“ Apostolado del mar: comprometidos en la alegría de evangelizar”

Tui-vigo Obispo Luis QuinteiroMons. Luis Quinteiro       Queridos hermanos:

La Fiesta de Nuestra Patrona, la Virgen del Carmen, es una llamada a dar un testimonio de fe con la celebración gozosa de este día en todos nuestros puertos y parroquias marineras. Es una tradición inmemorial que nos legaron nuestros mayores como uno de los frutos más logrados de una fe que se fue haciendo cultura en todos nuestros pueblos marineros a lo largos de tantos años. Por ello, os invito a todos los hombres y mujeres del mar a un compromiso firme para recuperar en todas nuestras parroquias y pueblos marineros la celebración festiva de nuestra Fiesta, la de Nuestra Madre y Patrona, la Virgen del Carmen.

En todos nosotros permanecen imborrables los recuerdos de aquellas Fiestas del Carmen a las que, cuando éramos niños, acudimos llevados de la mano por nuestros padres y abuelos. Esos recuerdos no sólo nos han acompañado a lo largo de toda nuestra vida, sino que han sido, en tantas ocasiones, una ayuda insustituible en momentos difíciles de nuestra fe y de nuestra vida. Cuando renovamos esos recuerdos en la celebración de la Fiesta del Nuestra Señora del Carmen de cada año, la fe se va haciendo cada vez más parte esencial de nuestra vida con el paso de los años. Por tanto, para nosotros, hombres y mujeres del mar, la llamada que nos hace el Papa Francisco para que seamos testigos de la alegría del Evangelio, es una invitación a mantener viva la devoción a nuestra Patrona, como un tesoro de gozosa protección y de cariño filial en el que nos educaron nuestros seres más queridos.

Una tarea irrenunciable de nuestra vida cristiana es la transmisión de la fe, especialmente a nuestros niños y jóvenes. Esa transmisión de la fe hay que llevarla a cabo en la vida y desde la vida.

Transmitir la fe entre nosotros, gentes del mar, es parte de nuestra vida misma y tenemos que hacerla desde nuestras costumbres y devociones, desde nuestro modo de ver la vida y desde nuestras más arraigadas convicciones. Por ello, educar a nuestros niños y a nuestros jóvenes en el cariño y en la devoción a nuestra Patrona, Nuestra Señora del Carmen, es el camino más auténtico que tenemos para transmitirles nuestra fe.

La transmisión de la fe fue el tema central de la Asamblea Nacional del Apostolado del Mar en torno al lema :“ Ser portadores de tu Palabra de vida y amor a las gentes del mar y revitalizar la fe”, que celebramos en el pasado mes de octubre en Isla Cristina. Fue un encuentro muy hermoso de los Delegados Diocesanos del Apostolado del mar en España. Nos acogieron con inmenso cariño los hermanos de la Diócesis de Huelva en el corazón del gran pueblo marinero de Isla Cristina. En esos días pudimos constatar con gratitud el inmenso trabajo y compromiso del Apostolado del Mar con las familias marineras de España. Fueron unas Jornadas muy importantes para el crecimiento del Apostolado del Mar, en las que pudimos contar con la importantísima presencia de dos Delegados del Pontificio Consejo de Roma.

Fue muy importante celebrar esta Asamblea Nacional en Huelva porque esta Diócesis es una referencia fundamental para la historia y para la vida del Apostolado del Mar en España. Y allí pudimos constatar, una vez más, la importancia de la fe en la vida de los hombres y de las mujeres del mar, tanto en nuestras alegrías como en nuestras desgracias. Especialmente inolvidable para todos nosotros permanece la fraternal acogida que nos dispensó todo el pueblo de Isla Cristina.

Ellos nos enseñaron el alma profunda de un gran pueblo marinero, labrada por el trabajo y por la fe.

De allí salimos fortalecidos para nuestra misión de ser apóstoles de Jesucristo entre las gentes del mar.

