La luz del Señor

martorell7Mons. Julián Ruiz Martorell        Queridos hermanos en el Señor:

Os deseo gracia y paz.

Durante los meses de verano disfrutamos de luz más abundante. Agradecemos este precioso don que nos da nueva vida. Hoy reflexionamos y oramos con el tema de la luz.

En la primera página del Génesis leemos: “Dijo Dios: «Exista la luz». Y la luz existió” (Gn 1,3). A la luz se le atribuye la primera bienaventuranza: “Vio Dios que la luz era buena” (Gn 1,4). En el paraíso recreado descrito por el Apocalipsis “ya no habrá más noche, y no tienen necesidad de luz de lámpara ni de luz del sol, porque el Señor Dios los iluminará” (Ap 22,5).

La Biblia se abre con la luz de la creación y concluye con la promesa de la iluminación definitiva por parte del Señor. Entre estos dos polos, la luz aparece vinculada a la vida, la felicidad, la salvación, la bendición, la presencia divina, el día del Señor.

El tema de la luz da origen a un vocabulario sobre el hombre: nace a la luz, busca la luz, camina en la luz, huye de las tinieblas, es hijo de la luz o del día, realiza las obras de la luz.

En la larga peregrinación por el desierto, camino de la tierra prometida, Dios ilumina al pueblo elegido: “El Señor caminaba delante de los israelitas: de día, en una columna de nubes, para guiarlo por el camino; y de noche, en una columna de fuego, para alumbrarlos” (Ex 13,21).

El Siervo del Señor recibe una misión: “Te hago luz de las naciones” (Is 49,6). Los profetas describen la salvación como un triunfo de la luz: “para decir a los cautivos: «Salid», a los que están en tinieblas: «Venid a la luz»” (Is 49,9).

El ayuno que quiere el Señor es solidario, se basa en vencer la injusticia y en partir el pan con el hambriento, hospedar al pobre, cubrir al desnudo y no desentenderse  de los demás. La consecuencia es nítida: “Entonces surgirá tu luz como la aurora, (…) brillará tu luz en las tinieblas” (Is 58,8.10).

El libro de Isaías canta a Jerusalén: “¡Levántate y resplandece, porque llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti!” (Is 60,1). De igual modo: “Ya no será el sol tu luz de día, ni te alumbrará la claridad de la luna, será el Señor tu luz perpetua y tu Dios tu esplendor” (Is 60,19).  La palabra de Dios es enseñanza, iluminación, luz, vida, salvación, camino, justicia, derecho, sabiduría. Canta el salmista: “Lámpara es tu palabra para mis pasos, luz en mi sendero” (Sal 119,105).  En la venida de Jesucristo “nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte” (Lc 1,78-79). Su destino es ser “luz para alumbrar a las naciones” (Lc 2,32).

San Juan proclama: “El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre” (Jn 1,9). Se pasa de la figura a la realidad. Se descarta lo falso por la irrupción del auténtico. Jesús afirma solemnemente: “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” (Jn 8,12).

San Pablo nos exhorta a caminar en la luz, “porque todos sois hijos de la luz e hijos del día” (1 Tes 5,5). Nos advierte: “La noche está avanzada, el día está cerca: dejemos, pues, las obras de las tinieblas y pongámonos las armas de la luz” (Rom 13,12). Y también nos recuerda: “ahora sois luz por el Señor. Vivid como hijos de la luz” (Ef 5,8-9).

Recibid mi cordial saludo y mi bendición.

+Julián Ruiz Martorell,

Obispo de Jaca y de Huesca

Mons. Julián Ruiz Martorell
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D. Julián RUIZ MARTORELL nació en Cuenca el 19 de enero de 1957. Desde pequeño vive en Zaragoza. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Zaragoza, siendo alumno del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA). Fue ordenado sacerdote en Zaragoza el 24 de octubre de 1981. Encargos pastorales desempeñados: 1981-1983: Ecónomo de Plasencia de Jalón y Encargado de Bardallur; 1983: Encargado de Bárboles, Pleitas y Oitura; 1983-1988: Durante sus estudios en Roma, Capellán de las Religiosas "Battistine"; 1988-1993: Adscrito a la Parroquia de Santa Rafaela María, en Zaragoza; 1991-2005: Director del Instituto Superior de Ciencias Religiosas "Nuestra Señora del Pilar"; 1994-2010: Capellán de la comunidad religiosa del Colegio Teresiano del Pilar; 1998-2005: Director del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón; 1999-2005: Director del Centro de Zaragoza del Instituto Superior de Ciencias Religiosas a distancia "San Agustín"; 2007-2010: Delegado de Culto y Pastoral de El Pilar. Fue nombrado obispo de Huesca y de Jaca el 30 de diciembre de 2010. En ese momento desempeñaba los siguientes cargos y tareas: Profesor de Sagrada Escritura del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (1988), del Instituto Superior de Ciencias Religiosas "Nuestra Señora del Pilar" (1988) y del Centro de Zaragoza del Instituto Superior de Ciencias Religiosas a distancia "San Agustín" (1988); Miembro del Consejo Diocesano de Pastoral (1993); Miembro del Consejo Presbiteral (1998); Canónigo de la Catedral Basílica "Nuestra Señora del Pilar" de Zaragoza (2004); Miembro del Colegio de Consultores (2005) y Secretario del Consejo Presbiteral; y Vicario General de la Archidiócesis (2009). Fue ordenado obispo en la S. I. Catedral de Huesca el 5 de marzo de 2011. Tomó posesión de la diócesis de Jaca al día siguiente en la S. I. Catedral de esta diócesis.