Esta tarde en el Pueyo

Mons. Alfonso MilianMons. Alfonso Milián      Esta tarde vamos a celebrar una Vigilia de oración en el Pueyo para dar gracias al Padre por los diversos ministerios que el Espíritu Santo viene suscitando entre los cristianos laicos de nuestra Diócesis. En ellos, como Pueblo de Dios, se cumple la promesa «has hecho de nosotros para nuestro Dios un reino de sacerdotes» (Ap 5, 10).

Como todos los años, os vuelvo a convocar, queridos diocesanos, en esta fiesta de Pentecostés, al Encuentro Diocesano de Laicos, en el Santuario de la Patrona de la Diócesis, la Virgen del Pueyo.

En la reciente visita del Papa a Tierra Santa, presidió una celebración de especial significado: la Eucaristía en el Cenáculo donde Jesús celebró su última Cena. El papa Francisco recordó este acontecimiento, hizo hincapié en que Jesús, una vez resucitado, allí se apareció a sus apóstoles, y en que allí descendió el Espíritu Santo sobre María y los discípulos, puntualizando que allí nació la Iglesia enviada a renovar la faz de la tierra. Dijo: «El Cenáculo nos recuerda el servicio, el lavatorio de los pies como ejemplo para sus discípulos. Lavarse los pies unos a otros significa acogerse, aceptarse, amarse, servirse mutuamente. Quiere decir servir al pobre, al enfermo, al excluido. El Cenáculo nos recuerda, con la última Cena celebrada por Jesús, el sacrificio. En cada celebración eucarística, Jesús se ofrece por nosotros al Padre, para que también nosotros podamos unirnos a Él, ofreciendo a Dios nuestra vida, nuestro trabajo, nuestras alegrías y nuestras penas…, ofrecer todo en sacrificio espiritual».

El Santo Padre añadió que «el Cenáculo nos recuerda la amistad: “ya no os llamo siervos, os llamo amigos”. El Señor nos hace sus amigos, nos confía la voluntad del Padre y se nos da Él mismo. Esta es la experiencia más hermosa del cristiano y especialmehte del sacerdote: hacerse amigo del Señor Jesús. El Cenáculo nos recuerda la despedida del Maestro y la promesa de volver a encontrase con sus amigos: “cuando
vaya y os prepare sitio volveré y os llevaré conmigo para que donde estoy yo, estéis también vosotros”. Jesús no nos deja, no nos abandona nunca, nos precede en la casa del Padre y allá nos quiere llevar con Él».

Resaltó que «el Cenáculo recuerda también la mezquindad, la curiosidad ─¿quien es el traidor?─, la traición. Y cualquiera de nosotros, no sólo siempre los demás, puede encarnar estas actitudes cuando miramos con suficiencia al hermano, lo juzgamos; cuando traicionamos a Jesús con nuestros pecados». Y concluyó: «De aquí parte la Iglesia en salida, animada por el soplo del Espíritu. Recogida en oración con la Madre de Jesús, revive siempre la esperanza de una renovada efusión del Espíritu Santo».

Los cristianos de esta Iglesia diocesana de Barbastro-Monzón, en esta tarde y junto a la Madre de Jesús, nos vamos a sentir fortalecidos por el Espíritu Santo, a través de las cinco estaciones del “vía lucis”, para seguir anunciando la Buena Nueva a todas las gentes. Pido al Señor que envíe la fuerza de su Espíritu a todos los que peregrinamos en esta Diócesis y, de un modo particular, a cuantos habéis aceptado ejercer los diversos ministerios laicales ─catequistas, padres y madres cristianos, miembros del apostolado seglar, animadores de la comunidad, voluntarios al servicio de los pobres─, que nuestra Iglesia necesita. Gracias a todos.

Con mi afecto y bendición.

+ Alfonso Milián Sorribas
Obispo de Barbastro-Monzón

Mons. Alfonso Milián Sorribas
Acerca de Mons. Alfonso Milián Sorribas 101 Artículos
Mons. Alfonso Milián Sorribas nació el 5 de enero de 1939 en La Cuba, provincia de Teruel y diócesis de Teruel y Albarracín. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Zaragoza y fue Ordenado sacerdote el 25 de marzo de 1962. En 1992 obtuvo la Licenciatura en Teología Catequética por la Facultad de Teología ‘San Dámaso’ de Madrid, con la tesina «La iniciación a la dimensión contemplativa del catequista por medio de la oración de Jesús». La segunda parte de la misma fue publicada en 1993, en la revista ‘Jesus Cáritas’ con el título «La invocación del nombre de Jesús, camino de encuentro con el Padre». Además del español, conoce el francés. Después de su ordenación, ha desempeñado los siguientes cargos: - 1962–1969:Párroco de Azaila (Teruel); - 1962–1967:Coadjutor de la Parroquia de La Puebla de Hijar (Zaragoza); - 1967–1969:Encargado de las Parroquias de Vinaceite (Teruel) y Almochuel (Zaragoza); - 1969–1983:Párroco de ‘San Pío X’ en Zaragoza; - 1970–1976:Delegado de Cáritas de Arrabal (Zaragoza); - 1978–1990:Miembro del Consejo Presbiteral de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1980–1981:Consiliario del Movimiento ‘Junior’; - 1982–1990:Vicario Episcopal de la Vicaría IV de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1992–1996:Delegado Diocesano de Apostolado seglar y Consiliario Diocesano del Movimiento ‘Junior’; - 1992–1998:Delegado Diocesano de Pastoral Vocacional; - 1996–2004:Vicairo Episcopal de la Vicaría II; - 1998–2004:Consiliario de ‘Manos Unidas’; - Nombrado Obispo Auxiliar de Zaragoza el 9 de noviembre de 2000 y elegido para la sede titular de Diana, recibió la ordenación Episcopal el 3 de diciembre de 2000. - El 11 de noviembre de 2004, el Nuncio Apostólico en España comunicó al Administrador Diocesano el nombramiento de Don Alfonso Milián para la sede barbastrense-montisonense, de la que tomó posesión el 19 de diciembre de 2004 en la catedral de Barbastro. - En la Conferencia Episcopal es miembro de la Comisión Episcopal de Asuntos Sociales y Obispo Delegado para Cáritas Española.