El Misterio y el Amor

Mons. Jaume PujolMons. Jaume Pujol        Ascensión, Pentecostés, Santísima Trinidad… Los domingos de este mes de junio celebramos grandes misterios de nuestra fe. Son hechos que superan nuestro entendimiento y solo mediante la fe podemos atisbar su significado.

El misterio de la Santísima Trinidad, tres personas pero un solo Dios, lo conocemos por revelación de Jesucristo, pero parece contradecir las matemáticas y la experiencia diaria. Para explicarlo se han propuesto diversas fórmulas, aunque todas insuficientes. Por ejemplo, se ha dicho: la Trinidad Santísima es como una familia que siendo una y tan solo una está conformada por tres personas distintas: el padre, la madre y el hijo. Tres personas distintas, una sola familia verdadera. La madre es de la familia, el padre es de la familia y el hijo es de la familia, pero no con ello se puede pensar que hay tres familias, pues hay una sola y única familia. Así, en la deidad, el Padre es Dios, el Hijo es Dios y el Espíritu es Dios pero no hay tres dioses sino un solo Dios.

Es una comparación hecha con buena voluntad, pero del todo inexacta. Los santos han tratado de profundizar en el misterio, y es célebre la dificultad que advirtió san Agustín con aquel sueño del niño de la playa que se afana en meter el agua del mar en un cubo. Como santo Tomás de Aquino, al final decimos: «Creo todo lo que ha dicho el Hijo de Dios. Nada es más verdadero que esta palabra de verdad».

Jesucristo nos habla con frecuencia del Padre que le ha enviado, con el que se siente estrechamente unido, y del Espíritu Santo, que promete a sus discípulos y cuya venida sobre los apóstoles les dará ánimos renovados para cumplir con su misión.

El papa Francisco, en la fiesta del año pasado, dijo que para los cristianos nuestro Dios no es una cosa vaga, un Dios «spray», no es un ser abstracto, sino concreto y tiene un nombre «Dios es amor».  Y añadió: «Amor del Padre, que está en el origen; amor del Hijo, que muere en la cruz y resucita; y amor del Espíritu, que renueva al hombre y al mundo».

Un cristiano fiel no desprecia estas verdades, pero sabe que lo que Dios le pide no es tanto profundizar en teología, sino amar a los demás, ya que «en esto se conocerá que sois discípulos míos, en que os amáis unos a otros como yo os he amado».

+ Jaume Pujol Bacells

Arzobispo de Tarragona

 

Mons. Jaume Pujol
Acerca de Mons. Jaume Pujol 324 Artículos
Nace en Guissona (Lleida), el 8 de febrero de 1944. Cursó los estudios primarios en los colegios de las Dominicas de la Anunciata y de los Hermanos Maristas de Guissona. Amplió sus estudios en Pamplona, Barcelona y Roma. Realizó el doctorado en Ciencias de la Educación en Roma, donde cursó estudios filosóficos y teológicos. Es doctor en Teología por la Universidad de Navarra. Fue ordenado sacerdote por el cardenal Vicente Enrique y Tarancón, en Madrid, el 5 de agosto de 1973, incardinado en la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei. CARGOS PASTORALES Fue profesor ordinario de Pedagogía Religiosa en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. Desde el año 1976 y hasta su consagración episcopal, dirigió el Departamento de Pastoral y Catequesis, y desde el 1997, el Instituto Superior de Ciencias Religiosas, los dos de la misma Universidad. Ocupó distintos cargos en la Facultad de Teología: director de estudios, director del Servicio de Promoción y Asistencia a los Alumnos, secretario, director de la revista Cauces de Intercomunicación (Instituto Superior de Ciencias Religiosas), dirigida a profesores de religión. Durante sus años en Pamplon dirigió cursos de titulación, formación y perfeccionamiento de catequistas, profesores de religión y educadores de la fe, y tesis de licenciatura y de doctorado. Su trabajo de investigación se ha centrado en temas de didáctica y catequesis; ha publicado 23 libros y 60 artículos en revistas científicas, obras colectivas, etc. También ha desarrollado otras tareas docentes y pastorales con jóvenes, sacerdotes, etc. El día 15 de junio de 2004 el Papa Juan Pablo II lo nombró Arzobispo de Tarragona, archidiócesis metropolitana y primada, responsabilidad que, hasta hoy, conlleva la presidencia de la Conferencia Episcopal Tarraconense, que integran los obispos de la provincia eclesiástica Tarraconense y los de la provincia eclesiástica de Barcelona. El día 19 de septiembre de 2004, en la Catedral Metropolitana y Primada de Tarragona, fue consagrado obispo y tomó posesión canónica de la archidiócesis. El día 29 de junio de 2005 recibía el palio de manos del Papa Benedicto XVI, en la basílica de San Pedro del Vaticano. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis y Seminarios y Universidades. Cargo que desempeña desde 2004. Además, ha sido miembro de la Comisión Permanente entre 2004 y 2009.