Contemplativos entre nosotros

Mons. Lluís Martínez SistachMons. Lluís Martínez Sistach       Los contemplativos viven entre nosotros. Su estilo de vida lo vemos muy poco. Ellos y ellas han hecho opción por el silencio y la oración en su entrega a Dios. La vida de los contemplativos y las contemplativas –los monjes o monjas, como decimos popularmente– suscita curiosidad en muchas personas de esta sociedad nuestra tan secularizada, que se pregunta quiénes son, cómo viven, por qué han hecho esta opción. En el domingo de la Santísima Trinidad –el domingo especialmente centrado en el misterio de Dios– tenemos cada año un recuerdo para los contemplativos y las contemplativas que tenemos entre nosotros, en los monasterios y también en la vida de cada día, aunque esta sería otra cuestión, pero importante porque todos los cristianos estamos llamados a ser de alguna manera contemplativos en medio de la vida de cada día.

Por ello, es un enriquecimiento espiritual para todos que haya hombres y mujeres que se sienten llamados a dedicar la mayor parte de su vida a la oración, al trabajo y a la comunidad en el seno de un monasterio. Son personas que han tomado esta decisión para toda la vida y son muy felices.

Tenemos pocas vocaciones, pero es muy significativo que entre las vocaciones religiosas de la juventud de hoy no falten las opciones para la vida contemplativa. Los chicos y las chicas que Dios llama a esta vocación son jóvenes que aman la vida, son solidarios con los hermanos y están comprometidos en la transformación del mundo. La vida contemplativa en un monasterio no es de ninguna manera una evasión del mundo, un desentenderse de la sociedad. La vida contemplativa es expresión del amor a Dios y no se puede amar auténticamente a Dios sin amar a la humanidad.

¿Habéis visitado alguna vez una comunidad contemplativa? Es una buena experiencia, y nuestros monasterios tienen a menudo un carisma de acogida muy abierto a los hermanos y las hermanas en la fe que viven en el mundo. Acuden a ellos jóvenes que buscan silencio y aislamiento para preparar exámenes o estudiar con especial intensidad; y en algún caso, después, han pedido formar parte de la comunidad… Es una buena experiencia que interpela y puede suscitar muchas preguntas como éstas: ¿qué valor damos a Dios en nuestra vida? ¿Qué relación creemos que existe entre Dios y la creación, entre Dios y la vida? ¿Qué valor damos a la oración y al silencio en nuestra vida personal y familiar?

Los contemplativos y las contemplativas son muy necesarios para la Iglesia y para la sociedad. Aunque parezca una paradoja, desde el monasterio están muy cerca de las necesidades eclesiales y de las inquietudes, tristezas y sufrimiento de los hombres, sus hermanos. Viven con los ojos puestos en él y con el corazón abierto a las necesidades de los hermanos; un corazón que, haciéndose oración, hace que ésta sea más apostólica y convierta su vida en colaboración a la redención del mundo. Este es un testimonio que puedo dar después de visitar estas comunidades, sobre todo con ocasión de la llamada visita pastoral a estos hermanos y hermanas que tanto nos enriquecen espiritualmente a todos.

 

+ Lluís Martínez Sistach

Cardenal arzobispo de Barcelona

Mons. Lluís Martínez Sistach
Acerca de Mons. Lluís Martínez Sistach 187 Artículos
El Cardenal Martínez Sistach nace en Barcelona el 29 del abril de 1937. Cursó los Estudios Eclesiásticos en el Seminario Mayor de Barcelona entre los años 1954 y 1961. Fue ordenado sacerdote el 17 de septiembre de 1961 en Cornellá de Llobregat. Entre 1962 y 1967 cursó estudios jurídicos en la Pontificia Universidad Lateranense de Roma, doctorándose en Derecho Canónico y Civil. Terminados sus estudios jurídicos en Roma, fue nombrado Notario del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, cargó que ocupo desde 1967 a 1972. Desde ese mismo año y hasta 1979, fue Vicario Judicial Adjunto del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, y de 1975 a 1987, Profesor de Derecho Canónico de la Facultad de Teología de Cataluña, en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Barcelona y en el Instituto de los PP. Salesianos de Barcelona. De 1979 y 1987 fue Vicario General de la archidiócesis de Barcelona. En 1983 fue elegido Presidente de la Asociación Española de Canonistas. CARGOS PASTORALES Fue nombrado Obispo auxiliar de Barcelona el 6 de noviembre de 1987. Recibió la ordenación episcopal el 27 de diciembre de ese mismo año. Fue nombrado Obispo de Tortosa el 17 de mayo de 1991. El 20 de febrero de 1997 fue promovido a Arzobispo Metropolitano de Tarragona y el 15 de junio de 2004 a Arzobispo Metropolitano de Barcelona. El 6 de noviembre de 2015 el papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis de Barcelona, siendo administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor, el 26 de diciembre del mismo año. Es Gran Canciller de la Facultad de Teología de Catalunya y de la Facultad de Filosofía de Catalunya, y Presidente de la Fundación “Escola Cristiana de Catalunya”. Creado Cardenal en el Consistorio de noviembre de 2007. En la Curia Romana es miembro, desde mayo de 2008, del Pontificio Consejo para los Laicos, del que ya era consultor desde 1996; del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos de la Iglesia, desde 2002, y desde julio de 2006, es también miembro del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, cargo para el que fue ratificado en mayo de 2008. Desde junio de 2010 es miembro de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede. El 9 de abril de 2013 la Generalitat de Cataluña le otorgó la Medalla de Oro. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Junta Episcopal de Asuntos Jurídicos, de la que ya fue miembro desde 1987 al 2005 y Presidente de 1990 al 2002. Formó parte del Comité Ejecutivo de 2005 al 2011, año que fue elegido Presidente de la Comisión de Liturgia para el trienio 2011-2014. Desde este último y hasta diciembre de 2015, era miembro de la Comisión Permanente.