En esta celebración de la Fiesta de Nuestra Patrona quiero pedir vuestra oración por nuestros difuntos, especialmente por los que el mar nos ha arrebatado este año. En distintas comunicaciones ya he compartido con vosotros este inmenso dolor y os he pedido mantener firme nuestra esperanza.

En la Fiesta del Carmen recordaremos desde nuestra fe en la resurrección futura a estos hermanos que han partido ya hacia la casa del Padre. Pediremos también por todas aquellas familias que están pasando por momentos difíciles, tanto en la salud, como en el campo del trabajo o de las dificultades de la vida.

Pongo la vida de todos vosotros en el corazón de nuestra Madre, Nuestra Señora del Carmen, para que os bendiga y remedie vuestras necesidades. A ella nos encomendamos para que tengamos la generosidad de abrir nuestro corazón a su Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, y, de este modo, estar prontos para escuchar y responder a la llamada que con tanta fuerza y con tanta fe nos hace el Papa Francisco: Sed testigos del gozo del Evangelio.

Con mi bendición y con todo mi afecto.

+ Luis Quinteiro Fiuza
Obispo de Tui-Vigo
Obispo Promotor del Apostolado del Mar

Mons. Luis Quinteiro
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Don Luis Quinteiro Fiuza, nace en Sabrexo (Vila de Cruces-Pontevedra) en el año 1947. Ingresa en el Seminario Menor de Belvís de Santiago de Compostela en 1958. Unos años después, en 1966, siendo seminarista mayor, comienza sus estudios teológicos en la Pontificia Universidad de Comillas (Santander) y, trasladada esta universidad a Madrid, obtiene el grado de Licenciado en Teología y realiza los cursos de doctorado. En Junio de 1971 es ordenado presbítero en Madrid, en la Iglesia de I.C.A.I. de los Padres Jesuitas. En 1978 va a Roma para ampliar estudios en la Pontificia Universidad Gregoriana. Durante esta estancia en la Ciudad Eterna, se especializa en Filosofía Contemporánea y realiza varios cursos y seminarios sobre el estudio y pensamiento de Karl Marx En 1981 asiste en Alemania a unos cursos da Hochschule für Philosophie de Munich. Es Doctor en Filosofía por la Pontificia Universidade Gregoriana de Roma, con una tesis sobre el Realismo Transcendental, en la que obtiene la cualificación de Summa cum laude. En su diócesis de origen ha desarrollado una intensa labor pastoral e intelectual: coadjutor de la Parroquia de San Juan, Director de la Residencia Universitaria “Burgo de las Naciones”, Formador y Profesor del Seminario Menor y Capellán de de la Residencia Universitaria “Padre Míguez” de las religiosas Calasancias de la Divina Pastora. En el año 1982 es nombrado Profesor del Instituto Teológico Compostelano y director del Centro de Formación Teológica de Seglares de la Archidiócesis. En el año 1992 será Director del Instituto Teológico Compostelano y en 1997, Rector del Seminario Mayor de Santiago de Compostela. En 1999 el Papa Juan Pablo II le nombra Obispo titular de Fuerteventura y Auxiliar de Santiago de Compostela, siendo ordenado el 19 de junio siguiente. Su lema episcopal “Beati Misericordes” (Mt 5,7), recoge una de las Bienaventuranzas, en la cual el Señor invita a sus discípulos a recorrer el camino de la misericordia que tiene su punto de partida en la misericordia de Dios manifestada en su Hijo Jesucristo. En el año 2002 se le designa Obispo de Ourense, diócesis en la que ha permanecido siete años. Pertenece en la Conferencia Episcopal Española a la Comisión Episcopal de la Doctrina de la Fe y a la de Migraciones; siendo en esta última el Obispo Promotor del Apostolado del Mar. El 28 de enero del presente año se hizo público su nombramiento como Obispo de Tui-Vigo. En la Santa Iglesia Catedral de Tui, toma posesión el día 24 de abril de 2010; y en el día siguiente realiza la entrada en la Con-Catedral de Vigo.