Roguemos por el sucesor del apóstol Pedro

Mons. Joan PirisMons. Joan Piris     La Iglesia une en una sola fiesta a san Pedro, que ha acompañado a Jesús desde el comienzo, y a san Pablo que ha encontrado al Resucitado a las puertas de Damasco y ha quedado transformado. Uno y otro han tenido que hacer su camino de fe y de testimonio hasta el final y han sido fieles. Los dos se han convertido en pilares de la Iglesia. Siguieron las huellas de su Maestro y, como él, se tuvieron que enfrentar a las persecuciones y a la muerte violenta.

Hoy, os invito a mirar la manera cómo Jesús le ha conferido a Pedro una especial tarea mediante tres imágenes o metáforas: la de la roca que se convierte en piedra de fundamento (Pedro será la base rocosa sobre la que se asentará la Iglesia); la de las llaves para abrir o cerrar lo que le parecerá justo; y la de atar y desatar, en el sentido de que podrá establecer o no permitir lo que creerá necesario para la vida de la Iglesia.

Hay que tener presente que los relatos de la promesa hecha a Pedro presentan a  Jesús encaminándose hacia Jerusalén, hacia la Cruz de la que sabemos que ha salido victorioso. Esto nos debe hacer mirar a la Iglesia de hoy, que sigue sufriendo los vientos contrarios y sufrimientos en tantos lugares, sabiendo que Cristo sale victorioso en esta Iglesia que sufre y la fe recobra siempre nuevas fuerzas.

Si en el ministerio de Pedro se manifiesta la debilidad de la Iglesia y de todos sus miembros (propia de lo humano), también queda patente la fuerza de Dios. Todos conocemos las tres negaciones de Pedro y también cómo se levanta de sus caídas al renovar su vinculación amorosa a Jesús. Más aún, el mismo Jesús, a pesar de la falta de Pedro, le confía la tarea de presidir la comunión universal de la Iglesia y de mantenerla presente en el mundo como unidad también visible. No deja de ser algo sorprendente y admirable. Y lo mismo ocurre al contemplar la figura de Pablo y su encuentro decisivo y transformador con Jesucristo.

En la Solemnidad de estos dos grandes apóstoles, roguemos intensamente por el sucesor de Pedro, el Papa Francisco, para que pueda ejercer el ministerio que tiene encomendado en el sentido querido expresamente por el Señor Jesús. Nuestros tiempos son bastante complicados para la Iglesia, pero el desafío siempre es el mismo: evangelizar al mundo. La Iglesia no tiene razón de ser en sí misma, es para el mundo, como señaló el Concilio Vaticano II. Que el Señor asista al Obispo de Roma con su luz y su fuerza de forma que siga encontrando la manera adecuada de presentar la propuesta cristiana («la alegría del Evangelio») acompañada de un testimonio coherente.

Recibid el saludo de vuestro hermano obispo,

+ Joan Piris Frígola,

Obispo de Lleida

Mons. Joan Piris
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Mons. D. Joan Piris Frígola nació el 28 de septiembre de 1939 en Cullera (Valencia). Fue ordenado sacerdote en Moncada el 21 de octubre de 1963. Desde 1964 a 1968 realizó los estudios de Licenciatura en Pedagogía en Roma y la Diplomatura en Catequética en el Pontificio Ateneo Salesiano de Roma. En 1971 obtuvo la Licenciatura en Pedagogía por la Universidad Civil de Valencia. En 1968 fue nombrado Vicario y de 1969 a 1974 párroco de San Fernando Rey de Valencia. Fue miembro del Grupo Promotor en España del Movimiento por un Mundo Mejor, de 1974 a 1979, fecha en la que ejerció como Director del Secretariado Diocesano y luego Delegado Episcopal de Pastoral Familiar en Valencia, hasta 1984. Este cargo lo compaginó con la dirección del Secretariado de la Subcomisión de Familia de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, en Madrid, de 1981 a 1984. CARGOS PASTORALES Ha sido párroco de diferentes parroquias de Valencia y Miembro del Consejo de Presbiterio de Valencia en 1984 y Párroco Consultor un año más tarde. Ha sido Vicario Episcopal de las demarcaciones de La Ribera, Valencia-Nordeste, Lliria-Via Madrid y Valencia-Nordeste. El 1 de marzo de 2001 fue elegido Obispo de Menorca y recibió la Ordenación Episcopal el 28 de abril de ese mismo año. El 16 de julio de 2008 fue nombrado por el Papa Benedicto XVI Obispo de Lleida y tomó posesión de la diócesis el 21 de septiembre de 2008. El 28 de julio de 2015 el Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral (2001-2005) y desde 2005 es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, de la que fue Presidente de 2009 a 2014.