Plan Diocesano de Pastoral: Dos años de andadura

Mons. Carlos EscribanoMons. Carlos Escribano      El actual curso está culminando y con él el segundo año de nuestro Plan diocesano de Pastoral que se desarrollará hasta septiembre de 2015. El actual Plan se establece después de que en el curso 2011-2012 los fieles, las parroquias, los movimientos y las comunidades cristianas hicieran un pausado análisis sobre cuáles eran algunas de las prioridades pastorales que nuestra diócesis debía afrontar en los años venideros. El resultado de aquella reflexión señaló cuatro prioridades que vamos desarrollando paulatinamente.

El curso 2012-13 nos centramos en el primer anuncio del evangelio como una cuestión central para la nueva evangelización. Coincidió además con el Año de la Fe, que nos ofreció algunas claves muy sugerentes: se trataría de trabajar no sólo los contenidos de la fe, sino priorizar el acto de fe (cfr. Porta Fidei del Papa Benedicto XVI). Es decir, en ocasiones presumimos la fe de la gente en nuestra tarea pastoral, aunque constatamos que en muchas ocasiones esta se ha visto muy debilitada o sencillamente no ha surgido en realidad. El reto del primer anuncio sigue siendo una urgencia en nuestra tarea evangelizadora en la diócesis de Teruel y Albarracín.

El curso actual ha venido marcado por el desarrollo de un doble objetivo: la atención pastoral a los pueblos pequeños y a los jóvenes de nuestra diócesis. Los retos pastorales en nuestros pueblos pequeños son abundantes. La despoblación de los mismos, el envejecimiento de la poca población que permanece, la dispersión geográfica y la dificultad en las comunicaciones son algunas de las cuestiones acuciantes que condicionan el acompañamiento pastoral de los pueblos, contando además con el envejecimiento de nuestro clero y la falta de vocaciones sacerdotales. Buscar caminos nuevos para acompañar de forma creativa la pastoral de nuestros pueblos más pequeños, es otro gran reto que estamos afrontando y en el que hay que seguir profundizando.

Los jóvenes son también una prioridad pastoral. El Papa Francisco describe muy bien la dificultad de nuestro trabajo con ellos: “La pastoral juvenil, tal como estábamos acostumbrados a desarrollarla, ha sufrido el embate de los cambios sociales. Los jóvenes, en las estructuras habituales, no suelen encontrar respuestas a sus inquietudes, necesidades, problemáticas y heridas. A los adultos nos cuesta escucharlos con paciencia, comprender sus inquietudes o sus reclamos, y aprender a hablarles en el lenguaje que ellos comprenden”. (EvG 105). Por eso, debemos esforzarnos para anunciarles el evangelio y debemos contar también con ellos como protagonistas en la tarea evangelizadora de la Iglesia: “¡Qué bueno es que los jóvenes sean «callejeros de la fe», felices de llevar a Jesucristo a cada esquina, a cada plaza, a cada rincón de la tierra!” (EvG 106). A lo largo del curso se han desarrollado distintas acciones con ellos, que se verán prolongadas con la peregrinación de nuestros jóvenes a Lourdes y Taizé o con los campamentos que se han organizado desde distintas instancias diocesanas. Sigue siendo este objetivo una tarea ingente, urgente y necesaria.

El próximo curso, 2014-2015, el tema prioritario será la familia. El objetivo viene definido en nuestro plan diocesano así: “Tener presente a la familia cristiana como Iglesia doméstica, valorando su papel como objeto y sujeto de evangelización y tomando la vocación al amor como hilo conductor de la pastoral familia”. A partir de septiembre serán muchas las iniciativas que se nos propondrán para desarrollar este objetivo a nivel diocesano, arciprestal o parroquial. Os animo a estar atentos a las mimas y a participar en ellas en su momento.

Nuestro Plan diocesano de Pastoral fue preparado con oración abundante por parte de todos. Os animo a que nuestra oración no decaiga y que juntos pidamos a Dios para que sean muchos los frutos que se deriven del mismo.

+ Carlos Escribano Subías,
Obispo de Teruel y de Albarracín

Mons. Carlos Escribano Subías
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Monseñor Carlos Manuel Escribano Subías nació el 15 de agosto de 1964 en Carballo (La Coruña), donde residían sus padres por motivos de trabajo. Su infancia y juventud transcurrieron en Monzón (Huesca). Diplomado en Ciencias Empresariales, trabajó varios años en empresas de Monzón. Más tarde fue seminarista de la diócesis de Lérida -a la que perteneció Monzón hasta 1995-, y fue enviado por su obispo al Seminario Internacional Bidasoa (Pamplona). Posteriormente, obtuvo la Licenciatura en Teología Moral en la Universidad Gregoriana de Roma (1996). Ordenado sacerdote en Zaragoza el 14 de julio de 1996 por monseñor Elías Yanes, ha desempeñado su ministerio en las parroquias de Santa Engracia (como vicario parroquial, 1996-2000, y como párroco, 2008-2010) y del Sagrado Corazón de Jesús (2000-2008), en dicha ciudad. En la diócesis de Zaragoza ha ejercido de arcipreste del arciprestazgo de Santa Engracia (1998-2005) y Vicario Episcopal de la Vicaría I (2005-2010). Como tal ha sido miembro de los Consejos Pastoral y Presbiteral Diocesanos. Además, ha sido Consiliario del Movimiento Familiar Cristiano (2003-2010), de la Delegación Episcopal de Familia y Vida (2006-2010) y de la Asociación Católica de Propagandistas (2007-2010). Ha impartido clases de Teología Moral en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón desde el año 2005 y conferencias sobre Pastoral Familiar en diferentes lugares de España. Finalmente, ha formado parte del Patronato de la Universidad San Jorge (2006-2008) y de la Fundación San Valero (2008-2010). Benedicto XVI le nombró obispo de Teruel y de Albarracín el 20 de julio de 2010, sucediendo a monseñor José Manuel Lorca Planes, nombrado Obispo de Cartagena en julio de 2009. Ordenado como Obispo de Teruel y de Albarracín el 26 de septiembre de 2010 en la S. I. Catedral de Teruel.