La alegría de evangelizar

Mons. BarrioMons. Julián Barrio       Queridos diocesanos: En las vísperas de la fiesta de la Virgen del Carmen, patrona de los hombres de la mar, mi pensamiento se dirige, ante todo, a ese colectivo tan numeroso en nuestra diócesis, de personas y familias que, de un modo u otro, viven y construyen la sociedad terrena y el Reino de Dios desde la realización de sus trabajos en el mar.

A lo largo de toda nuestra geografía, el día de nuestra Señora del Carmen, los hombres y mujeres de la mar hacéis visible ante todos vuestra fe en Jesucristo y la confianza en la protección de nuestra Señora a la que invocáis frecuentemente en medio de vuestras alegrías y tristezas, en los peligros y las tempestades, sabiendo que Ella es para vosotros y para todos, la Estrella de los Mares.

“Stella Maris” es, desde hace mucho tiempo, el título preferido con el que la gente del mar se dirige a la Virgen María, en cuya protección siempre ha confiado. Jesucristo, su Hijo, acompañaba a sus discípulos en los viajes en barca (cf. Mt 8, 23-27; Mc 4, 35-41; Lc 8, 22-25), les ayudaba en sus afanes y les calmaba las tempestades (cf. Mt 14, 22-33; Mc 6, 47-52; Jn 6, 16-21). Así también la Iglesia acompaña a quienes faenan en el mar, preocupándose de las peculiares necesidades espirituales de esas personas. El apóstol Pedro nos dejó constancia de que es necesaria una gran fe para caminar sobre las aguas.

En este año y en este día nuestra plegaria debe estar dirigida al Señor pidiendo por los hombres que han dejado sus vidas en la mar. Recordamos cómo el diez de marzo, en el naufragio del Santa Ana, perdieron la vida tres marineros de Muros, dos indonesios, dos portugueses y un asturiano. El uno de abril, el Mar de Marín colisionó con el Baltic Breeze, en la ría de Vigo: en este caso, fueron cinco marineros los que fallecieron. El  diecisiete de abril, en el naufragio del Mar Nosso, barco gallego con base en Marín, a veinte millas al norte de la ría de Navia, perdieron la vida tres marineros portugueses. También han sido otros pescadores a los que en diversas circunstancias el mar llevó sus vidas. Al traer sus nombres a nuestra memoria les encomendamos al Señor con el patrocinio de nuestra Señora para que a ellos les conceda el descanso merecido después de la singladura de esta vida, y a sus familias les otorgue la paz y el consuelo para que puedan seguir navegando en esta tierra con la esperanza de reunirse algún día con ellos en la felicidad que no tiene fin. Para ellos nuestro recuerdo entrañable, lleno de esperanza cristiana.

El lema para la jornada de este año: “Apostolado del mar, comprometidos en la alegría de Evangelizar”, inspirado en la exhortación postsinodal del papa Francisco Evangelii gaudium, nos indica que no debéis olvidar el compromiso de evangelizar en vuestro quehacer. Es posible sembrar y vivir la alegría del Evangelio cuando trabajáis por una sociedad más justa, que defienda los puestos de trabajo y la seguridad en los mismos; cuando sois capaces de haceros cargo de las dificultades de los demás y acudís en su ayuda; cuando Jesucristo y su Evangelio inunda vuestros corazones y ese gozo se refleja en los demás, aunque no participen de vuestra fe… Entonces hacéis ver a todos que es posible, que el Evangelio es Alegría de la Buena Noticia de la salvación, y que la Iglesia la proclama, sirviendo a cada hombre y a cada mujer, en el lugar y las circunstancias en que se encuentren.

Es necesario recuperar la centralidad de la dimensión religiosa en la vida, abrir espacio a las grandes preguntas que acompañan al hombre, y mostrar la dimensión humanitaria, la razón y la libertad, que genera la fe cristiana. Esto nos ayudará a curarnos del individualismo que nos afecta a todos. La vida se obscurece si no se abre a Dios. No olvidéis que una sociedad sin Dios, es una sociedad sin esperanza y sin alegría. El papa emérito Benedicto XVI lo expresaba bellamente, recién estrenado su pontificado, el 25 de agosto de 2005, cuando dijo: “Dios ha vencido. El amor ha vencido. Ha vencido la vida… María fue elevada al cielo en cuerpo y alma: en Dios también hay lugar para el cuerpo. El cielo no es para nosotros una esfera muy lejana y desconocida. En el cielo tenemos una Madre. El cielo está abierto, el cielo tiene un corazón”. La Virgen María, nuestra Madre, intercede y vela por nosotros sus hijos. Queridos hombres y mujeres de la mar, la Iglesia está cerca de vosotros, atenta a lo que os preocupa. Hoy invocamos a nuestra Señora, la Virgen del Carmen, para que siga protegiéndoos siempre, y se celebre, se viva y se manifieste cada día la alegría del Evangelio.

