A los 50 días

Mons Ángel RubioMons. Ángel Rubio      La fiesta de Pentecostés es aniversario de la venida del Espíritu Santo a los 50 días de la Pascua de resurrección. Los Obispos españoles hemos enviado el mensaje de Pentecostés: “El Espíritu Santo es el verdadero protagonista de la Solemnidad de Pentecostés. Su presencia y acción sobre cada uno de nosotros es decisiva para la vida de la Iglesia. Jesús había prometido a sus discípulos la venida del Espíritu Santo y en Pentecostés se cumple su promesa. A partir de ese momento ya nada fue como antes. Aquellos que habían acompañado a Jesús se convierten a partir desde entonces en verdaderos apóstoles, audaces testigos de la Palabra y de la Resurrección de Jesús”.

La fe comenzó a difundirse e irradiarse a través de hombres y mujeres que actuaban bajo la acción del Espíritu Santo. No puede comprenderse, por lo tanto, la transmisión de la fe cristiana sin esta acción directa del Espíritu de Dios desde el comienzo de la vida de la Iglesia. El Espíritu Santo no solo nos acompaña y anima a ser verdaderos testigos de Jesucristo, sino que nos ayuda a comprender todo lo que el Señor nos quiere transmitir.

Esta misión de ser testigos del Evangelio en el mundo, confiada por el Señor a todos los bautizados, incumbe de modo especial a los fieles laicos. Ellos viven en el “corazón del mundo”, es decir, están implicados en todas y cada una de las actividades del mundo y en las condiciones ordinarias de la vida familiar y social. Ahí es donde Dios les llama, les manifiesta su designio y les comunica la particular vocación de buscar el Reino de Dios tratando las realidades temporales y ordenándolas según Dios.

Los cristianos, que quieren seguir a Cristo como único Señor de sus vidas, deben tomar conciencia de que, con su presencia y actuación en la vida pública hacen presente a la Iglesia en el mundo y colaboran eficazmente con su compromiso evangélico a la animación y transformación de la sociedad según el espíritu del Evangelio, puesto que la fe que profesan no es algo privado, sino que es constitutiva y esencialmente pública y, por consiguiente, tiene implicaciones políticas.

Como consecuencia de la inserción en Cristo, en virtud del sacramento del bautismo, y de la incorporación a la Iglesia, esta presencia evangelizadora de los laicos en la Iglesia y en el mundo no es nunca algo facultativo, sino un deber gozoso y una responsabilidad gloriosa, que cada uno debe asumir como respuesta generosa a la llamada de Dios. Es siempre el Señor, el que llama a todos los bautizados y el que os envía en misión, fortalecidos con el don del Espíritu Santo, para ser sus testigos hasta los confines de la tierra. Precisamente por esto, sabemos que en la actividad deberá respetar este derecho fundamental de la libertad de la conciencia y garantizar su ejercicio.

Es nuestro deber hablar con claridad cuando en España se pretende liberar un retroceso en el camino de la civilización con una disposición legal sin precedentes y gravemente lesiva de derechos fundamentales del matrimonio y de la familia, de los jóvenes y de los educadores. Oponerse a disposiciones inmorales, contrarias a la razón, no es ir en contra de nadie, sino a favor del amor a la verdad y del bien de cada persona.

Es el Espíritu Santo el que actúa en la misión de la Iglesia, descubriéndole campos nuevos de acción, tareas nuevas, e impulsándola a tomar iniciativas nuevas, fecundando siempre su acción. Por eso debe estar atenta a los signos de los tiempos, que llevando siempre una iniciativa divina, hay que saberla discernir con perspicacia y con docilidad, magnanimidad y humildad y sin pusilanimidad.

Siempre que se confiesa a Cristo en el mundo, se hace presente el Espíritu, y cuando se va construyéndola comunidad y ésta va creciendo, allí está el Espíritu dando dinamismo y siendo la fuente del crecimiento.

+ Ángel Rubio Castro

Obispo de Segovia

Mons. Ángel Rubio Castro
Acerca de Mons. Ángel Rubio Castro 137 Artículos
Nace en Guadalupe (Cáceres), Archidiócesis de Toledo, el 18 de abril de 1939. Entró en el Seminario Menor diocesano de Talavera de la Reina (Toledo) desde donde pasó al Seminario Mayor “San Ildefonso” para realizar los estudios eclesiásticos. Fue ordenado sacerdote en Toledo el 26 de julio de 1964. Obtuvo la Licenciatura en Teología en Madrid, por la Universidad Pontificia de Comillas y en Salamanca la Diplomatura en Catequética por el Instituto Superior de Pastoral. Es Doctor en Catequética por la Universidad Pontificia de Salamanca. CARGOS PASTORALES Tanto su ministerio sacerdotal como el episcopal han estado vinculados a la diócesis de Toledo. Como sacerdote desempeñó los siguientes cargos: de 1964 a 1973, coadjutor de la parroquia de Santiago el Mayor; 1971, Secretario de la Visita Pastoral; 1972, director del Secretariado Diocesano de Catequesis; en 1973 es nombrado capellán y profesor de la Universidad Laboral de Toledo, Beneficiado de la Santa Iglesia Catedral primada, cargo que desempeñó hasta el 2000, y profesor de Catequética en el Seminario Mayor, donde fue docente hasta su nombramiento episcopal. Además, de 1977 a 1997 fue Vicario Episcopal de Enseñanza y Catequesis; de 1982 a 1991 profesor de Religión en el Colegio diocesano “Ntra. Sra. de los Infantes”; en 1983, capellán de las Religiosas Dominicas de Jesús y María; de 1997 a 2000 es designado subdelegado diocesano de Misiones y en el año 2000 delegado diocesano de Eventos y Peregrinaciones, Profesor de Pedagogía General y Religiosa en el Instituto Teológico de Toledo, Delegado Episcopal para la Vida Consagrada y Canónico de la Catedral, cargos que desempeñó hasta 2004. El 21 de octubre de 2004 se hacía público su nombramiento como Obispo titular de Vergi y Auxiliar de la Archidiócesis de Toledo. El 12 de diciembre del mismo año recibió la consagración episcopal. El 3 de noviembre de 2007 se hacía público el nombramiento como Obispo de Segovia, sede de la que tomó posesión el 9 de diciembre de ese mismo año. El Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis de Segovia el 12 de noviembre de 2014, aunque continuó como administrador apostólico hasta el 20 de diciembre, día de la toma de posesión de su sucesor. Es Consiliario Nacional para Cursillos de Cristiandad. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Liturgia desde marzo de 2017. Anteriormente, ha sido miembro de las Comisiones Episcopales de Enseñanza (desde 2005) y de Apostolado Seglar (desde 2011). También ha sido miembro, de 2005 al 2011, de Vida Consagrada.