Edades del Hombre y Corpus Christi

Segovia Obispo Ángel RubioMons. Ángel Rubio       La Fundación “Las Edades del Hombre” nació hace 25 años en esta tierra de hombres y mujeres castellano-leoneses, una región de tierras de pan y vino, de campiñas y montes repletos de rebaños, una tierra de arte, cultura y fe.

La Iglesia siempre se ha preocupado por el arte, pero no ha cultivado el arte por el arte, sino en función del culto y de la vida cristiana. El arte sacro no es un arte neutro, tiene una finalidad pedagógica, a través de él la Iglesia ha querido orientar hacia horizontes elevados. El arte en la Iglesia tiene un marcado destino pedagógico, instruye y eleva. La Iglesia habla desde el arte, crea cultura y evangeliza.

La Iglesia habló haciendo arte y hoy sigue hablando desde el arte a un público tentado a pasar con mirada superficial sobre algo que está cargado de vida y que es palabra tallada. Las obras de arte sacro no se han producido aisladamente, o como proyección de sus autores, sino como medios para practicar el culto, acrecentar la devoción y la instrucción religiosa, y para elevar los corazones a Dios. Son testigos de realidades eternas, que se han manifestado visiblemente en Cristo y, adornadas con la belleza, son reflejo evocador de la belleza de Dios. Fruto derivado de las obras de arte sacro es el tesoro de valores que alimentan la contemplación estética, y el amplio repertorio de informaciones históricas; preciosos testigos del sentir y del modo de vivir de nuestros antepasados. Este tesoro artístico es como un testimonio perenne de la fe inmutable de la Iglesia de Dios, según la memorable frase de San Agustín, es “belleza, siempre antigua y siempre nueva”.

La Eucaristía es por sí misma centro de la vida cristiana, fuente y escuela del amor fraterno, algo sin lo que el cristiano no puede vivir su vida cristiana. “Los cristianos hacemos la Misa y la Misa nos hace cristianos”. Es la más clamorosa proclamación del Evangelio. “Por Cristo, con El y en El, a ti, Dios Padre Omnipotente en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria, por los siglos de los siglos”. Y el pueblo responde, grita, asiente, se compromete y exclama: “Amén”. Un evangelizador no puede ser prófugo de la Eucaristía.

Los cabildos Catedrales, las parroquias y las autoridades acogieron con cálido fervor las festividades en torno a la Eucaristía, y por todas partes aparecieron demostraciones espléndidas del reconocimiento de la Majestad de Dios y de su Señorío sobre las cosas, del que la triunfal procesión eucarística quería ser un símbolo.

Los pueblos sacaron a las fachadas, balcones, corredores, ventanas y puertas las mejores colchas, sábanas bordadas, tapices populares, mantones de Manila, etc. Y adornaban las esquinas con arcos de romero o tomillo, mientras las calles se llenaban de flores del campo y la iglesia se alfombraba de rosas, celindas o hierbabuena, expresando así también la visión de la fe, de la belleza y el orden de la creación de Dios.

Siempre fue tónica de la festividad del Corpus la participación masiva y activa del pueblo y la puesta en escena de autos sacramentales y piezas de menor importancia, pero todas en torno a la Eucaristía y muy aptas para instruir a los fieles sobre el misterio de la presencia real de Jesús en la Hostia Santa.

El esplendor majestuoso que engalana nuestras calles quiere dejar patente la profundidad religiosa de esta fiesta. Todo es cántico, todo es plegaria popular, fervor y belleza, gratitud y testimonio público que juntos hacemos como pueblo a esa presencia del Señor en la Eucaristía.

La vida de la Iglesia se alimenta de la Cena del Señor. Pero en este día como una prolongación de la Misa, el pueblo en procesión acompaña, adora y espera el paso del Señor por nuestras calles. La Iglesia siente la necesidad de este culto popular al misterio eucarístico, inseparable del amor mutuo que los hombres nos debemos. Por eso es también día de Caritas y Jornada Nacional de la Caridad.

+ Ángel Rubio Castro

Obispo de Segovia

 

 

Mons. Ángel Rubio Castro
Acerca de Mons. Ángel Rubio Castro 137 Artículos
Nace en Guadalupe (Cáceres), Archidiócesis de Toledo, el 18 de abril de 1939. Entró en el Seminario Menor diocesano de Talavera de la Reina (Toledo) desde donde pasó al Seminario Mayor “San Ildefonso” para realizar los estudios eclesiásticos. Fue ordenado sacerdote en Toledo el 26 de julio de 1964. Obtuvo la Licenciatura en Teología en Madrid, por la Universidad Pontificia de Comillas y en Salamanca la Diplomatura en Catequética por el Instituto Superior de Pastoral. Es Doctor en Catequética por la Universidad Pontificia de Salamanca. CARGOS PASTORALES Tanto su ministerio sacerdotal como el episcopal han estado vinculados a la diócesis de Toledo. Como sacerdote desempeñó los siguientes cargos: de 1964 a 1973, coadjutor de la parroquia de Santiago el Mayor; 1971, Secretario de la Visita Pastoral; 1972, director del Secretariado Diocesano de Catequesis; en 1973 es nombrado capellán y profesor de la Universidad Laboral de Toledo, Beneficiado de la Santa Iglesia Catedral primada, cargo que desempeñó hasta el 2000, y profesor de Catequética en el Seminario Mayor, donde fue docente hasta su nombramiento episcopal. Además, de 1977 a 1997 fue Vicario Episcopal de Enseñanza y Catequesis; de 1982 a 1991 profesor de Religión en el Colegio diocesano “Ntra. Sra. de los Infantes”; en 1983, capellán de las Religiosas Dominicas de Jesús y María; de 1997 a 2000 es designado subdelegado diocesano de Misiones y en el año 2000 delegado diocesano de Eventos y Peregrinaciones, Profesor de Pedagogía General y Religiosa en el Instituto Teológico de Toledo, Delegado Episcopal para la Vida Consagrada y Canónico de la Catedral, cargos que desempeñó hasta 2004. El 21 de octubre de 2004 se hacía público su nombramiento como Obispo titular de Vergi y Auxiliar de la Archidiócesis de Toledo. El 12 de diciembre del mismo año recibió la consagración episcopal. El 3 de noviembre de 2007 se hacía público el nombramiento como Obispo de Segovia, sede de la que tomó posesión el 9 de diciembre de ese mismo año. El Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis de Segovia el 12 de noviembre de 2014, aunque continuó como administrador apostólico hasta el 20 de diciembre, día de la toma de posesión de su sucesor. Es Consiliario Nacional para Cursillos de Cristiandad. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Liturgia desde marzo de 2017. Anteriormente, ha sido miembro de las Comisiones Episcopales de Enseñanza (desde 2005) y de Apostolado Seglar (desde 2011). También ha sido miembro, de 2005 al 2011, de Vida Consagrada.