Los medios de comunicación, al servicio de una cultura del encuentro

garcia_burilloMons. Jesús García Burillo       Queridos diocesanos:

Este domingo, solemnidad de la Ascensión del Señor, la Iglesia celebra la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. Un día en el que se proclama de nuevo el mandato del Señor: «Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación» (Mc 16, 15). Además, esta jornada nos ayuda a propiciar un mayor conocimiento de los medios de comunicación social en nuestras comunidades cristianas, concienciándonos sobre la importancia de hacer un consumo responsable de los medios de comunicación y de las nuevas tecnologías, que favorezca siempre la integridad de la persona y los valores cristianos.

Este año, el Papa Francisco ha querido acentuar el papel que los medios tienen para conectar personas entre sí, y ha propuesto como lema: Comunicación al servicio de una auténtica cultura del encuentro. No se puede negar que la aparición de nuevas tecnologías de la información y de la comunicación está transformando toda forma de relación humana: ahora conocemos a más gente por Internet que en encuentros personales, nos relacionamos más frecuentemente en las redes sociales, trabajamos en red, e incluso nos divertimos on line. Cada día surgen
nuevas posibilidades de comunicación, a una velocidad vertiginosa, que configuran nuestra cultura de forma constante. Estos nuevos modos comunicativos, tienen sus luces, pero también sus sombras. Si no nos posicionamos ante ellos con sentido común y prudencia, paradójicamente corremos el riesgo de quedar aislados, sumergidos en un mundo virtual ajeno al real, donde creemos que no existe la ley, ni
los valores, ni las formas. Lo acabamos de ver recientemente con los casos de enaltecimiento de actividades criminales tras el cruel asesinato de la presidenta de la Diputación de León: nuestras acciones en el mundo virtual están también sujetas a la ética y a nuestra conciencia y, por tanto, reguladas legalmente de la misma forma que se hace en el mundo real.

Pero los nuevos medios también nos aportan grandes posibilidades. El acceso directo al conocimiento, a la información, nos acerca a la verdad. Nos permiten interactuar con otros ciudadanos y crear un foro de expresión e intercambio de ideas, integrándonos aún más en el desarrollo de la sociedad. Los medios de comunicación pueden ayudarnos a sentirnos más cercanos los unos de los otros, a que percibamos
un renovado sentido de unidad de la familia humana que nos impulse a la solidaridad y al compromiso serio por una vida más digna para todos. El verdadero problema radica en el momento en que nos sumergimos en el mundo digital: ¿cómo manifestar ese encuentro, esa proximidad, en un mundo virtual? El Santo Padre nos da la respuesta en su mensaje: «es necesario que la conexión vaya acompañada de un
verdadero encuentro. No podemos vivir solos, encerrados en nosotros mismos.

Necesitamos amar y ser amados. Necesitamos ternura. Las estrategias comunicativas no garantizan la belleza, la bondad y la verdad de la comunicación.

El mundo de los medios de comunicación no puede ser ajeno de la preocupación por la humanidad, sino que está llamado a expresar también ternura. La red digital puede ser un lugar rico en humanidad: no una red de cables, sino de personas humanas». Puesto que hemos de abrir las puertas de la Iglesia al que está más alejado, como nos pide a menudo el Papa e intentaremos poner en práctica en nuestra Misión Diocesana, hemos de abrirlas también en el mundo digital, «tanto para que la gente entre, en cualquier condición de vida en la que se encuentre, como
para que el Evangelio pueda cruzar el umbral del templo y salir al encuentro de todos».

Queridos diocesanos, os invito en este día a reflexionar sobre los nuevos medios de comunicación, a ser conscientes de su tremendo poder e influencia social, pero también de los riesgos que puede conllevar un mal uso de los mismos. Y a vosotros, profesionales de la comunicación, os pedimos que nos guiéis a transformar la cultura digital en una verdadera cultura de encuentro, y que vuestro trabajo y criterio formado sirva para presentar la verdad a todas las personas que la reclaman para poder ser libres. Que vuestra actitud sea tan comprometida como lo desea el Papa Francisco: «Sólo quien comunica poniéndose en juego a sí mismo puede representar un punto de referencia. El compromiso personal es la raíz misma de la fiabilidad de un comunicador».

Con mi saludo cordial para todos.

 + Jesús García Burillo
Obispo de Ávila

Mons. Jesús García Burillo
Acerca de Mons. Jesús García Burillo 96 Artículos
Nació en Alfamén, Provincia y Archidiócesis de Zaragoza, el 28 de mayo de 1942. Tras finalizar la carrera de Profesor de E.G.B., inició los estudios eclesiásticos en Valladolid, ciudad a la que se trasladó desde muy joven, terminándolos en la Universidad de Comillas de Madrid. Fue ordenado sacerdote en Valladolid, el 25 de julio de 1971. En la misma Universidad de Comillas obtuvo, en 1970, la Licenciatura en Teología y en 1977 el Doctorado en Teología Bíblica. Ha desempeñado el cargo de Vicario Episcopal en la Diócesis de Madrid, de la Vicaría III (1985-1996) y de la Vicaría VIII (1996-1998). Fue preconizado Obispo Auxiliar de Orihuela-Alicante el 19 de junio de 1998. Recibió la Ordenación Episcopal en Alicante el 19 de septiembre del mismo año. Preconizado Obispo de Ávila el 9 de enero de 2003, tomó posesión de la diócesis el pasado 23 de febrero de 2003, domingo. CARGOS DESEMPEÑADOS: Capellán de la Residencia Universitaria Torrecilla (Valladolid, 1971-75); Coadjutor de la parroquia de San Andrés de Villaverde (Madrid, 1977-79); Dir. de la Residencia Divino Maestro (Valladolid, 1964-66); Dir. de la Revista "Ekumene" (1966-71); Coordinador del Movimiento "Ekumene" en Andalucía (1966-71); Secretario General de la Vicaria III (Madrid, 1979-85); Vicario Episcopal de la Vicaría III (Madrid (1985-96); Vicario Episcopal de la Vicaría VIII (Madrid (1996-98). Obispo Auxiliar de Orihuela-Alicante (1998-2002) CARGOS EN LA CONFERENCIA EPISCOPAL: Miembro de las Comisiones Episcopales de Pastoral (1999-) y Relaciones Interconfesionales (1999-). ACTIVIDADES: Profesor de E.G.B. (1962-64); Prof. titular en Estudio Agustiniano (Valladolid, 1972-74); Colaborador del C.S.I.C. (1974- 76); Profesor del Instituto Internacional de Teología a Distancia (Madrid, 1977-98); Profesor de Radio ECCA (1977-98). PUBLICACIONES: Destacan entre todas ellas: Catequesis de primera comunión, en colaboración (Madrid: Studio 1968); su Tesis doctoral El ciento por uno. Historia de las interpretaciones y exégesis, (Madrid: C.S.I.C. 1977). Ha colaborado en el Departamento de Producción del Instituto Internacional de Teología a Distancia (1977-1998).