El Papa aprueba el decreto de Virtudes Heroicas de Saturnino López Novoa, fundador de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados

SaturninoEl papa Francisco ha recibido esta mañana a Su Eminencia el Cardenal Angelo Amato, SDB, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, y ha autorizado a la Congregación a promulgar, entre otros, el decreto de Virtudes Heoricas del sacerdote diocesano, Saturnino López Novoa, co-fundador de la congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados;

Con esta promulgación, Saturnino López Novoa , que nació en Sigüenza (España) el 29 noviembre 1830 y murió en  Huesca (España) el 12 marzo de  1905, pasa a tener, en la iglesia la consideración de venerable y supone un paso más en el proceso de canonización de este sacerdote diocesano.

Saturnino López Novoa

Saturnino nace en Sigüenza (Guadalajara) el 29 de noviembre de 1830. Fue el primogénito del matrimonio formado por Julián López Muñoz e Ildefonsa Novoa Bueno; tuvo dos hermanos, Silverio y Justa, que falleció a los pocos días de nacer.

No había cumplido todavía Saturnino los 5 años de edad cuando queda huérfano de madre; con todo, guardará de ella un recuerdo imborrable durante toda su vida.

Es la tía Manuela, hermana de la abuela materna de Saturnino y madre del futuro obispo de Huesca, Basilio Gil y Bueno, quien hará el oficio de madre con Saturnino e influirá poderosamente en su futuro:“Siempre he tenido por uno de los más señalados favores recibidos de Dios el haberme proporcionado para recibir mi crianza y educación a una persona tan virtuosa”. Así fue, la ausencia de su madre fue paliada por la ternura de la anciana tía y la bondad del tío Basilio, que propiciaron al niño un crecimiento psicológico armonioso y la maduración temprana de un carácter alegre, equilibrado, reflexivo y amante del orden.

La Providencia se sirve de la tía Manuela para que, desde su infancia, Saturnino descubra la orientación que caracterizará su sacerdocio como un ministerio de caridad. Así escribirá refiriéndose a su tía: «Le debo los sentimientos de caridad para con los pobres… Con ella daba la limosna de pan todos los viernes a cuantos pobres iban a recibirla, y yo era su confidente para el reparto de otras clases de limosna…”

En el seminario

A los 12 años inicia su andadura en el seminario de Sigüenza. En el año escolar 1851-1852 cursa Saturnino el séptimo curso de teología, con lo que finalizaba los estudios eclesiásticos. Tenía  21 años, pero no podía recibir la ordenación sacerdotal hasta los 24. Mientras que alcanzaba la edad establecida para ordenarse fue nombrado subdirector o celador del seminario. Este cargo frecuentemente se confiaba a un seminarista con la carrera terminada y en espera de las órdenes, para lo que se tenían en cuenta las cualidades y la trayectoria del elegido. Fue además nombrado catedrático de segundo de latinidad.

Está a punto de abrirse una nueva etapa en la vida de Saturnino.  El 22 de mayo de 1853 su tío Basilio fue nombrado deán de la catedral de Barbastro, cuyo seminario diocesano, deteriorado en su parte material, tenía suspendidas sus actividades desde 1836. Para que gestionase su reapertura, el anciano obispo Fort y Puig comisionó a don Basilio, y el 1 de octubre de 1854 el seminario de santo Tomás de Aquino abría de nuevo sus puertas. Como no era fácil encontrar un equipo de superiores y profesores, don Basilio sugirió al Obispo llamar a su sobrino, que comenzaba a destacar en la diócesis de Sigüenza. Así, Saturnino se trasladó a Barbastro aquel otoño, para ser vicerrector del seminario y catedrático de filosofía.

Viviendo en el seminario, se consagra a la formación de los seminaristas y comienza los estudios de Derecho Canónico, que prosigue en el siguiente año escolar. Pero lo más importante para él es que en este curso recibe el presbiterado.

Ordenación sacerdotal

El 22 de septiembre de 1954, fue ordenado sacerdote. A primeros de octubre celebró su primera misa en el Santuario de Nª Sª del Pueyo, distante unos kilómetros de Barbastro.

