Santa Teresa y la Virgen del Carmen

garcia_burilloMons. Jesús García Burillo    Queridos diocesanos,

El día 16 de julio festejamos a la Bienaventurada Virgen María, en la advocación de Nuestra Señora del Carmen, una fiesta bien arraigada en nuestro pueblo de Ávila, que merece la pena vivirla desde lo hondo de nuestro corazón. Para ello os invito a reflexionar unos minutos sobre la experiencia que tuvo de María nuestra querida santa Teresa.

Teresa pasó paulatinamente desde una devoción superficial a la Santísima Virgen hasta introducir su presencia en lo hondo de su vida espiritual y en su oración.

Entre las gracias singulares que recibió Teresa, algunas estuvieron directamente relacionadas con la Santísima Virgen. Concretamente, obtuvo dos gracias de María: el don de una pureza total y una vestición por parte de nuestra Señora, que le anunciaba el hecho de que sería madre de una nueva familia, el nuevo Carmelo reformado. Así lo cuenta la Santa: «Parecióme, estando así (en arrobamiento grande) que me veía vestir una ropa de mucha blancura y claridad, y al principio no veía quien me las vestía. Después vi a nuestra Señora hacia el lado derecho y a mi padre San José al izquierdo, que me vestían aquella ropa… Acabada de vestir, y yo con grandísimo deleite y gloria, luego pareció asirme de las manos nuestra Señora… Era grandísima la hermosura que vi en nuestra Señora… Parecíame nuestra Señora muy niña» (V 33, 14).

Recorriendo sus escritos, toda su vida estuvo salpicada de las gracias que le hace la Señora del Cielo. Su presencia llena de luz y de amor se le hace cada vez más viva, dejándose sentir en su alma como Madre, Maestra y Consejera, como amparo seguro, como camino seguro para ir a Cristo. La presencia de la Virgen es palpable en todo lo suyo, viven unidas, diríase que comparten todos los afanes de la vida, gozando con la misma gratitud.

En las manos de María deja sus deseos de perfección para que ella la guíe por los consejos evangélicos hasta su Hijo. De todo corazón quiere que sea la Virgen quien lleve las riendas de su vida: «En el día de nuestra Señora de la natividad tengo particular alegría. Cuando este día viene apréciame sería bien renovar los votos, y queriéndolo hacer, se me representó la Virgen Señora nuestra… y parecióme los hacía en sus manos, y que le eran agradables» (R 48). Las gracias místicas no la sustraen de la vida ordinaria, sino que la abrasan en deseos de servir a la Madre de Dios, conformándose en todo con su vida, a quienpretende imitar para llegar mejor a la íntima unión con Cristo. Cuenta en el libro de su vida: «en un arrobamiento se me representó su subida al cielo, y la alegría y solemnidad con que fue recibida y el lugar adonde está… Quedé con grandes efectos, y aprovechóme para desear más pasar grandes trabajos y quedóme gran deseo de servir a esta Señora, pues tanto mereció» (V 39, 26).

En la Santa existe un cierto paralelismo entre la experiencia mística referida a Cristo y la referida a María. Ambas buscan la gloria de Dios y la santificación de Teresa, que sirve a la Iglesia con su oración y con el sacrificio de sí misma. Y este fue también uno de los fines de sus fundaciones: «que se guardase esta Regla de nuestra Señora y Emperadora» (CV 3, 5); y «poder en algo servir a nuestra Madre y Señora y Patrona… y poco a poco se irán haciendo cosas en honor y gloria de esta gloriosa Virgen y su Hijo» (F 29, 23. 28). El mismo fin buscan los escritos de la Santa: «Si algo hubiere bueno, sea para gloria y honor de Dios y servicio de su sacratísima Madre, Patrona y Señora nuestra, cuyo hábito yo tengo, aunque harto indigna de él».

Queridos diocesanos, todo en la vida de Teresa pretende el servicio y el honor y gloria de María. En esta fiesta del Carmen aprendamos a crecer en el amor y la devoción a la Santísima Virgen María, a pasar de una devoción superficial a introducir su presencia en nuestra existencia y a sentirla como madre, maestra y consejera, como amparo seguro, como camino seguro para ir a su hijo Jesús, y llegar así mejor a la unión con Cristo.

+ Jesús García Burillo
Obispo de Ávila

Mons. Jesús García Burillo
Acerca de Mons. Jesús García Burillo 96 Articles
Nació en Alfamén, Provincia y Archidiócesis de Zaragoza, el 28 de mayo de 1942. Tras finalizar la carrera de Profesor de E.G.B., inició los estudios eclesiásticos en Valladolid, ciudad a la que se trasladó desde muy joven, terminándolos en la Universidad de Comillas de Madrid. Fue ordenado sacerdote en Valladolid, el 25 de julio de 1971. En la misma Universidad de Comillas obtuvo, en 1970, la Licenciatura en Teología y en 1977 el Doctorado en Teología Bíblica. Ha desempeñado el cargo de Vicario Episcopal en la Diócesis de Madrid, de la Vicaría III (1985-1996) y de la Vicaría VIII (1996-1998). Fue preconizado Obispo Auxiliar de Orihuela-Alicante el 19 de junio de 1998. Recibió la Ordenación Episcopal en Alicante el 19 de septiembre del mismo año. Preconizado Obispo de Ávila el 9 de enero de 2003, tomó posesión de la diócesis el pasado 23 de febrero de 2003, domingo. CARGOS DESEMPEÑADOS: Capellán de la Residencia Universitaria Torrecilla (Valladolid, 1971-75); Coadjutor de la parroquia de San Andrés de Villaverde (Madrid, 1977-79); Dir. de la Residencia Divino Maestro (Valladolid, 1964-66); Dir. de la Revista "Ekumene" (1966-71); Coordinador del Movimiento "Ekumene" en Andalucía (1966-71); Secretario General de la Vicaria III (Madrid, 1979-85); Vicario Episcopal de la Vicaría III (Madrid (1985-96); Vicario Episcopal de la Vicaría VIII (Madrid (1996-98). Obispo Auxiliar de Orihuela-Alicante (1998-2002) CARGOS EN LA CONFERENCIA EPISCOPAL: Miembro de las Comisiones Episcopales de Pastoral (1999-) y Relaciones Interconfesionales (1999-). ACTIVIDADES: Profesor de E.G.B. (1962-64); Prof. titular en Estudio Agustiniano (Valladolid, 1972-74); Colaborador del C.S.I.C. (1974- 76); Profesor del Instituto Internacional de Teología a Distancia (Madrid, 1977-98); Profesor de Radio ECCA (1977-98). PUBLICACIONES: Destacan entre todas ellas: Catequesis de primera comunión, en colaboración (Madrid: Studio 1968); su Tesis doctoral El ciento por uno. Historia de las interpretaciones y exégesis, (Madrid: C.S.I.C. 1977). Ha colaborado en el Departamento de Producción del Instituto Internacional de Teología a Distancia (1977-1998).