Os saluda con afecto y bendice en el Señor,

+ Julián Barrio Barrio,

Arzobispo de Santiago de Compostela

Mons. Julián Barrio Barrio
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D. Julián Barrio Barrio preside la Iglesia Compostelana desde el día 25 de febrero de 1996, fecha en que tomó posesión de la Sede para la que había sido nombrado por el Papa Juan Pablo II el día 5 de enero del mismo año. Cuando este evento se produjo, llevaba ya dos años con nosotros. Había llegado desde la Iglesia hermana de Astorga el día 7 de febrero de 1993 en pleno Año Jubilar, siendo consagrado en nuestra Catedral como Obispo Titular de Sasabe y Auxiliar de su antecesor. Desde octubre de 1994 hasta su nombramiento gobernó la archidiócesis como Administrador Diocesano. Nació en Manganeses de la Polvorosa, provincia de Zamora y Diócesis de Astorga, el 15 de Agosto de 1946. Cursó los estudios de Humanidades y de Filosofía en el Seminario Diocesano de Astorga. Distinciones: - Medalla de Honor de la Universidad en la Licenciatura de Historia de la Iglesia en la Facultad de Historia de la Universidad Pontificia Gregoriana (1974). - Medalla de Oro en el Doctorado en la Facultad de Historia de la Iglesia de la Universidad Pontificia Gregoriana (1976). - Medalla de Oro de la Ciudad de Santiago y Título de Hijo Adoptivo. - Caballero de la Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén. Miembro de la Confraternidad de Nosa Señora da Conceçao. - Capellán Gran Cruz Conventual “Ad honores” de la S. O. Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén de Rodas y de Malta. - Medalla de oro del Concello de Vila de Cruces. Premio de Santa Bona de la Ciudad de Pisa (Italia). Títulos Académicos: Es Licenciado en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca (1971), Doctor en Historia de la Iglesia por la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma (1976) y Licenciado en Filosofía y Letras, Sección de Geografía e Historia, por la Universidad de Oviedo (1979). Publicaciones: - Félix Torres Amat (1772-1847), Un Obispo reformador, Roma 1977. - La Junta de ancianos de la iglesia de Gibraltar: Anthologica Annua. - Aportación para un epistolario de Félix Torres Amat: Anthologica Annua. - Proceso a un clérigo doceañista: Astorica. - 25 Años de Postconcilio en el Seminario: 25 Años de Ministerio episcopal en la Iglesia Apostólica de Astorga, Astorga 1993. - La formación de los sacerdotes del mañana, (1989). - Peregrinar en Espíritu y en verdad. Escritos Jacobeos (2004). - Peregrinando en esperanza. Lectura creyente de la realidad actual (2007). Cargos: - Bibliotecario del Instituto Histórico Español, anejo a la Iglesia Nacional Española de Santiago y Montserrat en Roma, de donde fue Becario. - Secretario de Estudios y Vice-Rector del Seminario Mayor Diocesano de Astorga (1978-1980). - Rector del Seminario Mayor Diocesano y Director del Centro de Estudios Eclesiásticos del Seminario de Astorga (1980-1992). - Profesor de Historia Eclesiástica en el Seminario Mayor y de Historia de España en 3º de BUP y de Contemporánea en COU en el Seminario Menor (1980-1992). - Profesor de la UNED en la sección delegada de Valdeorras en A RUA PETIN (1991-1993). - Miembro del Consejo Nacional de Rectores de Seminarios (1982-1985). - Miembro del Consejo de Consultores del Obispo de Astorga. - Secretario del Consejo Pastoral Diocesano de la diócesis de Astorga (1991-1992). - Nombramiento de Obispo Auxiliar de Santiago de Compostela el 31 de Diciembre de 1992. Ordenación episcopal el 7 de Febrero de 1993. Responsable de la sección de los Seminarios Mayores en la Comisión Episcopal de Seminario y Universidades de la Conferencia Episcopal Española. - Obispo Administrador Diocesano de la Archidiócesis de Santiago desde octubre de 1994. - Nombrado Arzobispo de Santiago de Compostela el 5 de enero de 1996, de cuya Sede toma posesión el 25 de febrero. - Presidente de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española (1999-2005). - Miembro de la Permanente de la Conferencia Episcopal Española (Marzo 1999…). - Presidente de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar (Marzo 2005-2011). - Miembro del Comité ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española (2011…).