A partir de este momento su vida queda ligada para siempre al Alto Aragón. Al lado de su tío don Basilio, como secretario particular durante el tiempo en que aquél fue vicario capitular y gobernador eclesiástico de Barbastro; cuando don Basilio ocupe la sede del obispado de Huesca seguirá a su lado como capellán, secretario particular, y también como Secretario de Cámara del Obispado. En junio de 1864 fue nombrado Canónigo Chantre de la Catedral de Huesca.

Con su tío viajó a Roma, para asistir al concilio Vaticano I, como secretario y teólogo consultor y en la ciudad eterna D. Basilio entrega su alma a Dios.

Si Saturnino, siempre fue consciente de que el sacerdocio es un don para el servicio del pueblo de Dios, ahora, libre de los asuntos administrativos de la diócesis, se dedicó con más empeño al confesonario y a la predicación.

Sacerdote humilde y piadoso, laborioso y caritativo, modelo de sacerdotes seculares, supo entrever los signos de los tiempos en la sociedad española del siglo XIX. No se contentó con lamentar los males de la época, entre losque se destaca la pobreza, sino que supo actuar de forma organizada.

Fue pionero de muchas obras sociales y apostólicas: la fundación de la casa para estudiantes pobres, la creación de las Conferencias de San Vicente de Paúl en Huesca como lo había hecho en Barbastro…, pero su obra más conocida y en la que vuelca toda la generosidad de un sacerdocio vivido en plenitud, es la Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, “su sueño dorado”, en cuya fundación contó con la inapreciable colaboración de santa Teresa Jornet,  que supo valorar como el más rico don que el Señor hizo a su obra.

Falleció el 12 de marzo de 1905 en Huesca. El día siguiente a su muerte sus hermanitas, el cabildo, numerosos sacerdotes y laicos amigos y una legión de personas humildes socorridas por él acompañan su cadáver hasta el cementerio de Huesca, donde recibe sepultura y donde permanecerá hasta mayo de 1912, en que es trasladado a la cripta de la iglesia de la Casa madre de las hermanitas en Valencia, como era su deseo y donde se encuentra en la actualidad, recibiendo a numerosos devotos que se encomiendan a su intercesión.

 

Junto al cofundador de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados; el Santo Padre ha autorizado la promulgación de los decretos de Virtudes Heroicas de los siervos de Dios:

Antonio Ferreira Viçoso, de la Congregación de la Misión, Obispo de  Mariana; Nacido en Peniche (Portugal) el 13  de mayo de  1787 y muerto en Mariana (Brasil) el 7  de julio de 1875;

 Jose  Augusto Arribat, Sacerdote de la Sociedad Salesiana de San Juan Bosco, Nacido en Trédou (Francia) el 17  de diciembre 1879  y muerto en  La Navarre (Francia) el 19 de  marzo de 1963;

– Maria Veronica de la Pasión (Nombre religioso de Sofia Leeves), Carmelita descalza, fundadora del Instituto de las Hermanas del carmelo Apostólico . Nacida en Constantinopla (Turquía) el 1° de octubre de 1823  y muerta en Pau (Francia) el 16 de noviembre de 1906;

-Elena de Persico, fundadora del ‘Instituto Secular de las Hijas de la Reina de los Apóstoles. Natural de Affi (Italia) donde nació el  17 de julio de 1869 y que murió el 28 de junio de 1948;

– Gaetana del Santissimo Sacramento (secularmente: Maria Carlotta Fontana), Primera Superiora General de la Congregación de las Hijas de San Gaetano. Nacida en Pancalieri (Italia) el 11 de enero de 1870  y muerta el 25 marzo  de 1935;

– Marcello Candia, Laico; nacido en Portici (Italia) el 27 de julio de 1916 e muerto en Milan (Italia)  el 31 de  agosto de 1983.

(pendiente de ampliación)

Agencia SIC
Acerca de Agencia SIC 43478 Articles
SIC (Servicio de Información de la Iglesia Católica), es una agencia de noticias y colaboraciones referidas a la Iglesia en España, creada en noviembre de 1991 por el Episcopado español y dependiente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social (CEMCS).