jaca al día siguiente en la S. I. Catedral de esta diócesis.