La Virgen del Carmen

Mons. Jaume PujolMons. Jaume Pujol       Numerosos profetas del Antiguo Testamento, algunos tan importantes como Elías y Eliseo, predicaron y vivieron en cuevas del monte Carmelo, en Tierra Santa. Su ejemplo de oración y penitencia fue continuada siglos más tarde por cristianos que vivieron allí como eremitas.

A mediados del siglo XII, un grupo de devotos construyeron en aquel lugar la primera iglesia dedicada a Santa María del Monte Carmelo. Quisieron vivir en comunidad bajo los aspectos marianos que salían reflejados en los textos evangélicos y en la incipiente tradición de la Iglesia: maternidad divina, virginidad, inmaculada concepción. Fueron la cuna de la Orden de los Carmelitas, y su devoción a la Virgen permitió que naciera una nueva advocación: Nuestra Señora del Carmen.

Es significativo que esta devoción maternal surgiera en una montaña tan cercana a los escenarios en los que la Virgen María dio a luz a Jesucristo y le acompañó en sus recorridos hasta el momento de su sacrificio en el Calvario.

Pasaron más siglos y en 1521, parece que el 16 de julio, el General de la Orden Carmelitana Simón Stock tuvo una visión en la que Dios le dio a entender la especialísima protección de María, en la hora de la muerte, hacia quienes veneraban su nombre, ofreciéndole en prenda el escapulario como signo de esta alianza mariana.

Esta es la historia, en grandes pinceladas, de una devoción que arraigó fuerte y que muchos santos, como Teresa de Jesús y Juan de la Cruz extendieron en toda la Iglesia; la espiritualidad carmelitana, que tanto ha contribuido a acrecentar el amor a Dios en las almas.

La Virgen del Carmen es una festividad que conserva todo su vigor histórico y que siempre ha gozado de enorme popularidad. Es la patrona de los marineros, un colectivo tan importante en nuestra Archidiócesis.

Personalmente procuro unirme a la gente del mar en esta fiesta mariana, este año con los pescadores de Torredembarra. Emociona ver la procesión con la imagen de la Virgen, llevada a hombros por trabajadores con pies descalzos sobre la arena y frente a nuestro mar. La Virgen, Estrella del Mar, en una de sus advocaciones, protege a quienes trabajan entre las olas y le pido que cuide también de tantos turistas que en estos días gozan de nuestras playas.

Que todos quienes la invocamos sigamos aquella indicación suya en Caná de Galilea cuando dijo: «Haced lo que Él os diga». Que esta frase resuene en nuestras conciencias en esta señalada fecha mariana.

+ Jaume Pujol Bacells

Arzobispo de Tarragona y primado

Mons. Jaume Pujol
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Nace en Guissona (Lleida), el 8 de febrero de 1944. Cursó los estudios primarios en los colegios de las Dominicas de la Anunciata y de los Hermanos Maristas de Guissona. Amplió sus estudios en Pamplona, Barcelona y Roma. Realizó el doctorado en Ciencias de la Educación en Roma, donde cursó estudios filosóficos y teológicos. Es doctor en Teología por la Universidad de Navarra. Fue ordenado sacerdote por el cardenal Vicente Enrique y Tarancón, en Madrid, el 5 de agosto de 1973, incardinado en la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei. CARGOS PASTORALES Fue profesor ordinario de Pedagogía Religiosa en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. Desde el año 1976 y hasta su consagración episcopal, dirigió el Departamento de Pastoral y Catequesis, y desde el 1997, el Instituto Superior de Ciencias Religiosas, los dos de la misma Universidad. Ocupó distintos cargos en la Facultad de Teología: director de estudios, director del Servicio de Promoción y Asistencia a los Alumnos, secretario, director de la revista Cauces de Intercomunicación (Instituto Superior de Ciencias Religiosas), dirigida a profesores de religión. Durante sus años en Pamplon dirigió cursos de titulación, formación y perfeccionamiento de catequistas, profesores de religión y educadores de la fe, y tesis de licenciatura y de doctorado. Su trabajo de investigación se ha centrado en temas de didáctica y catequesis; ha publicado 23 libros y 60 artículos en revistas científicas, obras colectivas, etc. También ha desarrollado otras tareas docentes y pastorales con jóvenes, sacerdotes, etc. El día 15 de junio de 2004 el Papa Juan Pablo II lo nombró Arzobispo de Tarragona, archidiócesis metropolitana y primada, responsabilidad que, hasta hoy, conlleva la presidencia de la Conferencia Episcopal Tarraconense, que integran los obispos de la provincia eclesiástica Tarraconense y los de la provincia eclesiástica de Barcelona. El día 19 de septiembre de 2004, en la Catedral Metropolitana y Primada de Tarragona, fue consagrado obispo y tomó posesión canónica de la archidiócesis. El día 29 de junio de 2005 recibía el palio de manos del Papa Benedicto XVI, en la basílica de San Pedro del Vaticano. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis y Seminarios y Universidades. Cargo que desempeña desde 2004. Además, ha sido miembro de la Comisión Permanente entre 2004 y 2009.