Nuestra actualidad eclesial

Mons. Braulio Rodríguez PlazaMons. Braulio Rodríguez      En este tiempo pascual, gran parte del cual transcurre en el mes de mayo, nuestra Iglesia en su comunidades parroquiales, grupos, movimientos apostólicos e instituciones eclesiales prosiguen el curso pastoral muy al hilo de la vida de la gente, sus problemas, sus alegrías, su trabajo apostólico y caritativo, también sus fiestas y efemérides. Mi deseo es seguir animando vuestro esfuerzo y vuestras tareas, como he tenido ocasión de hacerlo de forma más concreta en las parroquias que he visitado este curso pastoral en los arciprestazgos de El Real de San Vicente y Sagra Norte. Pido al Señor que su bendición y su presencia pascual os fortalezca.

Necesitamos la fortaleza, una virtud muy cristiana porque el bien y la vida cristiana son arduos, esto es, difícil y dificultoso. Los católicos, como otros ciudadanos, pasáis por dificultades económicas por falta de trabajo y otras circunstancias que la vida diaria lleva consigo. Encontrar ayuda en vuestra familia, pero también en vuestra comunidad o grupo es necesario. Además, está ese plus de sostener los retos que lleva consigo vivir como discípulo de Cristo. Por ejemplo, tenéis que soportar que tanta gente en nuestra sociedad identifique la Iglesia con la jerarquía (sacerdotes y obispos) o mantenga una posición constante de que lo único que tiene y persigue la Iglesia son privilegios y dinero público. En cambio, en muchas ocasiones sentimos que somos utilizados por tantos, cuando les interesa.

Pero hay que mantener el testimonio cristiano y vivir el amor de Jesucristo vivo. Y hacerse presente en tantas cosas de toda índole como acontecen en nuestra sociedad. Tenemos las elecciones al Parlamente europeo. Esperamos siempre que nuestros candidatos nos hablen claro de lo que Europa, de las ventajas de estar en la Unión Europea, del entramado de temas que se debaten en Bruselas y que nos atañen, pues afectan a la vida moral y familiar, a los derechos humanos, al ser humano en general; y que nos hablen menos de los logros de su partido y de lo mal que es el adversario. No sé si en esta ocasión lo han conseguido o no. Espero que seáis perspicaces y maduros y votéis responsablemente.

Pero es que recuerdo que hace ya bastantes años los parlamentarios españoles en el Parlamento Europeo invitaron a unos 19 obispos españoles a conocer las instituciones europeas de Estrasburgo. Yo formé parte de ese grupo. Las elecciones para elegir los miembros de ese Parlamento eran tres o cuatro meses más tarde. Nos insistían cada mañana en que nos reuníamos con dos o más representantes de todos los partidos o quienes quisieron conversar con nosotros que hiciéramos el esfuerzo de animar a nuestros fieles a conocer que era la Unión Europea y la necesidad de votar. Algo laudable, sin duda. Pero yo me atreví a sugerir a algunos de nuestros representantes que, en lugar de tantas peleas dialécticas entre partidos, fueran los candidatos quienes, en la campaña electoral, explicaran bien todo ese entramado no fácil. Reconocieron que se enredaban en discusiones que no pasaban de temas domésticos y poco europeos.

Reconozco que fueron muy amables con nosotros y con capacidad de mantener un diálogo en muchos temas importantes, algunos no resueltos todavía, como el reconocimiento de las Iglesias, la mejor distribución del trabajo y la riqueza. Hace ya bastantes años de aquello. Hoy los problemas son parecidos, pero que siguen afectando a la realidad misma de lo que es Europa, el humanismo cristiano, el pluralismo, la libertad religiosa, la defensa de las minorías, los inmigrantes, el terrorismo, la unidad europea, etc. No olvido otros asuntos de gran actualidad para nuestro país, para nuestro pueblo: enseñanza, aborto, disminución del paro, economía con menos dificultad para las familias. Y otros muchos. Pero ya hablaremos de ellos en otra ocasión. Cercana ya la fiesta de Pentecostés que cierra la Pascua, os deseo a todos la paz y la gracia del Señor.

X Braulio Rodríguez Plaza

Arzobispo de Toledo

Primado de España

Mons. Braulio Rodríguez
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Don Braulio Rodríguez Plaza nació en Aldea del Fresno (Madrid) el 27 de enero de 1944. Estudió en los Seminarios Menor y Mayor de Madrid. En 1973 obtuvo la Licenciatura en Teología Bíblica en la Universidad Pontificia de Comillas. En 1990 alcanzó el grado de Doctor en Teología Bíblica por la Facultad de Teología del Norte, con sede en Burgos. Ordenado presbítero en Madrid, el 3 de abril de 1972. Entre 1984 y 1987 fue miembro del Equipo de Formadores del Seminario Diocesano de Madrid. Fue nombrado obispo de Osma-Soria el 13 de noviembre de 1987, siendo ordenado el 20 de diciembre. En 1995 fue nombrado obispo de Salamanca. El 28 de agosto de 2002 se hizo público su nombramiento por el Santo Padre como arzobispo de Valladolid. Benedicto XVI lo nombró Arzobispo electo de Toledo, tomando posesión de la Sede el día 21 de junio de 2009. Es el Arzobispo 120 en la sucesión apostólica de los Pastores que han presidido la archidiócesis primada.