Lourdes: La alegría de la conversión

Mons. Jaume PujolMons. Jaume Pujol      Bernadette Soubirous vivía en una callejuela medieval de Lourdes, en una casa muy pequeña que antiguamente se utilizó como prisión, función de la que aún conservaba como testimonio los barrotes en sus ventanas.

Nadie podía pensar que allí iba a residir uno de los personajes clave en la historia del mundo cristiano. Mediado el siglo XIX, ella, una niña fue la primera peregrina a la cueva de Massabielle. Con el tiempo serían millones las personas que acudimos cada año a este lugar santo.

Desde mi infancia tuve la suerte de que me fuera transmitida la simpatía hacia la Virgen de Lourdes, en cuya fiesta fui bautizado en 1944. Aquel lo considero el día más importante de mi vida, ya que entré a formar parte de la familia de los hijos de Dios.

No es extraño que cada año quiera unirme a la peregrinación que hace nuestra Archidiócesis al santuario pirenaico. Como todos los peregrinos, renuevo allí con toda humildad la gratitud a Nuestra Señora y las peticiones por tantas necesidades que conocemos, las de orden material, de enfermos, personas que sufren, pobres, parados, y también las espirituales, a veces todavía más penosas: aquellas mujeres y hombres a los que les falta la paz en el corazón y sufren, quizá porque se han alejado de Dios y no conocen su misericordia. En este sentido creo muy apropiado el lema de la peregrinación de este año 2014: «Lourdes, la alegría de la conversión».

Es una experiencia que hemos tenido todos cada vez que hemos acudido a Lourdes acompañando a los enfermos. La alegría se dibuja en su rostro y el de sus cuidadores y acompañantes. Es un gozo que está en la entraña del mensaje cristiano. Bien dijo Paul Claudel que «la alegría es la primera y última palabra del Evangelio».

Este gozo lo encontramos en Lourdes porque nos acercamos a María. Ella nos lleva a  Cristo, nos lo presenta asequible, como cuando lo mostró a los pastores y luego a los Magos en Belén. Jesús nació en una cueva que servía de establo, y en Lourdes la Virgen nos espera en otra cueva, junto al lugar donde se apareció a Bernadette.

Como en aquella ocasión, los escépticos no le reconocen, pero las personas sencillas de corazón acuden a este rincón de Francia, desde el que pediré por las necesidades de todos.

+ Jaume Pujol Bacells

Arzobispo de Tarragona y primado

Mons. Jaume Pujol
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Nace en Guissona (Lleida), el 8 de febrero de 1944. Cursó los estudios primarios en los colegios de las Dominicas de la Anunciata y de los Hermanos Maristas de Guissona. Amplió sus estudios en Pamplona, Barcelona y Roma. Realizó el doctorado en Ciencias de la Educación en Roma, donde cursó estudios filosóficos y teológicos. Es doctor en Teología por la Universidad de Navarra. Fue ordenado sacerdote por el cardenal Vicente Enrique y Tarancón, en Madrid, el 5 de agosto de 1973, incardinado en la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei. CARGOS PASTORALES Fue profesor ordinario de Pedagogía Religiosa en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. Desde el año 1976 y hasta su consagración episcopal, dirigió el Departamento de Pastoral y Catequesis, y desde el 1997, el Instituto Superior de Ciencias Religiosas, los dos de la misma Universidad. Ocupó distintos cargos en la Facultad de Teología: director de estudios, director del Servicio de Promoción y Asistencia a los Alumnos, secretario, director de la revista Cauces de Intercomunicación (Instituto Superior de Ciencias Religiosas), dirigida a profesores de religión. Durante sus años en Pamplon dirigió cursos de titulación, formación y perfeccionamiento de catequistas, profesores de religión y educadores de la fe, y tesis de licenciatura y de doctorado. Su trabajo de investigación se ha centrado en temas de didáctica y catequesis; ha publicado 23 libros y 60 artículos en revistas científicas, obras colectivas, etc. También ha desarrollado otras tareas docentes y pastorales con jóvenes, sacerdotes, etc. El día 15 de junio de 2004 el Papa Juan Pablo II lo nombró Arzobispo de Tarragona, archidiócesis metropolitana y primada, responsabilidad que, hasta hoy, conlleva la presidencia de la Conferencia Episcopal Tarraconense, que integran los obispos de la provincia eclesiástica Tarraconense y los de la provincia eclesiástica de Barcelona. El día 19 de septiembre de 2004, en la Catedral Metropolitana y Primada de Tarragona, fue consagrado obispo y tomó posesión canónica de la archidiócesis. El día 29 de junio de 2005 recibía el palio de manos del Papa Benedicto XVI, en la basílica de San Pedro del Vaticano. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis y Seminarios y Universidades. Cargo que desempeña desde 2004. Además, ha sido miembro de la Comisión Permanente entre 2004 y 2009.